Despedida en silencio

HOY VUELVEN A BUENOS AIRES

Con los ojos rojos producto del llanto y la frustración por la eliminación ante Francia, los jugadores de la Selección argentina abandonaron con la cabeza gacha y muy poco contacto con la prensa el Kazán Arena, sede de la derrota 3-4 por los Octavos de Final del Mundial de Rusia 2018.
El plantel argentino se fue de Kazán en un avión privado rumbo a Bronnitsy, a 55 kilómetros al sudeste de Moscú, en donde tuvo su búnker desde la semana previa al debut ante Islandia, y del que se despedirán hoy.
Para esta misma noche está previsto el regreso a Buenos Aires en un chárter, aunque ante la consulta de NA, fuentes de la delegación albiceleste explicaron que desconocían hasta ayer si los jugadores irán todos juntos hacia Argentina o bien alguno elegirá irse por su lado a sus lugares de residencia, principalmente en Europa.

Tapia adelante.
El presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, fue el primero en salir por la zona mixta rumbo al ómnibus que trasladó al equipo al aeropuerto de Kazán. En fila india y en completo silencio, los jugadores argentinos salieron del estadio por el “laberinto” que recorren en la zona mixta, eludiendo la requisitoria de los periodistas allí ubicados.
Solo Javier Mascherano y unos pocos más pararon ante los micrófonos. “Paro porque es mi último día y para que dejen un poco tranquilos a los chicos”, dijo Mascherano.
Los ojos rojos de Lionel Messi -con un bolso de mano bajo el brazo izquierdo- fueron la misma imagen que en los rostros de Wilfredo Caballero, Lucas Biglia, Federico Fazio o Franco Armani, entre otros.