Boca perdió, pero igual es el campeón

El Xeneize cayó 1-0 en cancha de Racing, pero igualmente se quedó con el título gracias a la diferencia de gol, por al 3-1 que había conseguido ante San Lorenzo. Lázaro marcó el único tanto del Matador.
Boca Juniors se consagró ayer campeón del torneo Apertura con un sabor agridulce en el partido de cierre del triangular, al perder 1-0 ante Tigre, que estuvo a un paso del milagro de obtener su primer título en el fútbol grande. Así, Boca ganó el triangular por un gol de diferencia, porque los tres equipos quedaron con tres puntos (un triunfo cada uno), pero mientras Tigre y San Lorenzo terminaron con la diferencia de goles equilibrada, el Xeneize quedó con +1 y dio la vuelta olímpica.
Dentro de un partido con escaso lucimiento de uno y otro, Boca fue algo más en el desarrollo pero no tuvo contundencia para definir, y finalizó penando por una nueva falla de su arquero, Javier García, con el atenuante de que estaba ostensiblemente lesionado y debió haber sido reemplazado antes. Apenas el defensor de Tigre Norberto Papparatto puede mencionarse como uno de los pocos destacados de la final.
Boca comenzó haciendo circular mejor la pelota con un buen trabajo de Gracián, reemplazante del suspendido Juan Román Riquelme, mientras Tigre dejaba muchos espacios entre líneas. Sin embargo, todas las insinuaciones de Boca por los costados perdían fuerza cuando el balón llegaba al área, y así fue que escasearon las jugadas de riesgo para el arco de Luis Ardente, debutante en primera división por la suspensión de Daniel Islas.
La primera situación de gol plena fue en el minuto 20 con un contraataque bien manejado por Chávez desde la izquierda, con pase para la diagonal de Figueroa que llegó al área y remató de zurda obligando a una buena respuesta del arquero.
Hasta entonces Tigre solamente podía aproximarse a García mediante las acciones de pelota parada, porque no tenía elaboración de juego. Apareció poco Martín Morel, y Luna y Lázaro quedaron aislados.
En los últimos veinte minutos Boca empezó a perder el balón con facilidad, Gracián perdió influencia y Tigre se adelantó en el campo. Sin embargo, los centrales de Boca respondieron bien, el equipo de Victoria cometió el error de centralizar el juego y entonces tampoco había peligro concreto para el arco de Javier García.
Boca volvió a estar cerca a los 35 con un balón que Figueroa aguantó de espalda para la llegada de Gracián, pero el disparo resultó muy débil y controló Ardente. Dos minutos más tarde el equipo de Carlos Ischia tuvo una oportunidad clarísima. En otro contraataque de Gracián para el pique de Dátolo, el volante se iba solo, pero adelantó la pelota, por lo que contuvo el arquero.
En el último tramo, siempre con Tigre adelantado, dispuso el equipo de Diego Cagna de su mejor ocasión, ya con tiempo cumplido, cuando Morel se escapó con mucho tiempo y espacio por el medio, pero sacó un remate fuerte pero muy recto que controló García.

El gol.
Boca comenzó el segundo tiempo con Alvaro González -ingresó por el lesionado Dátolo- por derecha y con Chávez por izquierda. Volvió a manejar la pelota con un crecimiento notorio de la producción de Ibarra, que a los 4 minutos probó desde fuera del área, deteniendo Ardente.
Parecía tener la situación dominada. Volvió a tenerla con Battaglia, que remató alto, y a los 21, en la mejor acción colectiva, cuando combinaron Morel y Chávez, tocó hacia atrás para Viatri, cuyo derechazo mordido salió desviado.
Tigre parecía no encontrar el partido, pero de la nada se vio en ventaja en el minuto 22 cuando Giménez lanzó un centro muy largo y alto y García, visiblemente disminuido, permitió que Lázzaro lo anticipara de cabeza para marcar el gol.
Segundos después, Boca cambió a su arquero por Josué Ayala y Tigre, con tres delanteros en la cancha, a pesar de la intención de ser ofensivo, siguió sin encontrar el camino hacia el arco rival, como a lo largo de toda la etapa.
Tigre buscó sobre el final pero sin claridad, y el partido se fue de igual trámite con que se desarrolló. Pobre juego para un pobre torneo. (DyN)