Belgrano superó una prueba complicada

El equipo de Villa Alonso se impuso por 1-0 con un gol de penal de Domínguez. Jugó casi todo un tiempo con uno menos por la expulsión de Zeballos, pero aguantó bien ante un laborioso Sarmiento, que mereció algo más.
General Belgrano derrotó ayer como local a Sarmiento por 1-0 y, jugadas dos fechas del Torneo Clausura de la Liga Cultural de fútbol, está en lo más alto de la Zona Norte junto a Atlético Santa Rosa, que al igual que el Tricolor ganó los dos partidos.
Diego Domínguez, de penal, marcó el único gol del encuentro disputado ante poca gente en el estadio Nuevo Rancho Grande, donde los locales jugaron casi todo el segundo tiempo con uno menos por la expulsión del recientemente incorporado Bernardo Zeballos. Cerca del final también vio la roja Leonardo Bonivardo en el Tricolor e Ignacio Zarelli en el Azul, que sufrió su segundo traspié consecutivo.

Con polémica.
El primer tiempo fue en general equilibrado, con un Belgrano que llevó la iniciativa sin mucha claridad y un Sarmiento que intentó no dejarlo jugar con mucha presión y despliegue físico.
El Tricolor volcó su ataque por la derecha, para intentar aprovechar las trepadas de Cristian Vázquez, pero casi siempre chocó con la férrea defensa visitante y muy pocas veces logró molestar a Diego Sánchez. El Azul, bien parado para defender, intentaba salir rápido con Kevin Arrieta o apostar a alguna pelota larga de Gonzalo Salvatierra, pero le faltó peso en el área rival como para inquietar.
Así, la primera parte del juego se fue sin grandes emociones y lejos de los arcos. Recién a los 24 minutos Sarmiento pisó con pelota dominada el área rival y desató la jugada más polémica de la tarde, porque Arrieta ingresó al cuadro mayor tomado por un defensor y cayó, pero el árbitro Darío Pardo Aguilera entendió que la falta había sido sólo fuera del área (lo soltó al límite) y cobró un tiro libre. Tras las protestas, el remate de Flavio Ermantraut dio en la parte superior de un ángulo y salió.
La decisión del árbitro enojó a todo el banco visitante, que saltó reclamando penal, y todo terminó de calentarse mucho más unos minutos después, cuando en una jugada similar llegó el penal para Belgrano: Alexis Uhaldegaray -en su primera incursión por izquierda- ingresó al área visitante con la pelota en sus pies, fue tocado por Diego Gauna apenas pasó la línea (en este caso claramente adentro) y Pardo Aguilera marcó penal, que el “Corcho” Domínguez transformó en el 1-0 con un remate bajo y al medio.
El capítulo principal del primer tiempo terminó con la expulsión del entrenador de Sarmiento, José “Topo” González, por protestar.

Aguantó.
El complemento estuvo teñido por las polémicas de la primera parte, porque se jugó bajo una sinfonía de protestas y con un árbitro al que por momentos lo superó la situación, a tal punto que comenzó a sacar tarjetas amarillas por jugadas que un rato antes no habían tenido la misma sanción. Y quien más caro pagó esa situación fue el defensor local Bernardo Zeballos, que a los 8 minutos recibió la segunda amarilla y debió irse a los vestuarios.
La superioridad numérica terminó de animar a Sarmiento, que primero avisó con un cabezazo de Carlos Cavallera que sacó José Urigüen y luego con un tiro libre de Salvatierra que se fue rozando un palo. Pero al Azul le faltaron variantes para superar al sólido esquema defensivo local: generalmente terminó chocando por el centro y, las pocas veces que buscó abrir la cancha -era lo que “pedía” el juego-, no encontró a nadie en el área como para que termine las acciones.
Belgrano, por su parte, aguantó bien con un gran trabajo de Bonivardo, el orden de Domínguez y el incansable trabajo de Vázquez, Uhaldegaray y Luis Guiñazú por toda la cancha. Además, contó con algunas contras que Alan Murialdo, Uhaldegaray y Heber Casanova no pudieron cerrar de la mejor manera.
La última luz de esperanza para Sarmiento se encendió cuando Bonivardo vio la segunda amarilla faltando tres minutos más el descuento. Pero la ilusión le duró apenas un momentito, porque a los 45 vio la roja “Nacho” González al detener una contra y comenzó a bajarse la persiana. Recién a los 50 Pardo Aguilera marcó el final y Belgrano festejó, porque superó una situación complicada y se afirmó en lo más alto del Clausura.