Dos golazos y un reparto en La Fortaleza

LIGA PAMPEANA: RACING CLUB NO PUDO ANTE DEPORTIVO ARGENTINO EN EL INICIO DEL CLAUSURA

El Albo estuvo a punto de ganarlo ante su gente, pero la visita lo igualó sobre el final. En el 3-3 final se destacaron los golazos de Emanuel Viceconte y Nahuel Díaz. Los dos terminaron con diez por expulsiones.
Racing Club empató 3 a 3 con Deportivo Argentino en el estadio La Fortaleza Alba de Eduardo Castex, en un partido válido por la primera fecha del Torneo Clausura de la Liga Pampeana de Fútbol. Los goles racinguistas fueron convertidos por Emanuel Viceconte, Brian Montero de penal y Nahuel Díaz, mientras que Esteban Farías -en dos ocasiones, una de penal-y Augusto Bastida anotaron para los quemuenses. Fueron expulsados el entrenador visitante Pablo Silvestre y los futbolistas Brian Caser y Matias Herrero por agresión mutua.
El reparto de puntos le cayó mejor a Deportivo Argentino y dejó un sabor amargo para Racing Club. Aunque teniendo en cuenta lo ocurrido dentro del campo de juego, ninguno de los dos mereció quedarse con la victoria. El pobre nivel técnico y futbolístico que tuvo el partido, se salvó solamente con un verdadero golazo de Emanuel Viceconte en el primer período y un gol “maradoneano” de Nahuel Díaz, que eludió a cinco rivales para decretar el tercer tanto racinguista que parecía iba a ser el triunfo, pero en la última jugada llegó el empate visitante.
La primera jugada ya comenzó con polémicas, y la determinación del árbitro Funes provocó las quejas y posterior expulsión del entrenador Pablo Silvestre. El juego enredado y las imprecisiones fueron una constante del partido.
En medio de un pobre espectáculo apareció una “joyita” de Viceconte. Desde aproximadamente 30 metros sacó un zurdazo que dejó parado al arquero Muratori y el balón ingresó en el ángulo superior derecho, para colocar el 1 a 0.
Los visitantes asimilaron el golpe, pero trataron de no meterse en el fondo. E incluso llegaron con algunas jugadas de riesgo para el arquero Velasco. La primera fue un centro aéreo que conectó Santos y pasó cerca del poste albo. Y la otra fue una mala entrega de Montero que cayó en los pies de Santos, el delantero quedó mano a mano con Velasco, pero como adelantó mucho el balón, simplificó el trabajo del golero que se quedó con la pelota.
Las insinuaciones quemuenses se transformaron en una concreción a los 29 minutos. Carrizo entregó mal y comenzó un ataque visitante. Hubo una falta. El tiro libre cayó en el área racinguista y Farías cabeceó solitario para batir al arquero albo, y establecer el empate.

Tres y obra de arte.
En el complemento el partido continuó impreciso y aburrido en los primeros minutos, pero después los goles salvaron el espectáculo deportivo.
Los visitantes impensadamente se pusieron en ventaja a los 18 minutos, después que Belachi le cometiera falta en un centro a Farías, que el árbitro Funes no dudó en sancionar penal. El propio Farías se encargó de la ejecución, y con un remate bajo y potente al palo izquierdo de Velasco, colocó el 2 a 1.
La impotencia invadió al equipo local, y quedó reflejada en la infantil expulsión de Brian Caser que “se prendió” con Matías Herrero y el colegiado les mostró el acrílico rojo, para que se dirijan anticipadamente a los vestuarios. La infantil actitud del delantero racinguista terminó en la segunda expulsión que suma en el torneo liguero.
El equipo raicnguista llegó al empate a los 36 minutos. Winkler le cometió un penal a Díaz y Brian Montero se encargó de la ejecución, y con remate a media distancia al palo izquierdo de Muratori, estableció el 2 a 2. Aún faltaban más goles.
Y nuevamente Nahuel Díaz, que había ingresado recientemente, fue el protagonista de una “obra de arte”. Un gol maradoneano para el juvenil piquense: la tomó cerca de la línea de cal en el sector izquierdo, eludió un rival y continuó hacia el arco visitante; en el camino dejó a Bastida y Arrigone, y ya ingresó hacia el sector de la medialuna donde pasó a Lovera y Farías, y llegó casi hasta el área chica donde enfrentó al arquero Muratori y definió al segundo palo, para festejar el 3 a 2 para los locales.
El árbitro Funes adicionó cuatro minutos. Parecía que esa hermosa conquista de Díaz iba a ser el moño para el triunfo albo, pero a los 48 minutos llegó el empate visitante. Una jugada enredada, donde los locales no supieron despejar y le quedó a Bastida para que coloque un fuerte remate donde Velasco nada puso hacer, y así selle el empate y reparto de puntos.