Primer marido, una escultura

Un retrato de grandes dimensiones muestra al marido de Viviana, la protagonista, en primer plano. El cuadro está montado en el centro del escenario y la mujer interactúa con ese rostro desalineado, que libera su desgano sobre una cama o un sofá, durante toda la pieza teatral. “Antes utilizábamos una escultura, pero era muy difícil de transportar y, como yo pinto, me ocupé de hacer la obra que se ve en el espectáculo”, explica Linda Péretz. El tamaño de la tela se explica porque la actriz trabaja en un taller de muralismo.