A Vaccaro le faltan millones y hasta la copa del Mundial de 1950

AUDITORIA EN LA CABB

El paso del pampeano Germán Vaccaro por la presidencia de la Confederación Argentina de Básquet sigue dando noticias de las malas. El dirigente piquense fue obligado a dejar su cargo en abril pasado, luego de que los principales referentes del seleccionado argentino, encabezados por Luis Scola, exigieran su renuncia y amenazaran con no jugar el Mundial de España, cansados de los manejos del entonces presidente.
Tras el alejamiento de Vaccaro, ex dirigente de Independiente de General Pico, la CABB fue intervenida y la mayor responsabilidad recayó en el ex basquetbolista bahiense Federico Susbielles, cuyo primer acto fue impulsar una auditoría externa para conocer los detalles del paso del pampeano y su Comisión Directiva por el máximo organismo del básquet nacional.
Y los resultados de ese estudio, llevado a cabo por la empresa KPMG, terminaron de desnudar el desastre que hicieron Vaccaro y compañía, con deudas millonarias, inexistencia de registros contables y otras cuestiones increíbles como compras personales de indumentaria o muebles con la tarjeta de la CABB, o la desaparición de la Copa del Mundo 1950 o la réplica de la medalla dorada de los Juegos Olímpicos Atenas 2004.

Deuda millonaria.
Ayer, en una conferencia de prensa brindada en la sede de la CABB, el interventor Susbielles presentó los resultados de la auditoría e informó que existe una deuda total de 33,4 millones de pesos, de los cuales cinco millones corresponden a pagos a jugadores. Pese a la deuda detectada, los balances de 2012 y 2013 habían sido aprobados en Asamblea General, con superávit.
“Fue una gestión oscura y personalista. El ex presidente (por Vaccaro) gerenciaba la CABB en forma de unicato, sin consultas. No se hacían asientos contables diarios, hay ingresos no registrados de 2012 a 2014 de 22 millones de pesos”, explicó Susbielles.
Y al momento de señalar a los responsables, el interventor no se quedó solamente con la figura del pampeano: “Una sola persona no puede llevar a cabo esta situación. Vaccaro fue la cabeza, pero no el único. Hay gente que solo recibía ordenes. Pero hay otros dirigentes con responsabilidad”.

Ni balances ni copas.
De todas maneras, Susbielles explicó que no pudieron auditar el período completo de 2008 a 2014 (que abarcó la presidencia de Vaccaro), porque muchas cosas desaparecieron de un día para el otro. “Hubo un plan para vaciar de documentación a los meses previos a la auditoria. El período que pudimos investigar es de 2012/14. Hicimos un trabajo de inteligencia de disco rígido, mails y cruce información, cuentas bancarias”, señaló el interventor.
En ese sentido, manifestó que una de las irregularidades tiene que ver con que los ingresos obtenidos en el período 2012/14 (por más de 22.240.000 pesos) no aparecen reflejados en los extractos bancarios y estados contables de la entidad.
Pero no fueron sólo balances y números los que desaparecieron de la CABB durante el paso de Vaccaro, sino también algunos de los trofeos más importantes de la historia del básquet argentino. Según Susbielles, no se sabe a dónde fueron a parar la Copa del Mundo de 1950, una réplica de la medalla dorada de Atenas 2004 y un cuadro con la camiseta original usada por la Generación Dorada, con la firma de todo el plantel.

Bienes familiares.
Por otra parte, la auditoría mostró también que el dirigente pampeano utilizó tanto para él como para su familia la tarjeta de crédito coorporativa de la CABB para cuestiones personales, como el consumo de ropa, gastronomía, decoración y muebles, la mayoría de ellos en Punta del Este, Uruguay, como también de compra de moneda extranjera.
Entre otros datos que quedaron registrados en la tarjeta que manejaba Vacaro, hubo compras en locales de marcas internacionales como Hugo Boss, Sarkany o Victoria Secret; además de gastos en telefonía celular, hoteles, restaurantes y free shops.
En el resumen de la auditoría publicado ayer por la CABB, se especifica: “Por entrevistas y demás elementos probatorios se considera que dinero de la CABB fue depositado por empleados administrativos de la entidad en cuentas personales de Vaccaro o de personas allegadas a él, o aplicado a la compra de moneda extranjera en casas de cambio sin registración en la CABB, o al pago de facturas por gastos personales y/o familiares del propio Vaccaro”.

A la justicia.
Luego de conocerse los detalles de la auditoría (ver resumen aparte), ya se encuentran “en estado de investigación en el Fuero de Instrucción de la Capital Federal, cuatro hechos precisos que a juicio de la Intervención serían constitutivos del delito de defraudación y que por tal motivo fueron denunciados. No obstante ello, existen varios hechos más que se encuentran en estudio o en etapa de recopilación de documentos, dado que exigen elementos de otras entidades, públicas o privadas, e incluso del exterior”, según informó la CABB.
“Se usaron fondos destinados para una cosa, en una completamente distinta”, explicó en la conferencia de prensa el abogado de la CABB, Marcelo Miere, quien habló de “estafa” a la entidad.
Los cuatro hechos puntuales que fueron denunciados tienen que ver con la venta de entradas para el Mundial de España 2014 (no ingresó a la CABB un monto cercano a los 51.000 euros); la aplicación de fondos del plan Nacional de Deporte Social (subsidios que entregó la Secretaría de Deporte por una suma equivalente a los 400.000 pesos); la desaparición de cheques (dos de 200.000 pesos cada uno); más una deuda con ABASU (Confederación Sudamericana de Básquetbol) por la organización del Sudamericano de Resistencia 2012 (100.000 dólares aproximadamente).

En la CABB hace 26 años
Germán Vaccaro llegó a la CABB en 1988 de la mano del entonces presidente Rubén Rábano. Fue secretario y luego vice, y en 1996 comenzó a acompañar a Horacio Muratore, quien se hizo cargo de la presidencia. Tras la salida de Muratore (fue a la Federación Internacional), el pampeano asumió la presidencia en 2008 y fue reelecto en 2012, hasta su renuncia obligada en abril de este año. En La Pampa, Vaccaro fue dirigente de Independiente de Pico en una época dorada desde lo deportivo, pero que sumió al club en un grave crisis institucional y económica.

Los acreedores de la CABB
Los jugadores del seleccionado argentino de básquetbol son los principales acreedores de la Confederación Argentina (CABB), según señala la auditoria que se realizó a pedido del interventor de la entidad, Federico Susbielles, tas el paso del pampeano Germán Vaccaro por la institución.
La CABB, cuya deuda supera los 33 millones de pesos, le debe a los jugadores 5.052.738 pesos. Entre otras deudas que se mantiene con organismos relacionados con el básquetbol aparece una con FIBA Américas de 2.576.677 pesos.
“Todavía no le informamos a los jugadores de lo investigado, pero ellos se estarán enterando por la difusión de esta conferencia. (Los jugadores) Han sido muy pacientes y están muy comprometidos con el esclarecimiento de estas situaciones”, consideró Susbielles.
Los principales acreedores de la CABB, según la auditoria llevada a cabo por la empresa KPMG, son los siguientes: Jugadores (5.052.738 pesos); cheques rechazados (4.780.760 pesos); empresa Pro Enter (4.120.000 pesos); financiera Lebe S.A. (3.702.311 pesos); FIBA Américas (2.576.677 pesos); Hub Traver (1.529.158 pesos); Río Uruguay Seguros (1.339.494 pesos); Sancor Seguros (1.248.000 pesos).