A semifinales

Boca Juniors pasó anoche a las semifinales de la Copa Libertadores de América, al vencer en la Bombonera a Nacional de Montevideo por 4 a 3 en definición con tiros desde el punto del penal -instancia en la que brilló el arquero Agustín Orión-, tras empatar 1 a 1, idéntico resultado que el partido de ida.
Daniel ‘Cata’ Díaz en contra, a los 20 del primer tiempo, abrió la cuenta para Nacional; y empató a los 27 del complemento Cristian Pavón, que fue inmediatamente expulsado por sacarse la camiseta en el festejo (doble amonestación).
Orión, lo dicho, brilló en los penales en su partido 200 en el club de la Ribera (73 en la Libertadores). Atajó tres de los seis que pateó Nacional: a Porras, Romero y Carballo (lograron marcar Polenta, Victorino y ‘Papelito’ Fernández).
Por el lado de Boca acertaron Tevez, Díaz, Fabra y Carrizo, y Esteban Conde (también figura) detuvo los disparos de Pablo Pérez y Juan Martín Insaurralde.
Fue la primera vez que Boca logró eliminar a Nacional en un mano a mano por competencias internacionales (Libertadores y Sudamericana).
Nacional, en lo que fue el partido de anoche, empezó a crecer a los cuatro minutos. Y lo hizo desde su arquero, Esteban Conde, quien sacó dos veces en la misma jugada lo que era el gol de Boca, primero ante Pérez, después ante Tevez. Fue un gesto, un mensaje, un símbolo: nada de ventajas prematuras. Los uruguayos no habían llegado en viaje de turismo a la Bombonera.
Así llegó al gol, a los 20, cuando Barcia llegó por la franja derecha de su ataque, envió el centro y el ‘Cata’ Díaz, cerrando, batió su propia valla con un zapatazo imparable. Los visitantes habían tenido una ocasión similar minutos antes (también con un centro de Barcia que no llegó a conectar con eficiencia Gamalho, a los 11m), y ahora la victoria era justa.

Igualdad.
Lo del Xeneize en el complemento fue más amor propio que fútbol, empuje que le alcanzó para acercarse tibiamente al arco de Conde. El ex arquero de Atlético de Rafaela respondió correctamente la mayoría de las veces, menos en una.
A los 27, y tras una maravillosa asistencia de Jara desde el mediocampo, Pavón se fue por la derecha y batió al arquero visitante con un disparo cruzado. Lo merecía Boca por actitud, aun cuando Nacional lucía como el equipo más tranquilo, más controlado.
Pero el propio Pavón condicionó las posibilidades posteriores de Boca con su tarjeta roja, y de allí hasta el final fue Nacional el que mejor intentó la diferencia. No le alcanzó el tiempo (el árbitro brasileño Héber Lopes no dio, curiosamente, minutos de descuento) y llegaron los penales. Allí volvió a tenerlo Nacional, que se adelantó dos veces y que pudo sellar el pase a semis con el tiro de Romero.
Pero estaba Orión. Que atajó tres penales y desató los festejos en la Bombonera, entre ellos el abrazo eufórico de Tevez y los mellizos Barros Schelotto en el medio de la cancha. También fue un gesto, después de una semana complicada y de cara a lo que se viene: las semifinales de un certamen que Boca sabe cómo jugar.

Central.
Rosario Central desperdició una oportunidad única de llegar a las semifinales de la Copa Libertadores, al ser superado agónicamente 3-1 por Atlético Nacional en Medellín.
E “Canalla” empataba 1-1 al término del primer tiempo del encuentro revancha por los cuartos de final, por un tempranero gol del capitán Marco Ruben de penal para la visita y el del hábil Macnelly Torres sobre la agonía de esa mitad en el estadio Atanasio Girardot.
En el complemento, Atlético Nacional consiguió los dos goles de diferencia que necesitaba para avanzar a las semifinales por intermedio de Alejandro Guerra y Orlando Berrío, en el tercer minuto de descuento, cuando Central ya estaba con un hombre menos por la roja a Esteban Burgos.
Producto de la desesperación y las cargadas del equipo local, el “Canalla” terminó con dos expulsados más (Damián Musto y Giovanni Lo Celso), mientras que Berrío fue también echado del campo de juego.
Atlético Nacional será rival de San Pablo en las semifinales, que se disputarán luego de la Copa América Centenario en Estados Unidos.