“El Ciudadano Ilustre” será representante a los Oscar

FILME TAMBIEN COMPETIRA EN LOS GOYA

El film argentino “El Ciudadano Ilustre”, dirigido por Gastón Duprat y Mariano Cohn y protagonizada por Oscar Martínez, será la encargada de representar al país en las competencias por los premios Oscar y Goya que se entregarán el año que viene. La decisión fue anunciada ayer por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina.
El espaldarazo para “El Ciudadano Ilustre”, que se conoció ayer en un bar del barrio porteño de Palermo, tomó por sorpresa a sus directores, quienes no estuvieron presentes al momento del anuncio de la Academia local.
El filme le permitió a su protagonista Martínez convertirse en el primer intérprete latinoamericano en obtener la Copa Volpi que distingue al mejor actor en el último Festival de Venecia. “El Ciudadano Ilustre” se estrenó en salas locales el 4 de septiembre y ha sido vista por unos 300.000 espectadores.

Sinópsis.
Daniel Mantovani (Oscar Martínez) es un escritor argentino que vive en Europa desde hace más de tres décadas, consagrado mundialmente por haber obtenido el premio Nobel de literatura. Sus novelas se caracterizan por retratar la vida en Salas, un pequeño pueblo de Argentina en el que nació y al que no ha regresado desde que era un joven con aspiraciones de escritor.
Entre la numerosa correspondencia que recibe diariamente le llega una carta de la Municipalidad de Salas en la que lo invitan a recibir el máximo reconocimiento del pueblo: la medalla de Ciudadano Ilustre. Sorprendentemente, y a pesar de sus importantes obligaciones y compromisos, Daniel decide aceptar la propuesta y regresar de incógnito por unos pocos días a su pueblo.
Una vez allí, el escritor constatará tanto las afinidades que aún lo unen a Salas como las insalvables diferencias que lo transformarán rápidamente en un elemento extraño y perturbador para la vida del pueblo.
“El Ciudadano Ilustre” pone en escena varios debates vivos en la Argentina y en el mundo. Uno de ellos es el rechazo a la mirada externa y crítica que representa el protagonista, un escritor exiliado hace décadas en Europa, frente a la defensa nacionalista de sus coterráneos. La vida apacible, la exaltación de lo propio y la mirada campechana son un estilo de vida aceptable en un pueblo de provincia, pero para este escritor cosmopolita suponen la negación de una sociedad a cualquier idea de progreso. A este conflicto se suma una suerte de herida abierta en el orgullo argentino por ser un país con grandes escritores pero sin un Nobel de literatura, tema que la película retoma saldando esa falta con el protagonista, que sí obtiene el galardón que se le negó a Jorge Luis Borges.
Daniel Mantovani encarnará, al mismo tiempo, la gran satisfacción y orgullo que supone para su pueblo natal tener una figura reconocida mundialmente, y el creciente rechazo que se irá develando a medida que sus habitantes, inicialmente fascinados con su visita, lo vayan conociendo un poco más. Como ha ocurrido con tantos artistas en relación a su pueblo, la fascinación mutará en desprecio a medida que vayan conociendo sus ideas y posiciones y, sobre todo, cuando se comience a difundir el contenido de sus novelas, que retratan críticamente la vida pueblerina de Salas, haciendo realidad la máxima de que “nadie es profeta en su tierra”.

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