El canto como terapia

CORO "LOCOS POR LA MUSICA" DE GENERAL ACHA

El coro “Locos por la música” comenzó hacia fines de 2008 como un taller de música a través de la Cooperadora de Psiquiatría del hospital Padre Angel Buodo de esta ciudad, que encargó la conducción a Fabio Miranda.
Simultáneamente, el médico José Carlos Ferrari le impuso su impronta a la par de otros talleres que él se ocupaba de dictar, como la pintura, artesanías y carpintería. Además contribuían psicólogos, asistentes sociales y enfermeros.
Los mismos pacientes lo llamaron “Locos por la música”, dando forma al elenco unos meses después del comienzo, en abril de 2009.
“Empezó como un taller, pero después dio mucho resultado. Cuando empecé no pensaba que llegaría a este resultado”, describió Favio Miranda, que como miembro de la Asociación Coral de La Pampa, consiguió una invitación para el Coral de La Pampa, por el que recorrió distintas subsedes como Toay, Santa Rosa, Miguel Riglos, Quehué, Ceballos, San Martín y la subsede local, en un fin de semana de septiembre.
La primera vez vino un coro masculino de Mendoza que “se fueron entusiasmadísimos”, lo mismo que un renombrado profesor de Bahía Blanca. Al comienzo, había más pacientes en el coro, ahora reducido con cuatro o cinco.

Recuperación.
El director confió que hay casos de personas que se han recuperado de adicciones como el alcoholismo, por influencia de la terapia coral. Otros siguen internados, incluyendo dos que se registran como NN por desconocimiento de familiares o carencia de su identidad. Más que estadísticas, surgen historias.
“Ellos también han tenido mejoría con el coro. Hay uno que no sabia leer, le llevé un cancionero y ahora cuando le digo vamos a cantar Luna Tucumana, él busca y me muestra porque lo memoriza”, señaló.
A otro no se le entendía muy bien lo que decía y hoy hasta hace partes como solista. Como respuesta, reciben al público que los aplaude emocionado.

Imitación.
“No nos copiamos de nada. Esto salió espontáneamente como taller y después nos dimos cuenta que parece que en la Argentina no hay otro” de similares características aunque sí los haya con personas con otras discapacidades, como con ciegos.
En 2012 hubo un Congreso Coral en Mar del Plata, donde un expositor nombró al grupo achense.
Si una deuda queda pendiente para Locos por la música, es salir de La Pampa, a raíz del desgaste que pueden ocasionar los viajes a los pacientes que en cambio, interactúan con la gente.
Trascendió que en otros puntos del país tuvieron la intención de imitar a Locos por la música, desconociéndose los resultados, como por ejemplo Mendoza, que efectuó consultas en General Acha.
Su repertorio surge de acuerdo a lo que ellos piden o recuerdan. “Cachito” y “Damián” ocupan la mayor atención entre el público. Ellos cantan a capella, con apoyo de coreutas como los jubilados o la Orquesta Infanto Juvenil.

Dedicación de poesía
El coro de Psiquiatría de la ciudad de General Acha tiene sus reconocimientos con el público entusiasta, como hace unos días, en un encuentro que promovió el Centro de Jubilados, que lo invitó especialmente. Premiando su labor, la escritora achense María Luisa Llanos le dedicó a “Locos por la música” una poesía, que en su primera estrofa dice: “¡Tan tristes tus ojos! Recorres espacios, buscando en la gente alguna alegría. Tu mente no puede saber si te quieren, pero tu esperanza, está… todavía”.

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