Francisco insiste en lo que descarte la guerra

Una interpretación de la elección de un cardenal argentino para ocupar el trono de Pedro, es que la iglesia había llegado al convencimiento de que había que intentar algo diferente para poner fin a su notorio decaimiento como protagonista internacional.
Por lo que va viendo, Francisco ha elegido buscar protagonismo contra los riesgos de la guerra, retornar a representar el sentir de los menos favorecidos por la fortuna y actualizar, conforme a esto, las políticas del Vaticano y la propia acción religiosa. Para este fin parece entender que debe crear caminos de coincidencia con otras religiones.
En el pasado fin de semana voló a Egipto porque allí se habían producido, en El Cairo, graves atentados contra iglesias coptas, la religión que nació a partir del evangelio de San Marcos en el mundo árabe. Esto le dio oportunidad de mostrar su apertura hacia otras congregaciones importantes en la región y con el propio mahometismo.
Ya de regreso, en el vuelo hacia Roma, conversó con los periodistas y dejó algunos conceptos que han sido destacados en la información. Además de decir que “el único extremismo para los creyentes es la caridad” y que “es mejor un no creyente que creyentes hipócritas”, afirmó que “ninguna violencia puede realizarse en nombre de Dios”.
“Hoy tenemos la necesidad de ser constructores de paz, no de provocadores de conflictos”. Para ese fin el camino es la diplomacia.
Para el conflicto con Corea del norte, reiteró, el camino es la diplomacia. Al abordar este tema repitió un concepto suyo al decir: “esta guerra mundial a pedazos”, insistiendo en la idea de que la III Guerra Mundial ya está en desarrollo y que ahora es el momento de la diplomacia para evitar los extremos y procurar soluciones. En este orden de cosas, no omitió decir que “las Naciones Unidas deben recuperar su liderazgo”, lo que implica significar que esta organización ha estado y está perdiendo influencia.
Ahora se habla de un nuevo esfuerzo el papado para hallar salida al agobiante conflicto de Venezuela. Cabe señalar, asimismo, que en estos días la diplomacia ha vuelto a moverse. Putin recibió a la Merkel en Rusia y si bien mantuvieron sus diferencias con respecto a Ucrania y Siria, en la conversación aparecieron alternativas diplomáticas. Putin va en camino de entrevistarse a solas con Trump en la próxima reunión del G20. Han conversado por teléfono.

Bicicleta.
No la de andar, sino la financiera. La “bicicleta financiera” que se escenifica en la Argentina y acerca de la cual el diario Financial Times da algunas precisiones, pues dice que “vive momentos de bonanza” en nuestro país.
“Hay casi 27 mil millones de dólares invertidos un instrumentos del Banco Central que maduran en 30 días (Lebacs) y son el vehículo preferido por los inversores para la carry trade (la bicicleta del caso). Se endeudan en dólares, colocan los fondos en pesos y se llevan la ganancia al exterior. La tasa al 26,25% desató este tipo de inversiones especulativas”, según el diario.

Reconciliar.
La Conferencia Episcopal Argentina ha propuesto consultar opiniones con vistas a una “reconciliación” entre las partes enfrentadas en nuestro país por los crímenes de Estado cometidos durante la dictadura iniciada en l976. Al parecer se trata de un sondeo para determinar si existen posibilidades de avanzar en esta dirección. Así dicen.
La respuesta de las organizaciones de derechos humanos y de las Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo ha consistido en advertir que por ahora se trata de avanzar en los procesos judiciales, por entender que sin esta continuidad de la acción de la Justicia no hay futuro promisorio para la sociedad argentina. La consigna es Justicia y Memoria. Carlotto, de Abuelas, dijo que no hay rencores en juego. Lo que hay es hijos y nietos desaparecidos.
Se recela del Episcopado por su papel durante la dictadura.
Atentamente
Jotavé