Marisú Saires expone sus pinturas

UN EJEMPLO DE TENACIDAD Y CONVENCIMIENTO

El jueves 10 de septiembre se inaugurará en la Legislatura la exposición de pinturas de Marisú Saires. También se emitirá un video en la muestra que permanecerá abierta hasta el 25 de este mes.
María Susana Saires, “Marisú”, tiene sólo 22 años, pero igualmente mucho camino dedicado a la pintura. Nació en Santa Rosa, y comenzó a incursionar en el arte a los 9 años, luego que sus padres advirtieran una novedosa y llamativa mezcla de los colores.
El profesor de artes visuales Silverio Montiel justamente estaba especializándose en técnicas para la diversidad, lo que hizo que Marisú lo eligiera para brindarle apoyo a su virtuosismo. Así pudo expresarse a través de técnicas no convencionales, con las que logra sus creaciones iniciando la magia a partir de la mancha y, superando sus dificultades motrices que sobrelleva desde su nacimiento.

Personalidad y valores.
Las obras de Marisú, reflejan nítidamente su personalidad y sus valores. Desde el colorido como desde la temática de sus pinturas quedan expuestos para el disfrute su bondad, su amor, su alegría de vida, su paz interior. Su primera exposición individual fue en el Centro Municipal de Cultura de esta ciudad cuando tenía sólo 12 años, para continuar luego el camino de la pintura con
tenacidad, esfuerzo y convencimiento, pintando también con el apoyo de la profesora de Artes Visuales de Buenos Aires Nora Giordano, atelier al que concurre dos veces por año.
Expuso también en el Museo Provincial de Arte de nuestra Provincia; así
como en el Centro de Convenciones de Monte Hermoso, provincia de Buenos; en la Casa de La Pampa en Buenos Aires, con motivo del festejo del Día de La Pampa, y en Puerto Madero; en la Provincia de Tucumán por la celebración de la fiesta de la orquídea, entre otros lugares.

La frase de Picasso.
En la obra de Marisú se trasluce su libertad por oposición a los esquemas,
como si al tomar el pincel se liberara de formas y colores preestablecidos, y en sus abstractos se puede apreciar el vuelo de su imaginación. Tal vez por eso ha aprehendido desde el principio aquella frase con la que Picasso describió su estilo cuando dijo que “pintar es un oficio de ciegos, pinto al objeto como lo siento, no cómo lo veo. Cuando tenía 4 años pintaba como Rafael, pero me tomó una vida aprender a pintar como un niño”.

Una lección de vida.
Marisú, con su espíritu aguerrido, es en sí misma una lección de lucha. No obstante pese a sus dificultades siempre frente a la adversidad se destacó por su fortaleza, regalando alegría y afecto tanto en la escuela como en su vida social. Sus padres recordaron que “ya en su etapa del Jardín Upa-Lá-Lá mostró su amor por la vida y su espíritu de superación cuando frente a un Cine Don Bosco repleto de público actuó con sus compañeritos desplazándose de rodillas y, al finalizar el acto, sorprendió poniéndose de pié y regalando besos a todos. La respuesta fue una ovación.
Más tarde cursó en el colegio María Auxiliadora, y concluyó sus estudios secundarios en el Centro Polivalente de Arte. En la actualidad está integrada en el Crear Centro Regional de Arte, y sigue incentivada adquiriendo conocimientos para lo que tanto le gusta.
Sin dudas su ejemplo es una muestra de que, aunque sea difícil, se puede.