Payadores pampeanos

Facundo Martínez (20), Rodrigo Alvarez (36) y Juan Cruz Olié (26) son tres jóvenes pampeanos que el pasado sábado 11 de noviembre participaron del Primer Certamen Federal de Payadores “Santos Vega” realizado en la Agrupación Tradicionalista “La Montonera” de Ensenada y en la Municipalidad de La Plata.
Gracias a su destacada actuación, Juan Cruz y Rodrigo lograron el primero y segundo puesto respectivamente en la categoría Libre, mientras que Facundo hizo lo propio al conseguir el segundo lugar en categoría Novel.
Junto a ellos viajó además el pampeano Antú Machado, quien está radicado en provincia de Buenos Aires desde hace varios años y que también consiguió un premio en este Certamen Federal que congregó a destacados payadores del país.
El camino a la gloria comenzó luego de que los muchachos se anotaran en la preselección de este evento el cual constaba de enviar un símil currículum que iba acompañado de un video donde improvisaban sus recitados acompañados de una guitarra.
Una vez seleccionados por la organización del certamen, los payadores de nuestra provincia se adentraron en una aventura que tuvo un desenlace más que soñado, no sólo por el reconocimiento y los premios recibidos, sino también por la experiencia de contraponer junto a pares de amplia trayectoria.
En este ambiente de celebración y alegría, con unos mates de por medio y con dos encordadas alrededor, los muchachos recibieron a LA ARENA y contaron detalles de su aventura en La Plata.
Como si eso fuese poco, se animaron a ir más allá y, a corazón abierto, confesaron que es posible vivir de este arte poético y musical que tiene a la “repentización” en décimas como principal propiedad y en la que estos chicos demuestran día a día ser verdaderos profesionales.

Competencia.
El miedo, la frustración, la alegría, la tecnología, el urbanismo, cuestiones ligadas a la sociedad actual, fueron algunos de los temas que se encontraban escritos en pequeños papeles en el interior de una urna que los payadores retiraban para luego esbozar sus rimas y contrapuntos. Previo a los enfrentamiento verbales, los participantes tuvieron la fortuna de escuchar al poeta Carlos Raúl Risso y al payador José Curbelo, un referente de las décimas en el río de La Plata. También tuvieron la suerte de codearse con artistas como, Lázaro Moreno, Luis Genaro, Horacio Otero y Mirtha Suint, todos ellos de reconocida fama e integrantes de los jurados que definieron a los ganadores.
Como si eso fuese poco, los participantes presenciaron un enfrentamiento de contrapunto entre Otero y Moreno, quienes hace 32 años se habían “topado” en la semifinal de un certamen de gran importancia y lo revivieron aquella tarde de sábado.
Tras las demostraciones y las charlas, los payadores pampeanos subieron al escenario donde demostraron su capacidad. Capacidad que quedó evidenciada en los premios que se trajeron para estos pagos.

La vida en décimas.
“Más allá de que uno tenga trabajos alternativos, la vida del payador es mejorar todos los días. Cada payada es una prueba nueva”, sostuvo Rodrigo, muchacho oriundo de la localidad de Abramo, con 13 años de trayectoria y al menos 13 discos grabados.
“Había empezado a confrontar, iba más para el contrapunto, pero ahora prefiero improvisar dejando mensajes o reflexiones sobre el tema que me toque improvisar”, sentenció y dejó en claro que “cada payador es un mundo” y que cada payada “es la playada”.
Involucrado en el ambiente tradicionalista y gauchesco (al igual que sus dos compañeros), Juan Cruz, nacido en esta capital y ganador de tres certámenes consecutivos de cuatro en los que se presentó (en el restante consiguió el segundo lugar) confió que “el payador comenzó siendo ruralista y analfabeto, pero después hubo una introducción en la cultura y eso marcó una brecha”.
En este sentido aseguró que tanto él, como el resto de los que viven de las décimas, “nos preparamos todos los días. El payador es el estudio y todos nos dedicamos a investigar, estudiar y prepararnos”.
Por su parte, Facundo, el más joven de los tres, quien cursa una carrera universitaria en Santa Rosa y hace días nomás presentó su primer material discográfico titulado “Renuevo del viejo Caldén”, reafirmó lo dicho por sus amigos y además sostuvo, con mucha seguridad, “me veo viviendo de la profesión de payador”.
Es por esto que la literatura oral, que llega a las personas gracias a los payadores que suben a los escenarios de las fiestas tradicionales, es para estos chicos un motivo de vida. Un sustento económico y, como quedó dicho por ellos, “una profesión de la cual nos permitimos vivir”.

Payadores y raperos, unidos
Desde pasajes del Martín Fierro de José Hernández, “es de la boca del viejo donde salen las verdades”, hasta frases del poeta y escritor local Edgar Morisoli, son utilizadas hoy en las batallas de rap que han llegado a Santa Rosa para quedarse.
No hay dudas que los adolescentes y jóvenes de esta ciudad que rapean en el Parque Oliver son auténticos payadores urbanos y sus habilidades son destacadas por Rodrigo, Juan Cruz y Facundo. Incluso éstos últimos brindan talleres de repentización y además ofician como jurados de los raperos en el transcurso de sus batallas. Eso sí, ellos van a los encuentros vestidos con bombacha de campo, rastras de plata, alpargatas y boinas.
“Lo que ellos hacen es algo fenomenal”, sostuvo Olié quien estimó que no hay muchas diferencias entre quienes hacen rap y quienes se desenvuelven en las payadas: “quizá a ellos les hace falta nuestra presencia para que los llevemos a conocer temas más ancestrales. Ellos -los raperos- hoy son un furor”. Además “hay una matriz que nos une -sostuvo Alvarez- y es la improvisación”.
Para concluir Martínez recordó que están trabajando en un proyecto que unirá aún más a los payadores con los jóvenes que se dedican a rapear en nuestra provincia: “estamos a punto de realizar un proyecto de gira por La Pampa junto a los jóvenes raperos. Es una iniciativa muy interesante porque cada vez hay más gente que se acerca al rap y a las payadas”.