Edgar Morisoli presenta “Lenguaraz de confines”

El poeta Edgar Morisoli presentará su nuevo libro titulado “Lenguaraz de confines”, que en 116 páginas reúne veintiún poemas de su última producción, seis de ellos concebidos con destino a canciones, que ya han sido musicalizados por diversos compositores. La cita está prevista para hoy, a partir de las 17.30 horas en el salón de la Unión de Jubilados -Bolivia 655-, y la entrada será libre y gratuita. A esa hora se abrirán las puertas del lugar, con el objetivo de que el público pueda hacer un recorrido por las obras plásticas que forman parte de “Lenguaraz de confines”, para luego escuchar las palabras del autor y demás participantes.
El corpus poético del volumen está ilustrado con obras de las artistas Cristina Prado, Raquel Pumilla, Marta Arangoa, Paula Rivero y Dini Calderón; y una fotografía de Juan Pablo Morisoli. La imagen de tapa y contratapa del libro corresponde a una obra del artista plástico Osmar Sombra, inspirada también en una de las nuevas poesías. Por otra parte, una serie de cuatro dibujos de pequeñas dimensiones titulada “Variaciones sobre la dulzura”, de la artista plástica Estela María Benedetti, ilustran sendos señaladores bibliográficos, que serán distribuidos con los ejemplares.
El autor leerá una selección de obras que componen el nuevo volumen, habrá entrega de ejemplares, y luego, con la asistencia del técnico de sonido Darío Zorzi, serán interpretadas canciones creadas sobre textos del nuevo libro por los artistas santarroseños Lalo Molina y Beto Leguizamón, mientras que el Coral Médanos y Luna ofrecerá dos composiciones -una de ellas creada por Alberto Carpio sobre un poema del libro-, bajo la dirección de Sebastián Alvarez Facca y Cecilia Cerutti Battistino respectivamente. Otras poesías del nuevo volumen fueron musicalizadas por Delfor Sombra y Mario Díaz.
La edición se realiza, como es habitual, a través del sello local Ediciones Pitanguá.

Lenguaraz.
En entrevista con LA ARENA, el escritor Edgar Morisoli comentó que, al igual que en todas sus producciones, sus textos “son de lenta gestación”.
“De modo que los poemas que integran este libro han nacido varios años atrás. En las palabras preliminares que preparé para mañana (por hoy) hablo de la esencia y la contingencia. La esencia es inherente a la pulsión estética, la contingencia es la de todos los días y a veces bastante amarga. Pero en general lo que predomina es la esencia, la pulsión de belleza, de verdad, de misterio, propia de la poesía lírica”, adelantó.
Confesó que la publicación de este libro lo encuentra en un buen momento, tras dejar atrás un problema de salud. “Estoy contento de haber llegado a este libro y espero, entre el 2019 y el 2020, cumplir con otros proyectos. Este debe ser el libro 30 o 31, contando el libro de ensayos ‘De quién es el aire'”, recordó.
Morisoli explicó que los artistas plásticos que participaron en esta edición pudieron elegir un texto y en base a él realizar su obra. “A mí los trabajos plásticos me gustan mucho, son grandes artistas que tiene La Pampa: grabadores, dibujantes, pintores”, opinó.
El poeta adelantó que para el próximo año ya tiene un libro escrito y dos discos grabados que serán copiados y distribuidos por Editorial Voces de la CPE.

El Diablo.
Por otra parte, Morisoli adelantó que el próximo 9 de noviembre se estrenará en el Centro Cultural Medasur la película “Pozo del diablo”, cuyo guión cinematográfico está basado en un relato suyo. “La película la hizo el IUPA (Instituto Universitario Patagónico de las Artes), de Río Negro. Ese relato es de hace muchos años. A uno de mis nietos, que trabaja en el IUPA, le gustó y se lo mostró a un cineasta rionegrino que vio la posibilidad de que ese relato sirviera de base a un guión”, explicó. “‘Pozo del diablo’ es por una persona, El Diablo González, vecino de 25 de Mayo. En ese momento yo ni pensaba que el relato iba a dar pie a un guión cinematográfico”, confesó.
“Esos relatos son lo que en el campo se llama un sucedido. El hecho básico ocurrió, es real, después a partir de ese hecho puede haber un poco de ficción”, detalló.
“En este caso, se llama Pozo del Diablo, porque fue un pozo de agua de los tantos que alumbró por casualidad la actividad petrolera, que para hacer una de las primeras etapas que se llama sísmica, antes hacían una perforación que ellos llaman somera -para ellos 100 metros es somero-, y ocurrió en varios lugares en 25 de Mayo, que al hacer la perforación alumbraron agua, que no era el propósito. Y en esa disponibilidad se ubicó El Diablo González con sus animales para aprovechar esa agua nueva e inesperada”. Esta historia se podrá ver en formato audiovisual en los próximos días.