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Desde adelante hacia atrás

LIGA CULTURAL: EL LIDER DEPORTIVO RIVERA LE GANO A BELGRANO

Dos apariciones certeras de Jonathan Toranzo antes de los 30 minutos le alcanzaron a Deportivo Rivera para sacar una ventaja de dos goles en Villa Alonso. La categoría de Matías Polanco y Facundo Calaggio para controlar la pelota y manejar los tiempos en la siguiente media hora le permitieron mantener esa diferencia. Mientras que la firmeza defensiva en la parte final bastaron para aguantar el triunfo cuando ya Belgrano había descontado y presionaba por el empate.
Así, desde adelante hacia atrás, el Naranja bonaerense construyó el triunfo por 2-1 sobre el Tricolor en Villa Alonso, lo que le posibilitó conservar la ventaja en la punta de la Zona Norte del Torneo Oficial de la Liga Cultural de fútbol, luego de jugarse la decimocuarta fecha.
Belgrano, pese a la derrota, no perdió terreno en su objetivo de clasificar al Torneo Provincial, porque su inmediato perseguidor en la lucha por un lugar, Atlético Santa Rosa, también cayó y sigue siete puntos abajo.

Dos de dos.
No fue la mejor versión la del Deportivo Rivera ayer en el Nuevo Rancho Grande de Villa Alonso, pero igualmente aprovechó sus momentos, utilizó muy bien sus armas y con eso le alcanzó para sumar tres puntos más a su ilusión de gritar campeón.
Al puntero y único invicto de la Zona Norte le costó agarrarle la mano al partido. Hubo que esperar varios minutos para que Polanco encuentre su lugar a espaldas de los volantes locales, por lo que tanto Gustavo Bocquet como Toranzo quedaban algo aislados del resto del equipo.
Del otro lado, Belgrano se cerraba bien atrás, controlaba el medio y trataba de lastimar con alguna subida de Giuliano Guinchinao o Ramiro Fredes, pero Jonatan Campbell se perdía en una especie de media punta y el que quedaba lejos del juego era Franco González.
Pero a los 22 minutos la efectividad del líder dio sus primeros dividendos: Ariel Patthauer llegó hasta el fondo por el sector derecho, se esforzó para sacar un centro atrás y de frente apareció Toranzo para rematar sin mucha potencia, pero la pelota se desvió en Nahuel Bassa y descolocó al arquero Emmanuel Torales.
La ventaja, hasta el momento inmerecida, se amplió cuatro minutos después cuando Polanco armó una contra con una pelota larga a Toranzo, quien le ganó a un flojo Agustín Olmos y definió por arriba de Torales, que quedó a mitad de camino.
Dos apariciones certeras; dos goles. La cuenta de Rivera era perfecta pero en el juego le seguía costando. Incluso con la doble ventaja comenzó a sufrir algunos sofocones en defensa con cada pelota que Belgrano le metía en el área. En una de ellas, a Patthauer le dio el balón en una mano luego de unos rebotes y Malvina Schiel no dudó en cobrar penal, que Martín Larrea desperdició con un remate bajo y desviado.

El aguante.
En el inicio del complemento se vio lo mejor de la visita. Con Belgrano adelantado y acomodando su estructura (entró Gabriel Morales por Olmos), la visita pudo ampliar la diferencia con un remate de Toranzo apenas afuera y con una contra del ingresado Fabián Giaccone que terminó perdiendo en el mano a mano con Torales.
Además, Polanco encontró su lugar, tomó las riendas del partido y comenzó a manejar los tiempos repartiendo lujos y juego para sus compañeros, bien acompañado por Calaggio desde el medio del campo.
La jugada que rompió el trámite se dio a los 17 minutos, cuando Morales intentó aguantar la pelota en el área de Rivera, fue cargado por Nicolás Baltián y Schiel marcó otro penal. En este caso se hizo cargo el arquero Torales, que descontó con un remate fuerte y arriba.
Belgrano se puso en partido y casi lo empata dos minutos después, cuando Morales estuvo a punto de empujar la pelota a la red luego de un par de rebotes.
Pero a partir de ahí el puntero ajustó sus marcas -fue clave una atención pedida por el arquero Marcelo Córdoba para enfriar el partido-, llevó el juego otra vez al medio y aguantó rechazando todo lo que le tiraron hasta el final del encuentro.
Recién en el descuento volvió a arrimarse con real peligro el Tricolor, luego de un pelotazo largo que Morales definió desviado. La visita también tuvo lo suyo, con un par de contras que ni Bocquet ni Giaccone pudieron culminar bien. El momento de la efectividad ya había pasado; era tiempo de mantenerse firme en el fondo y a ese trabajo Rivera lo hizo perfecto hasta el cierre.