Presentaron tres libros

ACTO CON AUTORES EN EL CENTRO CULTURAL PROVINCIAL

El sencillo acto de la presentación de las tres obras literarias se desarrolló en la noche del último jueves y contó con la presentación de la subsecretaria de Cultura de la provincia, Analía Cavallero.
Tres libros se presentaron en el Café Bar del Centro Cultural Provincial (Avenida Belgrano Sur 180). La actividad contó con la organización del espacio Arte Propio de la Subsecretaría de Cultura y con la presencia de los autores de las obras.
Se trata de “Internalidades” (poesía) de Estela Giuliano de Trenel; “Cuentos robados”, obra literaria de Martín Guarido, de Quemú Quemú, quien estuvo acompañado por el músico Sebastián Ubino; y “Entre Médanos y Tunas”, de Aldo Alonso, de Rolón.
Estela Giulano repitió la presentación ayer a las 20 en el Salón de Actos del Municipio de Trenel, y lo propio hizo Martín Guarido, también ayer a las 20, pero en el Café Bar del Multiespacio de Arte Médano de General Pico.

“Internalidades”.
Estela Giuliano, escritora y docente pampeana, invita en su primer poemario no sólo a conocer La Pampa a través de sus figuras poéticas, sino también a realizar una excursión por el corazón y el alma humanos. Ella acerca, en cada uno de sus versos, la experiencia de múltiples aprendizajes, la sencillez del campo, la alegría del hogar y la familia, la dureza y el dolor de las complicaciones de la vida y la esperanza de un mañana más feliz.

“Cuentos robados”.
El autor, Martín Guarido, se apodera de la realidad cotidiana y actual, esconde el botín detrás del infalible recurso del humor, toma a los lectores como rehenes a través de la intriga y el misterio, y pone el trabajo en manos de personajes estrafalarios, pasionales y tan humanos que se equivocan, juzgan, se enamoran, cometen errores y arrebatos. Los “cuentos robados” son entonces devueltos y después de llegar a los lectores, ya no son los mismos.

“Entre Médanos y Tunas”.
Aldo Alonso, oriundo de Rolón, acerca una vez más los cuentos y anécdotas de su “pago chico”. En forma de cancionero, evoca relatos, hechos y costumbres de su añorado pueblo. El libro contiene 150 poesías, la mayoría de ellas relacionadas con el pasado, donde le escribe al carro, al embarcadero, a la chata rusa, al candil, recordando en alguno de sus versos a gente de su pueblo, que ya no está físicamente, pero que permanecen en su memoria, rescatándolas de alguna forma del olvido. Incluye además 40 fotos a color y 20 en blanco y negro.