Paisajes pampeanos en delicados trazos

Son postales abstractas, pero invitan a quedarse a todos los que se detienen a verlas. Pertenecen a una joven y talentosa artista plástica piquense. Se podrán visitar en nuestra ciudad hasta fin de mes.
“Soy muy tranquila”, explica entre risas María José Pérez, al describir la bella y apacible atmósfera que se desprende de sus pinturas. Algunas son piezas de gran formato y otras, series más pequeñas, que toman al paisaje pampeano como punto de partida para la creación o como escenario para la exploración de formas y colores. Una selección de estos trabajos se expone por estos días en el Colegio Médico de nuestra ciudad, San Martín 655. La muestra estará abierta al público de lunes a viernes, en el horario de 8 a 15, hasta fin de mes.

Firmamento.
Este entorno cercano por el que indaga la artista no se presenta de una manera evidente para el observador, pero lo invita a recorrer las escenas que abren sus óleos. La figura humana y la naturaleza, con sus relieves y su clima siempre alterado por el viento, se insinúan en suaves trazos, que dejan la tierra para conectarse con el cielo, un elemento que asume una presencia preponderante dentro de la composición.
Las formas abstractas que recrean el espacio pampeano son el resultado del diálogo que se establece con la pintura, como señala. “No comienzo a trabajar con la imagen de la obra en mente, sino más bien por un concepto con el que empiezo a investigar”, señala.
Los colores son predominantemente fríos, pero su elección no obedece a una búsqueda en particular, sino a la espontaneidad del proceso de producción, explica María José. Otra parte de su obra yuxtapone óleos con técnicas mixtas, texturas y objetos.

Desde la niñez.
María José se conectó con la pintura en la niñez, a los diez años. Desde entonces, se nutrió de diversos talleres y, más tarde, estudió Bellas Artes en Santa Rosa, específicamente cerámica. En General Pico, continuó su formación en escultura, el dibujo y otras disciplinas visuales. Actualmente, se desempeña como docente en distintos colegios y en su atelier particular, donde dicta clases para chicos.
Su trabajos se ha habían exhibido anteriormente en la capital pampeana, precisamente en el Museo Provincial de Artes. En su ciudad, participa habitualmente de muestras individuales y colectivas, aunque reconoce que no abundan los sitios de exposición. Cuesta encontrar un lugar adecuado y no siempre los espacios alternativos, como los bares, garantizan las condiciones de preservación que necesita una obra, relata. “La pintura testimonia la realidad con su propio lenguaje y es muy importante que forme parte de nuestra cotidianeidad”.