Inicio Culturales Saúl Gauna festejará sus 70 años y 52 años con la música

Saúl Gauna festejará sus 70 años y 52 años con la música

El músico y compositor Saúl Gauna cumplirá 70 años el próximo 2 de abril, y el lunes 1º por la noche ofrecerá una gran “Fiesta para todos”. Será a partir de las 21.30 horas en el Club El Fortín -9 de Julio 652-. Allí celebrará, además de su cumpleaños, 52 años con la música.
“Va a ser una noche larga, muy emotiva. Son dos festejos, 70 años que festejo con mi familia pero aparte 52 años con la música, que festejo con la gente, con el pueblo, por eso se llama la Fiesta de Todos, porque es de todos”, afirmó en entrevista con LA ARENA.
La noche también tendrá invitados especiales. Una primera parte con participación de jóvenes músicos locales como León Gamba, Joaquín Helvig y Pablo Cagliani; luego subirán Los Caldenes y también, como no puede ser de otra manera, Saúl tocará sus clásicas canciones y compartirá escenario con amigos y familiares.
También estarán como bailarines invitados la pareja de Pablo Ruggieri y Alba Marín, y Silvia “Pity” Mossman.
Un momento especial, será la aparición de Las Voces del Caldén (grupo previo a Los Caldenes), donde Gauna formó parte junto a José Luis Verón y los hermanos Jorge Alberto y Tito Fernández. “Es uno de los orgullos más grandes que tengo como pampeano, porque en el folclore es la única familia que lleva dos generaciones con un grupo. Primeramente con mis primos, después lo siguió Marcos (su hijo) con sus dos primos, y después por cuestiones de marketing quedó Los Caldenes. Además se estilaba en mi época ese tipo de nombres”, recordó.

Destino elegido.
Saúl Gauna nació en 1949 en Colonia Emilio Mitre, en un paraje que se llamaba Los Médanos Negros, un lugar al que era muy difícil llegar según sus palabras. “Yo creo que venirme a temprana edad a vivir a Santa Rosa tuvo que ver con mi inquietud por la música, me vine a los 17 años con mi mamá”, contó.
Saúl había hecho la escuela primaria como interno en la Escuela Hogar, donde los chicos del interior de la provincia tenían la posibilidad de estudiar durante el año y volver a sus casas en época de vacaciones.
“Acá me di cuenta que yo no quería andar atrás de los animales y siendo adolescente le comenté a mi vieja que cuando fuera mayor de edad me iba a ir. Sentía una gran pasión por la música y aprendí sin nada”, expresó. “Yo quería ser alguien, me gustaba cantar, era el nene del grado que siempre estaba disponible para los actos, además en la escuela teníamos profesor de canto y de folclore. Yo jamás había imaginado que todo eso se podía aprender, venía del Oeste pampeano”.

El amor por la guitarra.
El gusto por la música en Saúl llegó desde la familia. A su madre le gustaba cantar y también a sus tíos. Gauna, que tuvo 6 hermanos, vio a su hermano mayor construir una guitarra con sus propias manos. “El se hizo su primera guitarra artesanal con madera de muebles viejos que encontró. Hizo todo, desde los moldes, siempre lo consideré muy inteligente. Con los años aprendí a reconocer su trabajo. Encoló la guitarra con savia de caldén, metía las maderas en el agua para darle forma”, recortó detalladamente. “Esa guitarra la dejó mi hermano cuando fue mayor de edad y se fue a trabajar. Yo la agarré, tendría 13 años, vi que le faltaban unas cuerdas y le puse unas que encontré”, contó. “Y empecé a hacer sonidos de arriba para abajo, con los años supe que había afinado la guitarra en Do Mayor”.
El músico contó que todos los días necesita tocar la guitarra, aunque sea un ratito. “Es mi novia, mi mujer, mi amiga, es todo, fue mi compañera de toda la vida, no la cambio por nada”, afirma y se ríe al escucharse.

Las Voces.
Finalmente, en el año 1966 Saúl se mudó a Santa Rosa, donde conoció a la familia Fernández, muchos de ellos “guitarreros”, como los definió él. Con ellos creó la primera formación de Las Voces del Caldén. “Cuando nació el grupo ya tenía 26 años, había estado tocando en Buenos Aires porque había hecho el servicio militar allá así que tenía mucha experiencia”.
Pero más allá de su oído natural, Gauna no se conformó, y después de los 40 decidió estudiar piano y música con una profesora. También aprendió a escribir… a componer.
Del 2005 al 2008 vivió en España, luego de surgirle una propuesta interesante de trabajo en la construcción. “Aprendí mucho como ser humano, crecí, maduré, le tomé más interés a todo, empecé a valorar otras cosas que antes no veía. Descubrí que lo que uno hace es importante”, sostuvo.
“Hoy puedo considerar que soy un hombre, una persona de bien que enfrentó la vida, que la luchó y que ganó”, dijo finalmente orgulloso.

Entre dos pasiones
Un tema aparte para Saúl Gauna, es la familia. Tiene en total 8 hijos, con los cuales mantiene una buena relación. El primero de ellos llegó durante su soltería. Los siguientes cuatro se gestaron en el vientre de María Inés, quien fue su esposa y compañera hasta su fallecimiento a muy corta edad. “Un 21 de septiembre estaba en la laguna con unos amigos de la escuela de la nocturna, festejando el Día de la Primavera, y vi por primera vez esos dos ojitos bonitos. Ella me miraba y yo la miraba a ella, y a los 9 meses nos casamos”, contó Saúl y los ojos se le llenaron de lágrimas. Pero también mantuvo la sonrisa cuando dijo “era todo para mí. Me dio a mi hijo Marcos y después vinieron tres nenas, Ivana, Carina y Vanina”.
Vivían en Colonia Escalante, en una zona muy humilde, y ellos también lo eran. “Yo era muy joven cuando perdí a mi señora de cáncer y ahí me pregunté ‘¿ahora qué hago?’. La más chiquita tenía 2 años, las otras 3 y 4, y Marcos tenía 9”, recordó. “Era el 83, todavía se usaban pañales de tela, así que lavaba a mano y todo eso que viví me dio una escuela y una enseñanza enorme. Descubrí quién era y hasta dónde podía llegar”, afirmó Saúl.
Años después, formó pareja nuevamente y tuvo tres hijos varones más. En total tiene 20 nietos. Este lunes celebrará la vida y el camino recorrido rodeado de sus dos pasiones: la familia y la música.