Multitud escuchó a Atilio Borón

“¿Hay un fin de ciclo progresista en América Latina?”. Con esa pregunta comenzó ayer su conferencia el sociólogo y politólogo Atilio Borón, quien llegó a Santa Rosa para disertar ante el medio millar de asistentes que colmaron el Aula Magna de la Universidad Nacional de La Pampa (Gil 353). La actividad estuvo organizada por la comisión de asociados del Banco Credicoop en conjunto con la UNLPam y la Cooperativa Popular de Electricidad. En el escenario, el intelectual estuvo acompañado por el presidente de la CPE, Oscar Nocetti, el rector, Sergio Aldo Baudino, y el presidente de la comisión de asociados de la entidad bancaria, Eduardo Kistner.
Durante casi una hora, Borón hizo apreciaciones particulares sobre la actualidad política de los países que en los últimos 15 años, “desde la llegada al poder de Hugo Chávez, en Venezuela, el primer impulso”, convergieron en un proyector político continental que en 2005 le dijo “no” a los Estados Unidos en su afán por crear el ALCA: Bolivia (con el MAS), Ecuador (con Alianza País), Uruguay (Frente Amplio), Brasil (PT), Argentina (Frente para la Victoria) y Paraguay (Alianza Patriótica para el Cambio).
“El ALCA hubiera significado la supeditación a los Estados Unidos (…) pero hoy no se puede decir que el ciclo progresista terminó, porque la realidad es que aún está en curso. Cuidado a la hora de emitir un certificado de defunción cuando el enfermo sigue vivo”, dijo Borón, al comenzar la conferencia.
“Es muy difícil predecir lo que va a ocurrir en los próximos meses. Si el gobierno argentino piensa entrar en un proyecto de regresión, va a tener mucha resistencia. En las ultimas semanas hubo dos hechos políticos muy importantes: la marcha del 29 de abril con todos los sindicatos y el acompañamiento a Cristina Fernández en Comodoro Py”, señaló el sociólogo, refiriéndose a la escena política nacional.

Impulso.
Para Borón, el bloque progresista comenzó a perder en 2007, un día antes de la asunción de Cristina Fernández en la Argentina, luego de que se creara el Banco del Sur, una iniciativa integradora que no fue puesta en marcha. “Ese fue el pico, desde ese momento no hubo más crecimiento. Después vinieron golpes e intentos de golpes de Estado. Ocurrió en Paraguay, Ecuador, Honduras, y Venezuela”, explicó.
Sobre Bolivia, el sociólogo dijo que es el país más próspero de Sudamérica lo que le ha valido un suplemento especial en el Financial Times y que el proyecto de Morales (al que le quedan 3 años de mandato) podría continuar porque muchos lo consideran “el mejor presidente en la historia de Bolivia” pese a que en el último plebiscito no le permitieron volver a presentarse para una reelección presidencial.
Borón también ser refirió a Ecuador, el país que gobierna Rafael Correa, dijo que “las encuestas indican que la Alianza País va a retener el gobierno” con “Lenin Moreno como el posible candidato, que les lleva 30 puntos al segundo”.

Complicado.
Según el sociólogo, el panorama es mucho más complicado para Venezuela, “el país que está en el ojo de la tormenta” en donde “se despertó la vocación imperial”, un Estado “que tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, más que Arabia Saudita, algo que puede ser entendido como una fortuna o una desgracia, porque el petróleo es un atractivo para Washington”.
“En Venezuela ( también Bolivia y Ecuador) hay 300 Organizaciones No Gubernamentales que se encargan de hacer del villano un héroe, como ocurrió con Leopoldo López, alguien que impulsó un golpe que se cobró la vida de 42 personas y la destrucción de decenas de edificios públicos. Por dos muertos, lo que no quiere decir que sea menos grave, a Seineldín se lo condenó a prisión perpetua en la Argentina. (…) La gestión de Maduro es mediocre en términos económicos y la caída de Venezuela podría tener un efecto dominó. Sin embargo, eso aún no ha ocurrido”, agregó.

Gigante.
Sobre Brasil, Borón dijo que “no sabemos qué va a pasar con Dilma”, que “hay una ofensiva muy fuerte, un ataque despiadado en su contra”, y que su adversario “Eduardo Cunha es uno de los políticos más corruptos del país”. “No está dicho que Dilma se cae. Lula es el candidato mejor posicionado si hay elecciones. Por ese motivo es que tampoco puede decirse que el ciclo esté terminado en Brasil”, agregó.

Los factores del retroceso
Borón enumero cuáles son a su criterio los factores que hicieron los gobiernos progresistas de Sudamérica “se amesetaran” o cedieran terreno a la derecha. El primero de los factores es el ‘desgaste de las gestiones prolongadas’. “Esto generó en mucha gente una sensación de aburrimiento, que fue aprovechada por los Estados Unidos, país que impuso que cambiar siempre es bueno, no importa si lo que viene es mejor o peor”, dijo el sociólogo.
El segundo factor es que “los gobiernos tuvieron que afrontar una baja en el precio de los commodities” (precio internacional de la soja y el petróleo) y que no se avanzó en una reforma tributaria. El tercer factor es “la diferente valoración que las poblaciones le dieron a los beneficios obtenidos”, ya que algunos ciudadanos comenzaron a pensar y reclamar desde una clase media cuando hasta hace poco eran de una clase baja. El cuarto factor señalado es que “EE.UU. hizo un esfuerzo enorme para formar una derecha fuerte en América Latina”.