Piano y bellas voces para un concierto

Esta noche se podrá disfrutar de la música vocal e instrumental en vivo, en un espectáculo con entrada gratuita. El director es Esteban Rajmilchuk, concertista y maestro interno del Teatro Argentino de La Plata.
La invitación es para cerrar el fin de semana con un exquisito repertorio musical en la iglesia catedral, el escenario elegido para este concierto de navidad con entrada gratuita. La función será está noche, a las 21, y forma parte del programa de festejos por el primer año de trabajo, que celebra este mes el Instituto Oftalmológico Cortina. La actividad es organizada en forma conjunta con la Asociación Cultural Pampa y cuenta con el auspicio de este diario.

Preparativos.
Ayer fue uno de los últimos ensayos para dar los ajustes finales a este repertorio de obras líricas y religiosas, que preparó el elenco, formado por la soprano Cecynés Peralta y tres cantantes del Teatro Colón: el tenor Fermín Prieto, la soprano Elizabeth Speinbrumm y el barítono Sebastiano De Filippi (ver aparte). Un ratito antes, LA ARENA pudo conversar con el director musical del espectáculo, Esteban Rajmilchuk, un joven concertista de piano, que se formó en la conducción coral y orquestal en universidades de Estados Unidos y Alemania.
Sus ganas de hacer piezas clásicas y temas del cancionero popular y el tango lo pusieron en contacto con experiencias muy diversas, desde la participación en numerosas agrupaciones en nuestro país, hasta la actuación en distintas salas del mundo. Cuando le preguntan por Hilda Herrera, quien visitó nuestra ciudad el año pasado, Rajmilchuk recuerda a una gran pianista y compositora, con quien estudió y aprendió sobre la música del sur del país. El interés por las expresiones folclóricas lo llevó en 2004, a dirigir como invitado el “Coro latinoamericano de Pittsburg”, una formación vocal integrada por cantantes de todo el continente, que funciona desde hace dos décadas en la ciudad norteamericana.

Tras bambalinas.
Maestro interno del Teatro Argentino de La Plata desde hace tres años, describe con pasión la minuciosa tarea de montar una pieza lírica en la prestigiosa sala. “Mi trabajo consiste en la asistencia orquestal y en el reemplazo del director si es necesario, así como en el acompañamiento y preparación de los cantantes y los coros”, relata.
Antes de que las voces empiecen a ensayar con los músicos, hay un trabajo de “repaso” de los roles que se hace “al piano” con el maestro. “Cada obra demanda una dicción y una técnica vocal e interpretativa muy precisa de acuerdo al estilo de su autor, que debe ajustarse en esta etapa”.
La ópera, como género maestro, integra distintas disciplinas artísticas, pero la música constituye el punto de referencia para todas, explica. “Si bien los cantantes son dirigidos desde lo teatral por un regisseur, cuya función también es coordinar los movimiento escénicos de los artistas, además de la intervención de luces, sonidos y bandas internas -los grupos que se ubican en el fondo de la sala- porque la melodía rige y ensambla toda la puesta”.