El agua estropeó obras de colección

Un exempleado del Museo Provincial de Artes denunció a través de la red social Facebook una situación que se produjo en la pinacoteca del edificio. El hombre puso en evidencia a través de fotografías el estado en el que quedaron algunas obras plásticas luego de que la lluvia caída el jueves a la noche ingresara al depósito donde se encontraban alojadas.
Desde la redacción de LA ARENA se pudo establecer una comunicación con la directora del Museo de Artes, Estela Jorge, quien confirmó los hechos en cuanto al ingreso de agua en el taller donde se encontraban las obras. Jorge explicó que para mantener la ventilación del lugar se dejan dos ventanas abiertas, por donde entró el agua, “al igual que en las casas de toda la ciudad; hasta en la mía entró agua”, justificó. Explicó que fueron unas cuatro obras las que se dañaron, ya que se mojó el paspartú (cartón o tela que se ubica entre la obra y su marco), y que ya fueron enviadas para su restauración.

Denuncia.
“Cuando comenzó la remodelación del museo, yo era encargado de la pinacoteca, la cual cuenta con cerca de 800 obras, de enorme valor artístico y también económico. Obras de Quinquela Martín, Berni, Castagnino, Soldi, Molinas Campos, y un sin fin de artistas de renombre nacional y provincial”, publicó José Florez Nale en su cuenta de Facebook. “Al ver que no estaban dadas las condiciones para su resguardo mientras durara la remodelación, junto con otros miembros del personal, elevamos una nota advirtiendo la situación y negándonos a ser parte de tal desidia”, continuó. “Como resultado, fuimos licenciados durante una semana, durante la cual la directora de la Institución en persona, junto con gente de otras áreas, movió por su cuenta toda la pinacoteca hacia un sitio que no contaba con dichas condiciones de seguridad”. Florez explica en la publicación que tiempo después y como consecuencia de la nota presentada, la directora del museo (Estela Jorge) decidió prescindir de sus servicios.
“Una inundación o desastre natural es impredecible, pero sí hay cosas que se pueden prever (y nosotros los empleados lo hicimos). El lugar donde se almacenaron las obras no era seguro. Tras un año de estar apiladas unas contra otras el mismo peso las va deteriorando; sumemos a eso el polvo y la tierra tras un año de construcción. El daño ya era grande. Ahora, quizás sea irreparable”, finaliza el comentario de Florez. Este, además, compartió algunas fotografías en donde puede apreciarse la forma en que estaban “amontonadas” las obras y cómo se vieron afectadas luego de la lluvia.