Un virtuoso de la guitarra

MAURICIO FLORES: UN PIE EN LA PAMPA Y OTRO EN BUENOS AIRES

Es músico, productor, padre y pampeano; vive en Buenos Aires, aunque en pocos meses se asentará en Toay, el lugar que eligió para criar a su hija. Desde hace 15 años es el guitarrista de Yergue la Oreja, una banda signada por los kilómetros y la constancia.
Mauricio Flores nació en Santa Rosa en 1976 y lleva toda una vida incursionando en el mundo de la música, ya sea desde lo instrumental, como desde la producción. Hace once años se mudó a Buenos Aires, donde creó su propia empresa de producción y edición de discos y trabajos audiovisuales: Sombra de Toro Récords. Allí no solo comenzó a crecer profesionalmente, sino que conoció a su compañera de viaje, Verónica Bevacqua. Con ella formaron una familia y la agrupación Vero y Los Jornaleros, que ya se presentó en esta ciudad en varias oportunidades.
Mauri habló con LA ARENA a través de Internet, y relató las vivencias que lo llevaron desde su infancia en Santa Rosa, hasta su actualidad en Buenos Aires, por el camino del arte, la música y la producción.
– ¿Cómo fueron tus inicios?
– Mi primer registro es de cuando tenía aproximadamente 2 años. En un grabador de cassettes Robin, que venía con micrófono de mano, mis viejos me grabaron cantando, o balbuceando mejor dicho, ésta estrofa: ‘la hormiguita hippie, no trabaja más y de mochilera se fue a la ciudad”…premonitorio, no?. Ya más grande, con 10 años tal vez, me electrocuté un par de veces enchufando el tocadiscos de mi viejo para escuchar sus vinilos. Los que más me gustaban eran una colección de música de grandes clásicos del cine. Tenía todo, Big Bands, batería, guitarra eléctrica y grandes voces femeninas. Ahí mismo empecé a tomar lecciones de piano, pero el solfeo me desanimó rápidamente y me mantuvo alejado de la música hasta los 15 años.
En la escuela secundaria y en plena “Queen-manía”, luego de la muerte de Freddie Mercury, visitaba a un compañero de escuela y de pura casualidad me colgué una guitarra eléctrica…fue tan grande el impacto que generó en mí que a la semana siguiente estaba tomando clases de guitarra, a los meses tenía mi guitarra eléctrica y en menos de un año estaba tocando en mi primera banda.

Maestros.
Mauri, como lo llaman los amigos, tuvo como primer profesor a Maxi Cuffini, gran guitarrista santarroseño que vive hace años en República Dominicana. “Maxi me llenó de música de todos los géneros y me enseñó a ‘sonar'”. Después tomó clases de guitarra criolla con “Foretto” Chávez; “con él comencé a reconocer otras armonías que se usaban fuera del rock, especialmente con las obras de Piazolla. Con Alberto Suárez estudié armonía de una manera más formal y los últimos años antes de irme a vivir a Buenos Aires aprendí mucho del “Gurí” Jaquez, compartiendo largas jornadas en su casa”. A lo largo de este año Mauricio estudió guitarra pampeana de la mano de “Don Julio Argentino Aguirre, guitarrero gaucho de pura cepa y compañero de ruta de Don Paulino Ortellado, uno de mis héroes de la guitarra”.

Yergue.
Mauricio es el guitarrista de la banda pampeana de blues Yergue la Oreja, con quienes están presentando el nuevo trabajo en DVD “Aire de Blues”. “Nos está trayendo muchas satisfacciones y disfrutamos mucho de realizarlo. En este caso me encargué de la producción artística y general del proyecto trabajando con la colaboración de jóvenes provincianos radicados en Buenos Aires, entre ellos el pampeano Niko Piva”, contó el músico.
Una particularidad de Yergue es que no todos los integrantes viven en la misma ciudad; sin embargo, hace 15 años que la banda perdura. Luis Arriaga, guitarrista, cantante y compositor de la banda, vivió siempre en Santa Isabel, y Mauricio hace 11 años que está en Buenos Aires, lejos de la capital pampeana. “Juntarnos no es fácil ni barato, pero con el tiempo hemos aprendido a solventarnos los gastos, hacer maravillas con la agenda y a cultivar la paciencia y la comprensión de nuestras familias, que dejamos a veces durante semanas para cumplir con las obligaciones de la banda”, explicó Flores.

Sombra de Toro.
En el año 2007, ya viviendo en Buenos Aires, Mauri creó el proyecto Sombra de Toro Récords. Surgió durante la grabación de “Más del barro”, el primer trabajo discográfico de la banda Catalinatom. “Con este nombre, que lo saqué de una idea de Juani De Pian, bautizamos nuestra propia productora, con la cual editamos y reeditamos el disco”, contó el músico. “Luego seguí solo, editando el segundo disco de Yergue, el primer trabajo discográfico de Testa, y varios demos y EP’s de bandas del oeste del gran Buenos Aires. En los últimos años y ya con nuevos colaboradores realizamos muchos trabajos audiovisuales, como los videoclips de Vero y los Jornaleros, el reciente DVD “Aire de Blues” de Yergue y una nueva serie de videos acústicos grabados en corte directo con artistas muy talentosos de diversos géneros”.
Por otra parte, Flores trabaja como stage manager de La Missisippi, una de las bandas con mayor trayectoria del país. El es el encargado de organizar todos los elementos técnicos y escenográficos durante la actuación, montaje y desmontaje del espectáculo. “Es una de las influencias de mi adolescencia, muchos de los de mi generación aprendimos a tocar haciendo sus temas. Con ellos pude recorrer todo el país y conocer los circuitos de shows, festivales, teatros y bares. Es una banda que está permanentemente en gira; esto me permitió conocer el under, los productores y las distintas realidades de cada provincia”, expresó. Además, el productor trabajó con Los Gardelitos, Veta Madre y La Chilinga.

De vuelta a las raíces.
El joven y talentoso músico y productor audiovisual pampeano contó en esta entrevista con LA ARENA que tiene pensado volver a vivir en su provincia natal el año próximo. “Tengo pensado radicarme en La Pampa a mediados del 2015, quiero que mi hija crezca en Toay, además tengo muchos proyectos para realizar en mi provincia, quiero trabajar con artistas que admiro desde hace mucho tiempo. Todo esto sin dejar de trabajar en Buenos Aires, donde ahora tengo una familia y muchos amigos”, explicó.