Cátedra de Castellano en una gran final

EL TURISMO NACIONAL BRINDO UN ESPECTACULO INOLVIDABLE EN EL AUTODROMO PROVINCIA DE LA PAMPA

El piloto de Lobería se quedó con la primera definición del año luego de veinte vueltas estratégicas, en las que la puesta a punto del Cruze y la muñeca y el oportunismo del “Pinchito” fueron clave. Hoy se corre la segunda final del fin de semana, con promesa de más show.
La primera final del año de la clase 3 del Turismo Nacional se hizo esperar. Debió correrse el 12 de febrero en el Roberto Mouras de La Plata, pero la lluvia lo impidió. El Autódromo Provincia de La Pampa, escenario de la segunda fecha, heredó aquella definición trunca de la primera y fue ampliamente beneficiado, porque la buena cantidad de público que se acercó fue testigo de uno de los grandes espectáculos que la categoría suele ofrecer.
En un sábado atípico porque se utilizó para disputar esa carrera pendiente, Jonatan Castellano y su Chevrolet Cruze se llevaron todos los flashes, pero los aplausos fueron para los 37 pilotos que formaron parte de la grilla de partida, porque brindaron un show de principio a fin con todos los condimentos que debe tener una carrera de automovilismo: toques, despistes, sobrepasos, maniobras al límite, errores y aciertos, tanto de los pilotos de punta como de los que ocuparon los pelotones posteriores.
El “Pinchito” de Lobería, que en 2014 también había ganado en el trazado toayense de 4.148 metros de extensión, fue el mejor luego de veinte vueltas intensas, seguido por Mariano Werner (Fiat Línea) y Luciano Ventricelli (VW Vento). Los diez primeros puestos los completaron Leonel Larrauri, Emanuel Moriatis, Ezequiel Bosio, Pedro Boero, Pablo Merayo, Adrián Percaz y Carlos Okulovich.

Estratega.
Con una puesta a punto preparada para mantener el ritmo y llegar en buenas condiciones al final de la carrera, y con una relación de caja que apuntaba a prevalecer con las marchas altas en la larga recta del autódromo pampeano, Jonatan Castellano fue el estratega que llevó al triunfo al Cruze preparado por su padre Oscar, esperando los momentos oportunos y aprovechando cada resquicio que le dejó el entrerriano Werner, que también mostró condiciones para ganar.
En la partida fueron Alfonso Domenech y Agustín Herrera los que estaban mejor ubicados de acuerdo a la clasificación, pero Werner y Castellano no tardaron más que un par de vueltas para hacer prevalecer sus condiciones, al igual que Ventricelli y Larrauri, en una pelea que en los giros iniciales también lo tuvo como protagonista a Matías Jalaf.
El que aprovechó la lucha generalizada fue Werner, que para la quinta vuelta ya había sacado una diferencia que parecía indescontable. Pero con el transcurrir de los giros el Cruze de Castellano comenzó a encontrar su mejor versión y a mitad de competencia ya estaba a la cola del entrerriano.
A partir de allí se vio lo mejor, con varios intentos de sobrepasos en las luchas por el primer y por el tercer lugar, mientas los de atrás tenían su propia carrera con toques, roturas y despistes a pedir del público.
Las últimas seis vueltas fueron electrizantes por el mano a mano entre Castellano y Werner, que fue cambiando de dueño en varias ocasiones. El “Pinchito” hacía pesar su sexta marcha por afuera y el paranaense respondía con una maniobra similar, hasta que faltando un giro el de Lobería se impuso en la última curva y logro mantener el liderazgo hasta la bandera a cuadros.
Fue el cierre de un espectáculo inolvidable, que promete aún más para hoy, cuando desde las 9.30 se disputen las tres series de cara a la segunda final del fin de semana, con Christian Ledesma (C4 Lounge), Ventricelli y Matías Muñoz Marchesi (Cruze) al frente. La final, en tanto, se correrá desde las 13.30, a 20 vueltas o 40 minutos de duración.