Argentina y Chile en una final disputada con más intensidad que juego

La Argentina de Lionel Messi con sed de venganza y resuelta a romper su maleficio y un campeón Chile que quiere más gloria chocan el domingo en la gran final de la Copa América Centenario en Estados Unidos, revancha de la definición del 2015. Finalizado el primer tiempo, el resultado parcial es empate sin goles.

El defensor de Chile Marcelo Díaz fue expulsado a los 28 minutos del primer tiempo, luego de recibir dos amonestaciones amarillas por cometer sendas infracciones al capitán Lionel Messi.

El defensor de Argentina Marcos Rojo fue expulsado a los 42 minutos por una violenta infracción sobre Arturo Vidal.

El duelo entre las dos mejores selecciones de esta inédita edición del torneo comenzará a las 20.00 locales (21.00 de Argentina) en el estadio Metlife de East Rutherford (Nueva Jersey, este), no lejos de Nueva York, y en el que se aguarda un lleno total con 81.000 espectadores.

La mesa está servida para una noche espectacular de fútbol y emoción: de un lado Messi y su generación de estrellas albiceleste sin corona; del otro, Arturo Vidal, Alexis Sánchez y el mejor equipo chileno de la historia.

En el medio, como si fuese poco, el morbo de la revancha de la final de la Copa América 2015 que ganó la Roja por penales en Santiago y alargó la sequía argentina de títulos internacionales, 23 años ya desde de Ecuador-1993.

Messi y compañía tiene una mochila extra además, porque llegan a su tercera final en tres años habiendo perdido también la definición del Mundial de Brasil-2014 contra Alemania.

Es difícil hablar de un favorito entre dos equipos que se conocen mucho y que ya se enfrentaron en la primera fase, con triunfo para Argentina 2-1 con goles de Ángel di María y Ever Banega.

Los de Gerardo Martino han ganado sus cinco partidos, marcado 18 goles y tienen a un Messi enchufado y descansado que facturó 5 veces y se convirtió en el máximo artillero histórico de su selección con 55 tantos, superando a Gabriel Batistuta.

El Chile de Juan Antonio Pizzi llega de menos a más, porque tras perder en el debut encadenó cuatro triunfos, entre ellos la sublime goleada 7-0 a México en cuartos de final, y cuenta no solo con Vidal y Alexis sino con un Eduardo Vargas en llamas y goleador del torneo con 6 tantos.

Ambos avanzaron con firmeza en las semifinales: la Argentina vapuleó 4-0 a los Estados Unidos y Chile doblegó 2-0 a Colombia.

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