Al Azul no lo para nadie

El elenco alvearense se impuso como local por 2-1 sobre Estudiantil, y quedó cerca de quedarse con el primer título de la temporada. Falcón puso en ventaja a los castenses, pero lo dieron vuelta Jaime y Tarragona.
Alvear FBC se encamina hacia la obtención del Torneo Apertura de la Liga Pampeana, luego de ganarle 2 a 1 a Estudiantil de Eduardo Castex, en un juego emotivo donde el Azul se quedó con todo porque fue el que propuso más durante todo el partido.
Lucas Falcón había puesto en ventaja al Tricolor, pero en el segundo tiempo Carlos Jaime y Cristian Tarragona dieron vuelta la historia, para que los alvearenses sigan cómodos en la punta y a un paso de la media vuelta, con tres fechas por disputar.
Alvear FBC comenzó mejor que su oponente, con un gran despliegue de Rivadero en el sector medio y con las apariciones de Cocchi por derecha. Tuvo algunas aproximaciones interesantes, vía Tarragona, Barreiro o Morette, pero enseguida Estudiantil logró posicionarse en el terreno y empezó a tallar Pablo García como para equilibrar las acciones.
Tal es así que a los 12 minutos Agüero se desprendió por derecha, remató sobre el cuerpo de un defensor y el rebote le quedó a Falcón, que en la medialuna del área mayor sacó un violento remate bajo junto a un poste para el 1 a 0.
Alvear FBC sintió el golpe pero nunca se desentendió en ofensiva, siguió mirando el arco de Morán mientras que su rival, bien posicionado en el campo, buscó alguna contra vía Espíndola o Ustari. Sin demasiada claridad pero con tozudez, el equipo de Elías buscó la paridad: dos veces Tarragona, una de cabeza y otra con un remate mordido tras cesión de Morette, tuvo el grito pero no pudo ser.

Lo dio vuelta.
A la vuelta de los vestuarios, rápidamente Estudiantil le entregó la pelota y el terreno a Alvear FBC y eso fue un error fatal. Porque el Azul tomó confianza en el control de la redonda y empezó a golpear a las puertas de Morán. Estudiantil, con Viangule como figura excluyente en el fondo, aguantó los embates con la ilusión de alguna escapada arriba.
A los 26 minutos, ese ir del local tuvo sus frutos, una desacertada salida de Morán ante un centro apretado por la presencia de Tarragona, culminó con el balón en los pies de Carlos Jaime que desde el piso sacó un remate cruzado y bajo para el 1 a 1.
Ahí nomás, una recriminación de Erro al árbitro le valió la expulsión en el momento en que su equipo más lo necesitaba, y la presión se empezó a sentir. El quiebre llegó en una acción extraña, cuando en la única contra interesante Paredes se jugó abajo frente a Espíndola, allí nació un contragolpe conducido por Barreiro, que extendió hacia Morette, habilitación a Cristian Tarragona y definición categórica junto al mismo palo que fue testigo de todos los goles.
Pudo liquidarlo Alvear FBC en algunas ocasiones propicias, como pudo igualarlo Estudiantil en tiempo de descuento, cuando García escapó por derecha y le sirvió el empate a Testa, pero remató frente al arco muy arriba. Alvear FBC ganó y ya dejó de ser noticia. Hasta ahora, no lo para nadie en su intención de quedarse con el Apertura.

Empate sin goles
Racing Club y Sportivo Independiente de General Pico empataron sin goles en el estadio La Fortaleza Alba de Eduardo Castex. El arbitro Néstor Bajo, de floja tarea, expulsó al mediocampista albo Luis Guiñazú, a los 19 minutos del complemento. El partido fue válido por la octava fecha del torneo Apertura de la Liga Pampeana de Fútbol (LPF).
El reparto de puntos fue lo más ajustado a lo ocurrido dentro del campo de juego. En un partido con demasiadas imprecisiones y cortes por faltas, el espectáculo se hizo deslucido y por momentos aburrido. Solamente el mediocampista piquense Acuña intentó -y en dos oportunidades pudo- generar juego y acercar peligro al arco de Alomo. Mientras que un golpe -en los primeros minutos de juego- provocó una lesión a Díaz, que dejó sin conductor a los albos para crear juego ofensivo.
En el primer tiempo, las dos llegadas más claras las tuvo el equipo de Carlos Del Poppolo. Y en dos ocasiones fue Acuña quien pudo desnivelar por el carril derecho, aprovechando que siempre superó a sus marcadores. Inicialmente, le metió un caño a Fernández y remató cerca del arco de Alomo. En la segunda jugada pudo cambiar el desarrollo del juego, porque inicialmente Alomo tapó un remate de Acuña, y en la continuación de la jugada Del Poppolo lo habilitó para dejarlo solo con el arco enfrente, pero el remate se estrelló en el horizontal de Alomo.

Todo igual.
En el complemento, el juego continuó tan deslucido como en los primeros 45 minutos. Los piquenses se replegaron más atrás y parecieron conformarse con el empate; mientras que los albos sufrieron una rápida -e infantil- expulsión, a los 19 minutos, del mediocampista Luis Guiñazú, quien estaba amonestado y pateó un balón en protesta después de un fallo arbitral. Y desde ahí, ya no tuvieron la recuperación necesaria en el mediocampo, por lo cual tuvieron que “sacrificar” a Bruno, quien realizó un importante despliegue físico.
En los primeros minutos, Eizaga bajó un centro para Cora, pero el remate se fue desviado. Y después Alomo tuvo una excelente intervención en un rebote dentro del área, que logró despejar cuando se metía en su arco.
Los albos se pudieron quedar con el triunfo. Un corner de Cobos atravesó toda la línea de gol y Morone no alcanzó a conectar para enviar el esférico dentro del arco del arquero Del Poppolo.
El resultado final fue lo más ajustado a lo ocurrido dentro del campo de juego, donde ninguno mereció quedarse con el triunfo, y sólo alcanzaron a sumar para mantenerse expectantes en la tabla de posiciones.