Inicio Culturales Villcabamba, la histórica agrupación, festejará sus 40 años

Villcabamba, la histórica agrupación, festejará sus 40 años

Villcabamba, que nació como Grupo Universitario de Música Folclórica en 1979, celebrará la semana próxima sus 40 años de historia. De la mano de sus actuales integrantes -que se reunieron exclusivamente para este aniversario-, Villcabamba ofrecerá un concierto gratuito el sábado 16 de noviembre, a las 21.30 horas en el Aula Magna de la UNLPam. Los interesados en asistir a esta fiesta podrán retirar las entradas sin costo por la sede central de la UNLPam -Coronel Gil 353- o por 440 Garage -avenida San Martín Este 521-.

Prohibidos.
Villcabamba se integra hoy por José Serrano en guitarra, Henry Sapegno en bajo, Daniel «Mono» Fraile en charango y voz, Pablo Fraile en batería, Quique Mario en percusión y voz y Carlos Schulz en vientos.
Nacieron en 1979 como Grupo Universitario de Música Folclórica, de la mano de Carlos Schulz, Sergio Santesteban, Daniel Fraile, estudiantes de geología de la UNLPam, y Aníbal Prina y Claudio Griffiths, estudiantes de agronomía. Surgieron en un momento histórico del país, que se encontraba viviendo la última dictadura cívico-militar. «Villcabamba nació en un contexto de proscripción política, en donde organizarse políticamente o socialmente para defender ideales estaba vedado», explica la revista biográfica «Villcabamba. La historia», escrita por Juan Sebastián Schulz, donde se recopilan los 40 años de camino recorrido del grupo.
«Nosotros no podíamos tocar porque nos censuraban los temas, hacíamos muchos de Víctor Jara, de Víctor Heredia, éramos el grupo prohibido, nos llevaban a ver al rector siempre», contó Carlos Schulz en entrevista con LA ARENA, al recordar los primeros tiempos de la banda. «Pasó mucho hasta que logramos que en el 81 nos dieran la autorización para poder tocar en el Aula Magna, de hecho fuimos los primeros en usar esa sala para algo que no fuera ‘magno’, como decía el rector», expresó.

Contenido social.
Rápidamente se transformaron en uno de los grupos más participativos de las peñas universitarias, vislumbrando un proyecto novedoso que se salía del esquema musical pampeano para entremezclar los clásicos del folclore regional con el nuevo cancionero latinoamericano. «Nuestra música era muy extraña en nuestra región porque no había nadie que tocara música latinoamericana. A la gente le gustaba mucho, terminaban todos bailando en el Aula Magna, era extraño ver la gente bailando esos ritmos», recordó Schulz. «Teníamos mucho público, eran verdaderas fiestas entonces era como una descarga a tierra para la gente. Era música con contenido social y nos seguía mucho público joven, estudiantes fundamentalmente».

Pampa del cielo.
Ya para 1982 el grupo adopta el nombre de Villcabamba, palabra que en la lengua quechua significa Pampa o Planicie Sagrada, del Cielo.
Comienzan a participar de encuentros culturales en toda la provincia y a actuar junto a artistas comprometidos de la talla de Los Trovadores, Tejada Gómez, Cesar Isella, Horacio Guaraní, entre otros.
En el 85 trascienden los límites de La Pampa y empiezan a dar conciertos en el sur del país y graban su primer cassette de producción independiente. También pasan por el Trabún, encuentro folclórico surcordillerano argentino-chileno que cambia la historia del grupo.
Año a año se sumaron conciertos, encuentros y cassettes, y también invitaciones para tocar fuera del país: Bolivia, Nicaragua, Chile, entre otros.

Sonidos de esta tierra.
Como parte de los festejos por los 40 años de Villcabamba, el martes 12 de noviembre a las 20 horas en el Salón de Consejo Superior de la UNLPam, Carlos Schulz presentará la segunda edición del libro «Sonidos de esta tierra», una publicación de Ediciones Amerindia. «El libro es un poco una didáctica sobre la historia y la descripción de los instrumentos originarios -no todos porque siempre alguno queda afuera- de esta parte de Latinoamérica, fundamentalmente de Argentina y de los países limítrofes», contó el autor. «La idea surgió cuando empecé a recorrer un poco esos países y al ser músico siempre me fui interiorizando y lo fui recolectando, y cuando me di cuenta tenía muchísimos instrumentos».
A través del arte de Marta Arangoa, artista que ilustró desde siempre las tapas de los cassettes de Villcabamba, se explican los instrumentos en el libro. «Más que nada es un libro que enseña a diferenciar los distintos tipos de instrumentos, que hay una enormidad desde hace miles de años».
En la presentación, acompañarán a Carlos algunos músicos de Villcabamba, quienes mostrarán los instrumentos a partir de interpretaciones.

La búsqueda del charango
Entre las tantísimas anécdotas que reunió Villcabamba durante sus 40 años de vida, se sumó hace unos 10 días la del charango boliviano. «A nuestro charanguista se le rompió el charango entonces yo justo estaba dando un curso en Catamarca y me contacté con Fernando Torrico, un ex integrante de Los Kjarkas, emblemáticos de la música andina y latinoamericana de Bolivia, que es autor de la mayoría de los temas de Los Kjarkas y vive en Santa Cruz de la Sierra», contó Carlos Schulz. «Se me ocurrió ir el fin de semana a Santa Cruz para descansar y buscar el charango y cuando bajo del avión justo era el levantamiento en Bolivia después de las elecciones; estaba el aeropuerto totalmente bloqueado, no se podía entrar ni salir», recordó el músico y geólogo.
Desprovisto de comida y sin lugar para pasar la noche más que en el piso del aeropuerto, Carlos le comunicó la situación a Torrico, quien le aseguró que haría todo lo posible por llevarle el charango… y no le mintió. «Al otro día me llamó, se había disfrazado no sé de qué, venía en moto, alcanzó a pasar por una casa, a través de un río, subiendo un cerro y de ahí no sé cómo llegó al aeropuerto y me pudo entregar el charango», detalló riéndose del momento. «Fue una emoción terrible conocerlo porque gran parte de los temas que hacemos son de él; le di un disco nuestro y nos fuimos a un lugar apartado y tocó un tema emblemático que hacemos nosotros y grabamos un video. La idea es proyectarlo porque nos dedica el tema y manda saludos a todos por los 40 años. Fue muy emocionante».