Presentaron el libro “Método Pelontuwe”

Una profesora de dibujo santarroseña trabaja desde hace tres años en originales dispositivos, que han hecho posible experimentar el mundo de las artes plásticas a personas que no pueden ver.
“Es una manera de hablar, de expresar lo que uno siente, los estados de ánimo”, dice uno de los testimonios que Marta Dal Santo recoge en el libro que presentó el viernes por la noche en el Club de Leones de Santa Rosa. Las palabras pertenecen a una de las alumnas que participaron con la docente en la prueba del singular invento, que ideó para que ciegos y disminuidos visuales puedan dibujar. “Método Pelontuwe”, como se llama la flamante obra, sistematiza esta singular experiencia pedagógica paso a paso.

Los comienzos.
Dal Santo es profesora de dibujo artístico y comenzó a dar forma a este proyecto en 2005, cuando acercó sus “prototipos” para graficar, como los llama, a los docentes de la Escuela 1 de Ciegos y Disminuidos Visuales para que la ayudaran a ajustar su funcionamiento. “Quería ser evaluada por quienes están en contacto con quienes iban a usar estos elementos para dibujar, como son los maestros y, también, por los alumnos”, relata.

Pasó las pruebas y, al año siguiente, se animó a pedirle a los papás de diferentes estudiantes la autorización para que sus hijos trabajaran con los dispositivos gráficos, creados por ella. También convocó a otras personas con dificultades visuales. La tarea se desarrollaba -y continúa hasta hoy- en su casa, el mismo lugar donde da forma a los tableros, atriles y pigmentos, que abren las puertas al mundo de los colores (ver aparte).

“Los resultados fueron inmediatos, tan rápidos, que me sorprendieron y el mismo proceso se desarrolló con mucha fluidez: las personas reconocían los objetos cada vez con mayor facilidad y los pasaban de la tridimensión a la bidimensión del papel sin mayores dificultades”. Dal Santo recuerda que muchos le decían que “podían ver”. Los resultados de este trabajo se pudo exponer en dos muestras: “Expresiones del alma” en 2006 en el Centro Municipal de Cultura y “Un mundo lleno de colores” en 2007 en la Cámara de Diputados.

Sistematización.
“Pelontuwe” recupera una palabra mapuche que significa “fuente de luz”. Contiene dos grandes partes. La primera se aboca a los fundamentos metodológicos de la propuesta pedagógica de Dal Santo, en cuanto a la percepción y capacidad creadora de los sujetos.
La segunda despliega en detalle el método, con las estrategias didácticas que se desprenden del uso de este original equipo para dibujar. “Los dispositivos no se pueden separar del trabajo de acompañamiento que demanda el aprendizaje de su uso”.

La obra de Dal Santo es una edición independiente, que recibió un aporte del Club de Leones y de muchas personas que en Santa Rosa se solidarizaron con el proyecto de la docente. Recientemente, a sus prototipos les fue concedida la patente por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial. “La noticia me alegró mucho porque la aprobación de este organismo significa que es único en el mundo”.
La tarea continúa con el trabajo de los alumnos en su casa y con el proyecto de una página de Internet para difundir esta experiencia. “Mi expectativa es seguir profundizando mi conocimiento sobre este método y contar con un espacio más amplio para que sea mayor el número de personas, que puedan acceder”, dice Dal Santo.