Cancio se dio el gran gusto

EL PAMPEANO LUIS MARIA ARCELUZ ABANDONO EN LA VUELTA DE LA MANZANA

El neuquino Alejandro Cancio, que tuvo como navegante a Santiago García y a bordo de un Chevrolet Agile, se impuso ayer en una nueva edición de la Vuelta de la Manzana, que se desarrolló teniendo como epicentro la ciudad de General Roca, Río Negro.
Esta es la primera vez que Cancio se da el gusto de ocupar el escalón más alto del podio en una de las carreras más tradicionales. La prueba fue válida por la sexta fecha puntable el campeonato Argentino de Rally. También se impusieron Devoto (RC2A), Gerardo Klus (RC2N), Nadia Cutro (Junior Copa Elaion), Adrián Sánchez (RC5) y Ricardo Collado (Copa Senior).
Mientras que el macachinense Luis María Arceluz, con un Mitsubishi EVO X, abandonó. El campeón se mantiene segundo en el ránking del certamen, en RC2N.
El dejar su huella en esta prueba, que es una de las más históricas del automovilismo nacional, era una cuenta pendiente que tenía Cancio. Se mostraba confiado en la previa, aunque sabía que debería batallar con Federico Villagra, con quien peleó a la décima en las tres fechas anteriores. Y así como le tocó perder en las últimas dos, la revancha llegó cuando más lo anhelaba. Es que tras escoltar al “Coyote” en la etapa sabatina, ayer atacó a pesar de que el cordobés soportó la presión.
Es más, hasta parecía que el múltiple campeón Villagra se encaminaba a sumar su sexta Manzana, pero la rotura de un neumático en el décimo parcial (el penúltimo de la carrera) arruinó los planes y desató la locura de un Cancio al que solamente le restó completar el sector del Autódromo de Roca.
“Cuando vi la banda de rodamiento de un auto de rally me imaginé que era de Villagra, así que no lo podía creer. Tantos años que buscamos ganar esta fecha y finalmente se nos dio”, indicó el neuquino.
Villagra (Ford Fiesta) debió conformarse con ser segundo puesto, a 41 segundos del ganador, aunque ratificó que sigue en un buen momento y que pese a ceder el liderazgo en el torneo con Cancio ya está pensando en ir por el desquite.
Otro que volvió a sonreír fue el bonaerense Nicolás Díaz, quien se mostró regular con el Fiesta para completar el podio dentro de la RC2, delante del tucumano Gerónimo Padilla (a 1m30s), del puntano Miguel Baldoni (a 2m08s3 con el Fiesta de la CGR) y de Fernando Alvarez Castellano (a 4m58s2).

Los demás.
La particularidad que se dio en esta edición de este clásico en el Alto Valle de Río Negro es que en las divisionales los ganadores lo hicieron por primera vez: En la RC2A, la revelación fue el bonaerense Federico Devoto (Fiat Palio), que se impuso delante de Javier Castro (Audi A1 del RC Competición). De todas formas, el rionegrino radicado en Córdoba hizo negocio al escaparse aún más en la cima del torneo.
Otro experimentado que se sacó las ganas de celebrar fue Gerardo Klus, quien aprovechó al máximo algunas deserciones, como los casos del líder Agustín Elvira (Mitsubishi), que volcó ayer cuando lideraba, y del actual campeón, el macachinense Luis Arceluz.
Klus fue escoltado por el tucumano Ernesto Lord (a 1m06s4) y el neuquino Nicolás Angeloni (a 1m14s8), mientras que el catamarqueño Antonio Prevedello llegó cuarto
En la divisional que entregó una definición atrapante fue la Copa Junior, en la que la campeona Nadia Cutro se recuperó y dio el gran golpe en el cierre, ganando el especial del Autódromo para superar por apenas cinco décimas al fueguino Mariano Preto.
Además, fue un debut triunfal para el nuevo Toyota Etios que puso en los caminos el CEO Rally Team en manos de la entrerriana que descontó en la lucha por la corona. El neuquino Darío Sambueza finalizó tercero (a 1:00.3), delante de Daniel Medrano (a 2:20.4), de Paulo Soria (a 4:22.4), Ricardo Collado (a 7:40.0) y el debutante Victorio Ballay (a 9:18.6).
En la RC5, el cordobés Adrián Sánchez quedó primero, doblegando por 7.1 segundos al sanjuanino Gastón Pasten y por 1m38s al cordobés Damián Idañez.
Mientras que en la Copa Senior, el tucumano Ricardo Collado se convirtió en el cuarto vencedor de esta temporada, seguido por los catamarqueños Antonio Prevedello y Walter D´Agostini.