Este sábado toca el Grupo de Jazz Santa Rosa y Dancing Mood

Este sábado Santa Rosa volverá a vivir una cita con los mejores artistas de la provincia y el país en el clásico encuentro Magna Jazz, que en esta oportunidad arribará a su 12º edición.
La grilla para esa noche, que arrancará a las 21.30 horas en el Aula Magna de la UNLPam, será compartida por el Grupo de Jazz Santa Rosa, celebrando sus 40 años de existencia en la música, y Dancing Mood, la gran banda porteña que presentará su más reciente disco, “On the good road”.
Damián Watson será el artista invitado en esta oportunidad a exponer sus obras. La particularidad es que el joven pintor realizará una actividad en vivo y se expresará ante el público en el break, una vez finalizada la actuación del Grupo de Jazz Santa Rosa.

Cuarenta años.
El Grupo de Jazz Santa Rosa fue fundado en el año 1977 y a lo largo de estos 40 años de actividad musical ininterrumpida ha realizado numerosas presentaciones en importantes escenarios nacionales e internacionales.
Su formación actual está integrada por Rodolfo Nino Fiks (corneta y trompeta), Nelson Fernández (clarinete, saxo soprano y saxo tenor), Lisandro Dasso (piano), Carlos Peláez (tuba), Pablo Weht (bajo y guitarra), Alberto Neco Santoro (batería y washboard) y Clara Agüero en voz. El Grupo propone un espectáculo a puro jazz ideal para relajarse y escuchar clásicos de su repertorio en donde convive principalmente el swing, con standards y clásicos de la historia del género.

Dancing Mood.
Esta banda, que ya tiene 18 años de vida, se formó en Buenos Aires por iniciativa del trompetista Hugo Lobo, quien supo plasmar mejor que nadie las enseñanzas de los jamaiquinos The Skatalites, su grupo de cabecera, y combinar el reggae y el ska con las armonías y el humor del jazz de los años 40 ó 50 en una Big Band liderada por vientos.
En entrevista con LA ARENA, Lobo comentó que el último disco “On the good road” es muy especial para ellos, al igual que el anterior. “Es el segundo disco de Dancing Mood en el cual el 99 por ciento de él tiene composiciones propias. Una etapa que decidí afrontar hace dos años y medio o tres, viendo que el objetivo que tenía en la cabeza durante todos estos años se cumplió. Fue una semilla que dio frutos”, aseguró.

Con los más grandes.
Hace tan sólo unos meses, Lobo fue convocado para tocar en el London International Ska Festival, uno de los más importantes en el género que profesa. “Fue un flash, un sueño cumplido ir a tocar a Inglaterra, más allá que había ido en otras oportunidades a grabar o a buscar a los maestros del género. Nunca había ido ningún artista latinoamericano, tuve el honor de ser el primero y a tocar con músicos ingleses pero con mis temas y mi proyecto así que fue increíble”, contó. “Vi reflejado también todos estos años de Dancing, el público ya conocía eso, pude tocar con grandes maestros y grabar. Fue una de las experiencias más grosas que tuve en mi carrera”.

Las “backing bands” de Lobo
Como un proyecto paralelo a Dancing Mood, y como parte de su carrera solista, Hugo Lobo realizó en todo el país una actividad que tiene que ver con la formación de “backing bands”. Uno o dos meses antes de la visita, el músico envía a los artistas las partituras y los audios, y ellos deben ensayar previamente. Luego Lobo viaja a su localidad y tocan juntos en algún espacio cultural. “De eso se trata mi carrera solista, todos estos años de ver un montón de cosas que no me copan mucho dentro de la música nacional, que es que todo se centralice siempre en Capital Federal”, explicó. “Me cansé de ver un montón de colegas buenísimos, que muchas veces dejan laburos, familia, hogares, para venir a probar suerte a Buenos Aires. La idea fue descentralizar un poco la música e ir yo a los lugares, darle la oportunidad a los músicos para que laburen en la música”, contó Hugo.
El trompetista comentó que “hay un montón de talentos, no tienen donde tocar y muchos terminan optando por dejar la música, por dedicarse a otra cosa”. De eso se trata este proyecto: de mostrar los talentos que hay en todo el país, “darles la oportunidad de trabajar con esto y para mí también es un aprendizaje todos los fines de semana de todo el año tocar con estos músicos”, aseguró.
Este proyecto todavía no formó ninguna banda en La Pampa, aunque está en los planes a seguir para el año que viene.

“Vamos los pibes”
Hugo Lobo también dirige desde hace 5 años la orquesta “Vamos los pibes”, junto a una fundación con la que, de manera independiente, dan la merienda y clases gratuitas de música a 41 chicos de entre 6 y 12 años. “Siempre tuve la visión y me adelanté a saber que si hay subsidio de un gobierno y pasa algo, les importa un carajo los pibes, se termina todo y los pibes quedan de nuevo en la calle”, expresó. “Es muchísimo más complicado en todo sentido porque esto se banca solo, entonces hay que poner mucho huevo y corazón pero uno tiene la tranquilidad de que si uno está vivo esto no se acaba. No hay sueldo que impida que los profesores sigan dando clase, trabajamos ad honorem”.