Una multitud por el documental del artesano que volvió de la cárcel

DINOUSARIOS EN EDUARDO CASTEX

La sala completa del gimnasio María Baralle de Brandemann de Racing Club de Eduardo Castex, marcó con claridad las expectativas que los castenses tenían de ver la obra del joven realizador Luciano Zito, “El señor de los dinosaurios” que cuenta la vida de Jorge “Cacho” Fortunsky.
Los organizadores habían pensado en una presencia más modesta, y colocaron en el salón unas 250 sillas, pero a medida que se acercaba la hora de la puesta del avant premiere se advirtió que iba a resultar chico. Más de 500 castenses, y algunos visitantes de Santa Rosa y localidades cercanas, llenaron el local y muchos tuvieron que quedarse afuera ante la imposibilidad de ser albergados.

La trama.
Después la puesta del documental, que duró 82 minutos, refirió a la vida de Fortunsky, que estuvo acompañado durante la exhibición del filme por su madre y sus hijos, y todos ellos tuvieron también una breve intervención en la película.
A medida que transcurrían las escenas, mostrando lugares conocidos de Eduardo Castex y sus alrededores, el público más se compenetraba de la historia de vida -por momentos muy dura y complicada- del artesano.
Porque “Cacho” contó sin empachos, en forma descarnada, los momentos más difíciles, aquellos que incluso lo llevaron más de una vez a la cárcel. Fortunsky nació en el seno de una humilde familia castense, y afrontó durante su juventud diversas causas judiciales, porque a su manera se había convertido en un azote para los habitantes de su pueblo.
No ahorró detalles de esos instantes aciagos de su vida, y no dejó de sorprender con su revelación de que -sólo con la escuela primaria- fue capaz de llevar a cabo obras artísticas que hubieran requerido de los conocimientos de un ingeniero, o un avezado calculista.

El Cristo del monte.
Con su talento Fortunsky realizó muchas artesanías que son motivo de admiración. Precisamente una de ellas la llevó a cabo -sólo con un cuchillo-, cuando después de un ilícito permanecía prófugo en cercanías de su pueblo.
Aburrido de largas horas de vigilia -escapando de la policía-, decidió tallar un Cristo en un hermoso caldén. Cuando lo detuvieron, allí mismo, su obra causó admiración, y desde ese momento al lugar empezó a concurrir gente en una suerte de peregrinación. Los fieles llegaron a cortar alambrados para ir a orar, y a pedirle a Cristo, por lo que el dueño del campo decidió cortar el caldén, preservar el tronco tallado y llevarlo a un sacerdote que lo ubicó en el altar de una capilla, donde aún permanece.
“Tiene como cara de enojado el Cristo”, dijo después de ver la película “Cacho”… a lo mejor el mismo enojo que tenía el propio Fortunsky por lo que consideraba cuestiones injustas de la vida.
Un cerrado aplauso de la concurrencia dio cuenta que el documental había calado hondo entre quienes tuvieron la oportunidad de presenciarlo.
“El hombre de los dinosaurios” es la historia de una persona que se vinculó al delito, pero que tiene un don, un talento, que muy pocos pueden mostrar. Ese que logró ponerlo a resguardo de sus días más aciagos. El filme pone al descubierto la distancia que hay entre el deseo y las oportunidades.

“Es una obra monumental”
“La de los dinosaurios (el parque temático de Eduardo Castex) sería una obra muy jerarquizada en cualquier lugar del mundo… Es monumental y muy loco que una persona sin estudios lo pudiera hacer… pero me parece que allí afloró el talento del artista, ese don que tiene, y su deseo de poder sacar de adentro todo lo que lleva”, juzgó Luciano Zito.
El realizador de la película que cuenta la vida de Jorge Fortunsky se mostró emocionado por el recibimiento que tuvo su trabajo, y sostuvo que “Castex es el primer lugar en que se tenía que ver, y también estoy muy contento porque a Cacho le gustó mucho. Esta primera proyección es muy simbólica, y después se va a poder ver en Santa Rosa y en otros lugares. Ahora, que después de verla todos se acerquen a felicitar a Fortunsky, y también que haya personas que me dicen que les gustó mucho es una satisfacción enorme”, dijo Zito.
-Como conseguiste que él contara con tanta crudeza aspectos muy duros de su vida, que cometió delitos, que estuvo preso…
-Desde el primer momento que nos conocimos hubo empatía. El sintió que yo lo venía a escuchar y no a juzgarlo… quizás se pueda hablar de dos artistas que se entendieron desde el principio. El guión siempre se lo mostré a Cacho, hizo sugerencias y como era su vida quería que él estuviera de acuerdo.
-¿Hubo apoyo de la Secretaría de Cultura?
-No, la verdad que no… Aunque hubo algunas instituciones que sí participaron, como la Municipalidad de Eduardo Castex, la Fundación Banco de La Pampa, de Utelpa; entre otras.
-¿Pero les presentó el proyecto?
-Obviamente fui desde el principio a Cultura. Yo presenté el proyecto a fines de 2015 al Instituto del Cine, salió en marzo de 2016 y ahí ya había hablado con Adriana Maggio.
-¿Y la respuesta fue negativa?
-La verdad es que no me interesa polemizar… pero sí, fue una respuesta negativa sin conocer cuál era el proyecto ni mis antecedentes. Fue muy sorpresiva la respuesta, pero pensé que ellos se lo perdían.
-¿Y por qué puede haber sido esa negativa?
-No sé. Quizás para ellos la Cultura tiene que ver con otra cosa, con los gauchos, con la orfebrería… no con contar la vida de un artista popular, que tal vez no es todavía reconocido nacionalmente, pero tiene una historia muy universal que es digna de ser conocida. En cualquier otro lado del mundo la obra de los ‘dino’ estaría muy jerarquizada, no tengo dudas.