Belgrano, un club acéfalo

La denuncia de incentivación que presentó Tiro Federal de Bahía Blanca contra el Club General Belgrano derivó en un escándalo de proporciones nacionales y terminó con una virtual acefalía de la institución de Villa Alonso, que recibiría una suspensión para participar en torneo nacionales.
Un grupo de socios, allegados y futbolistas se autoconvocaron anoche para interiorizarse sobre la situación del club y, mientras se anoticiaban de que supuestamente había renunciado toda la comisión directiva, tuvieron que reunirse en la vereda porque todas las oficinas estaban cerradas.

La sanción.
La grave situación se originó en un tema eminentemente deportivo pero en pocas horas terminó afectando socialmente a un club histórico de la ciudad.
Belgrano, último en el Torneo Federal “B” de fútbol a una fecha del final, no depende de sí mismo para mantener la categoría. Para lograr ese objetivo debería ganarle el domingo a Embajadores de Olavarría, como local, y necesitaría que el penúltimo, Deportivo Villalonga, pierda ante Tiro Federal de Bahía Blanca, que ya no juega por nada.
En ese contexto, un dirigente de Tiro Federal, Fabián González, recibió un mensaje de whattsapp en el que le ofertaban 50 mil pesos para que su equipo “vaya al frente” ante Villalonga. El origen de ese mensaje fue un teléfono de Santa Rosa, cuyo número coincide con el del presidente del Tricolor, Ricardo Gómez.
“Acá hay 50 lucas para que vayan al frente”, fue el mensaje que desató el escándalo y que derivó en una denuncia de Tiro ante el Consejo Federal, cuyo Tribunal de Disciplina daría a conocer hoy los pasos a seguir.
En ese sentido, el artículo 74 del Reglamento de Transgresiones y Penas habla de una sanción de 4 meses a dos años al club que proponga una “incentivación o recompensa ilegítima”. Específicamente dice que se aplicará una “suspensión de 4 meses a dos años al club que resulte responsable de que, por sí, por persona interpuesta o por cualquier otro medio, dé u ofrezca recompensa a jugador, sujeta a la condición de que el equipo que éste integre empate o derrote al adversario, siempre que el ofrecimiento tenga por finalidad estimular su desempeño en el juego, para que el resultado del partido beneficie la colocación de un tercer equipo en la correspondiente tabla de posiciones. Si reincide dentro de los seis años siguientes, le corresponderá al club infractor la pena de expulsión”.

Acefalía.
Ante la situación, que rápidamente tomó estado nacional, el presidente Gómez no dio señales de vida en el club, ni ante los socios y mucho menos ante la prensa. Y quienes tomaron las riendas fueron un grupo de allegados y socios, que convocaron a una reunión en la sede para interiorizarse sobre el tema.
Al cónclave acudieron varios socios (entre ellos los ex presidentes Eduardo Aguirre y Horacio Rosales), muchos allegados, hinchas y hasta el plantel de fútbol con el cuerpo técnico encabezado por Edgardo Leguizamón. Quienes no aparecieron ni contestaron los teléfonos fueron Gómez y el resto de la Comisión Directiva, o lo que quedaba de ella, porque en los últimos meses varios se habían alejado.
En ese contexto, mientras los profes de turno trabajaban dando básquet y cestoball en el gimnasio principal, los socios comenzaron a buscar un lugar para reunirse, pero encontraron todas las oficinas cerradas y empezó a circular el rumor de que la Comisión había renunciado.
“¿Ante quién renunciaron, a quién se lo comunicaron, cómo sigue esto, cuál va a ser la sanción, institucionalmente afectará al club?”, fueron algunas de las preguntas que hicieron los autoconvocados. sin encontrar respuestas porque no nadie había podido contactarse con Gómez.
Y en medio de las charlas comenzaron los reclamos de un lado y otro por gestiones pasadas, por deudas sin saldar, por el futuro del plantel (el domingo juegan su último partido y quedarían a la deriva) y hasta por demostrar quién era más hincha el otro.
Algunos de los presentes decidieron alejarse cuando los ánimos estaban exaltados, hasta que un par de socios pusieron paños fríos y al menos armaron un “plan de emergencia”. Uno de ellos se comprometió a buscar por cielo y tierra a Gómez, otro a preguntar en Personas Jurídicas cuáles deberían ser los pasos a seguir en este caso, y acordaron reunirse nuevamente en estos días con algo más concreto.
“Todos queremos lo mejor para Belgrano. No es momento para discutir. Ahora tenemos que resolver esto porque el club está acéfalo”, coincidieron.

Escándalo nacional
Bajo el título “Hay 50 lucas para que vayan al frente”, el diario deportivo Olé expuso la denuncia realizada por Tiro Federal contra Belgrano y el tema tomó trascendencia nacional. Durante toda la jornada del martes, medios escritos, radiales y televisivos hablaron del escándalo, que podría derivar en duras sanciones para el Tricolor. Uno de los que se hizo eco de la situación fue el canal deportivo TyC Sports, destacando que es una de las pocas veces en las que hay una prueba documental de un caso de incentivo.

“Nunca había vivido algo así”
El dirigente de Tiro Federal que recibió el mensaje de wattsapp con el ofrecimiento para incentivar a su equipo, Fabián Eduardo González, calificó ayer como “lacra” a quien envió el texto y aseguró que en más de veinte años ligado al fútbol regional, nunca había recibido una propuesta semejante.
“Tengo los mensajes con un teléfono de Santa Rosa, después los distintos medios identificaron que es la línea del presidente de Belgrano (Ricardo Gómez)”, explicó el dirigente, que a la vez es abogado, en una charla con el medio La Brújula 24 de Bahía Blanca.
“Acá hay 50 lucas para que vayan al frente”, decía el mensaje final enviado desde el teléfono de Gómez al de González, con la clara intención de incentivar a los jugadores de Tiro Federal a que le ganen el próximo domingo a Deportivo Villalonga, resultado que Belgrano necesita para -si gana su partido ante Embajadores- mantener la categoría en el Federal “B”.
A la vez, el abogado explicó que no tuvo “ningún tipo de contacto” posterior a los mensajes con quien se los envió, y detalló cómo fue su proceder: “Recibí los mensajes, capturé pantalla, hable con el presidente de mi club (Tiro Federal) e hicimos la denuncia, porque es una conducta penada por el reglamento de Transgresiones y Penas del Consejo Federal”.
En ese sentido, González remarcó que “no habría elementos para hacer una denuncia penal” porque se trata de “una infracción dentro del ámbito deportivo”, y fue duro con quienes realizan estas prácticas.
“Nosotros tenemos jugadores que provienen de las divisiones inferiores, criados en un ambiente sano, y no los vamos a involucrar en un hecho de esta magnitud con estas lacras”, disparó, y reconoció que “es la primera vez” que recibió una propuesta de este tipo. “Llevo más de veinte años en el fútbol, es la primera vez que me toca vivir algo así y habrá tolerancia cero”, cerró.