Franco Luciani compartirá escenario con Art Zaldivar en el Magna Jazz

La XI edición del festival Magna Jazz reunirá este año a Franco Luciani Trío y a Art Záldivar. El encuentro será mañana a partir de las 21.30 en el Aula Magna de la Universidad Nacional de La Pampa, y contará además con una exposición del artista plástico pampeano Pablo Salazar.
El número central de este año será el del músico rosarino Franco Luciani, que regresará a Santa Rosa con un formato de trío en el que lo acompañan Pablo Motta en contrabajo y Leonardo Andersen en guitarra criolla. “Estoy muy entusiasmado. El jazz es una música que a los músicos nos gusta como concepto de estudio y análisis y yo soy muy respetuoso de los géneros y de los lenguajes”, dijo Luciani en entrevista con LA ARENA.
El músico comentó que el repertorio que interpretarán no será exclusivamente de jazz “pero sí va a estar pintado de ese concepto” y también algunos clásicos del género.

Contexto musical.
Franco Luciani comenzó a los 5 años a incursionar en la música a través de la percusión y luego la batería, pero unos años más tarde empezó a estudiar la armónica y decidió hacer su carrera solista junto a ella. “A veces me pregunto si con la armónica no terminamos encontrándonos juntos. De chico tuve un ambiente musical a full, tocando batería y percusión desde muy pibe. Mis viejos me compraban discos de música folclórica para niños y me acuerdo que yo tocaba sobre eso con un pequeño bombito. Después empecé con la batería, porque había una que había dejado mi tío Darío que también es músico profesional; con mi hermano Leonardo también en las primeras bandas empecé a tocar la batería”, detalló.
Más tarde llegaron los estudios en la Escuela Municipal de Música, en la Universidad Nacional de Rosario y en la Escuela Provincial de Música. “En todo ese proceso el jazz estuvo muy presente, en el jazz me encantó siempre el concepto de la batería, y así me fui formando como percusionista y baterista y a los 18 años más o menos llegó la armónica. Empecé a tocar en un rinconcito mientras tomábamos unos mates con los músicos de algún proyecto en el que yo era baterista y percusionista, y estos colegas eran los primeros que me decían ‘que bueno, por qué no hacemos una introducción con la armónica’, y de a poquito se fue metiendo cada vez más, y también nacieron en mí las ganas de hacer algo particular con armónica”.
En el 2001 Franco finalmente armó un proyecto paralelo a ser estudiante y músico de batería y percusión, lo que significó un vuelco total en su carrera. A menos de un año de esa experiencia del proyecto solista, llegó el Cosquín donde fue Revelación en el año 2002. “Esa fue la gota que rebalsó el vaso y dije ‘esto va por acá’. A partir de ahí comenzó mi carrera”, aseguró.
– ¿Qué significa Cosquín para vos? En los últimos años se lo ha tildado de “festivalero” y de sufrir cambios que lo perjudicaron.
– Cosquín es un montón de cosas y en su grandeza, es un montón de cosas buenas y un montón de cosas malas. Yo soy un defensor de Cosquín a muerte; cuando digo esto no lo digo de manera ciega. Me parece que hay que criticar lo que no va pero tampoco salir a matar a Cosquín. Es un valor cultural muy grande para los argentinos. Hay políticas bien tomadas, otras que no, el festival es muy amplio.
Que Cosquín tenga esa diversidad yo la festejo porque no la tiene ningún otro festival. Hay cosas que han sido muy mal manejadas en el ultimo año, que por ahí era muy arbitrario. Se han puesto muchos intereses en lo que se muestra televisivamente. Este fue el primer año que no me contrataron como solista. Tuve el gusto de que me invitara el Dúo Coplanacu a tocar unos cuantos temas con ellos y fue una manera de no quedar fuera del festival.
– ¿Folclore o tango?
– Folclore, tango, jazz, clásico…un montón de géneros; porque en realidad yo me encuentro siempre interpretando algún repertorio de cámara, clásico que me encanta, jazz…pero sí es cierto que mi esencia está formada sobre la música argentina y tal vez desde los primeros pasos, por el folclore. Yo entiendo que pueden ser dos géneros separados, pero pueden no serlo también. Cuando decimos folclore estamos juntando un montón de regiones diferentes. Es verdad que son colores, que son paisajes, idiosincrasias diferentes, pero yo siempre tuve un concepto de agruparlos como una música toda. Yo prefiero tener ese concepto de jugar con los colores como toda la música de la tierra nuestra. En mi carrera he tenido proyectos dedicados al folclore, y otros dedicados al tango. Justamente con este trío, estoy buscando salir de eso.

Disco y homenaje
Hace unos meses, Franco Luciani grabó y editó un trabajo discográfico llamado “We do it out of love”, que se trata de un homenaje a Toots Thielemans, un reconocido armoniquista belga que falleció hace poco. En el trabajo participan seis armoniquistas de todo el mundo: Grégoire Maret, de Suiza, Antonio Serrano, de España, Gabriel Grossi y Alex Rossi de Brasil, Olivier Ker Ourio de Francia y Franco Luciani de Argentina.
“Toots era un armoniquista belga con el que tuve el enorme gusto de estar hace cuatro meses en Bélgica, tocando con él en su casa, la verdad que fue maravilloso. Es el inicio para todos los músicos que tocan la armónica. Estuve ahí mostrándole un poco el disco que hicimos, que se editó en Europa hace 5 o 6 meses y yo estuve haciendo la edición argentina”, explicó el rosarino. Dicho trabajo discográfico llegará a nuestro país el próximo mes.
Además, Luciani comentó que está muy entusiasmado con su próxima grabación junto al trío, ya que su último disco solista salió en el año 2014. “Estamos haciendo sesiones y grabando cosas que seguramente van a ser un disco para el año que viene”, expresó.