Alvarez se entregó y quedó detenido

BARRA CON MAS DE 200 MIL PESOS

El líder de la barra brava de Independiente, Pablo “Bebote” Alvarez, se entregó ayer en los Tribunales de Avellaneda y quedó detenido por haber extorsionado al entrenador Ariel Holan a la salida de un entrenamiento.
Según confirmó el director de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte bonaerense (Aprevide), Juan Manuel Lugones, Alvarez se entregó a la Justicia luego de permanecer tres días prófugo y de al menos once allanamientos en distintas propiedades de donde era habitué.
“Se entregó en los Tribunales de Avellaneda. Es una buena noticia sobre todo para nosotros que luchamos para que no haya violencia en el fútbol y para todos aquellos que se sintieron extorsionados”, aseveró.
En tanto, fuentes policiales indicaron que Alvarez se presentó en la sede del Polo Judicial Avellaneda, junto a su letrada, Débora Hambo, y quedó a disposición del juzgado de Garantías Nº 9, a cargo de Luis Carzoglio.

Allanamiento.
La cara de Alvarez apareció el jueves en la página web de Interpol entre las personas buscadas con pedido de captura internacional, mientras que un allanamiento en su casa no permitió dar con su paradero. En la casa de “Bebote” Alvarez se secuestró el pasaporte, teléfonos celulares y elementos de interés para la causa, que se encuentra a cargo del juez Carzoglio, y de la fiscal María Laura Carballal.
Durante la madrugada del viernes, la Policía de la Provincia de Buenos Aires realizó otros nueve allanamientos para dar con el paradero de “Bebote”. En uno de ellos, en una quinta en la localidad de Berazategui donde el televisor estaba prendido y la pava tibia, hallaron 117 mil pesos, 6900 dólares y cuatro cheques por 50.000 pesos, además de celulares.

Negativa.
La defensora Hambo dijo a la prensa que “Alvarez es, para muchos, un personaje interesante para estar preso”, y explicó que su otro abogado, Rubén Resnik, solicitará la excarcelación apenas regrese al país de un viaje, al negar cualquier tipo de apriete del barra al DT.
Respecto del delito de extorsión que se le imputa, consideró que “la calificación es un poco excesiva” y sostuvo que su cliente “habló con Holan y Holan lo invitó a subir al auto”.
Además, Hambo aseguró que “él tiene un estigma y una imagen bastante densa” y consideró que “no tuvo las mejores decisiones porque irse al Mundial cuando tenía prohibición de ingreso a la Copa del Mundo, y después aparecer pintado tampoco ayuda demasiado”.