El Auriazul empató ante Bella Vista

El conjunto dirigido por Sergio Guerra igualó sin goles ante el Gallego, en el encuentro que cerró la novena fecha de la Zona “A” de la Región Pampeana Sur. Los santarroseños se consolidaron en el primer puesto de las posiciones.
All Boys de Santa Rosa empató anoche sin goles como local ante Bella Vista de Bahía Blanca, en el marco de la novena fecha de la Zona “A” de la Región Pampeana Sur del Torneo Federal “B” de fútbol. De esta manera, el conjunto dirigido por Sergio Guerra estiró su invicto en el certamen y se consolidó en el primer lugar de las posiciones.
El partido, disputado en el estadio Doctor Ramón Turnes ante un buen marco de público, fue más bien luchado en el mediocampo y con escasas situaciones sobre los arcos. El Auriazul sabía que enfrente tenía un rival que es candidato a pelear por la clasificación, por lo tanto también tomó sus recaudos.
En el local volvió a ser importante la actuación del arquero, Matías Boto, que respondió rápidamente las veces que lo llamaron; como así también todo el bloque defensivo local, con los laterales Nicolás Ibánez y Jeremías Guzmán intentando sorprender en ataque. El mediocampo alboyense siempre aporta su juego, cortando y tocando, y anoche no fue la excepción, con el objetivo de ubicar a los rápidos delanteros, que anoche estuvieron bien controlados por los defensores bahienses.
En la visita, se destacó el santarroseño Enzo González, que fue el que intentó tomar la manija en Bella Vista, como así también el incansable delantero David Boquín, que por momentos luchó muy solo arriba.
En el primer tiempo hubo que esperar hasta el minuto 35 para anotar alguna acción seria de riesgo sobre uno de los arcos. El que se llevó los aplausos fue Jerónimo Gutiérrez, con una jugada característica: tomó la pelota en el sector izquierdo de la cancha, fue corriéndose hacia el medio, donde encontró el hueco para sacar el remate, que salió apenas desviado por arriba del horizontal.
Antes de esto muy poco había pasado sobre los arcos, más allá de alguna jugada aislada que no llevó real peligro. El local tuvo la pelota, la hizo circular de un lado a otro, pero no tuvo la llave para romper la última línea visitante. En tanto, Bella Vista avisó con algún balón filtrado entre los defensores, que fue bien respondido por Boto.
Sobre el cierre de la primera etapa, Darío Seip ganó en el área rival a la salida de un tiro de esquina y cuando se relamía Bruno Schaab llegó el cierre oportuno de Nicolás Ihitz, para enviar la pelota a un nuevo tiro de esquina.

Todo igual.
En el complemento, la tónica del encuentro no varió demasiado. Aunque no hubo esperar media hora para ver alguna acción concreta, como había pasado en la primera etapa. A los 13 minutos, Boquín quedó en una inmejorable posición dentro del área, sin embargo no alcanzó a darle de lleno a la pelota y en el camino se interpuso Guzmán. Dos minutos después, Ibáñez metió un centro al corazón del área visitante y Barreiro no le pudo dar con comodidad y definió por arriba del travesaño.
Luego de estos minutos frenéticos, el partido volvió a caer en una meseta. Se prestaron la tenencia del juego, siempre en el sector medio, a la espera de que alguno lograra salirse del molde. Esto no pasó y con el correr de los minutos, el principal objetivo fue correr el menor peligro sobre cada uno de los arcos. El empate le caía bien a los dos, porque al local le permitía mantenerse en lo más alto; mientras que los bahienses se iban contentos con el punto.
Sin embargo, el Auriazul casi lo gana en la última bola, a través de una pelota parada. Llegó el tiro de esquina desde la derecha, Seip volvió a pisar fuerte en el área rival, pero su cabezazo fue devuelto sobre la línea por un defensor visitante, cuando todos comenzaban a gritarlo.
Es cierto que el empate puede haber dejado gusto a poco en el local, pero en este tipo de torneos se sabe que sumar siempre es importante y más para un equipo que está haciendo sus primeras armas en la divisional.

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