“El cariño de la gente es impagable”

MIGUEL URREAGA, CAPITAN DE ALVEAR FBC, SE RETIRO TRAS UN EXITOSO CICLO DE DIEZ AÑOS

El defensor y capitán de Alvear FBC, Miguel “Poly” Urreaga, anunció su retiro del fútbol a poco haberse cumplido los diez años de su arribo al club Azul, del que se transformó en uno de sus máximos referentes, y con el cual logró nueve títulos, entre certámenes liguistas y provinciales.

En el inicio de una nueva temporada futbolera, y a poco más de un mes del inicio del Torneo Oficial de la Liga Pampeana de Fútbol, el marcador central convertido desde hace un tiempo en un emblema de la entidad alvearense decidió, según la jerga futbolera, “colgar los botines”.

En casi 20 años de carrera, vistió las camisetas de General Belgrano de Santa Rosa (club en el que se inició) y Atlético Macachín, además de haber tenido breves pasos por Atlético Santa Rosa y Sport Club de Tres Algarrobos, en el que jugó ocho partidos. Pero sin duda que su etapa más duradera, fructífera e inolvidable ha sido la década vivida en la entidad “Gallega” de Intendente Alvear.

En diálogo con LA CHUECA, recordó que llegó al club hace diez años, en enero de 2009, procedente del Tricolor santarroseño y de la mano de Mariano Scrimaglia, quien forjó un equipo que en esa temporada terminó con el reinado de Ferro de Alvear, al consagrarse campeón de Liga y del Provincial, bajo la conducción de Alfredo Sauro.

“Es algo más que firme que lo vengo meditando hace varios meses y no voy a seguir jugando. Estoy a punto de cumplir 37 años y es tiempo de abandonar, porque tengo otra prioridad, que es el trabajo, a lo que me tengo que dedicar más de lleno, y sé que para jugar hay que entrenar y no me gusta hacer las cosas a medias. Cada vez que entrenaba terminaba todos los entrenamientos porque sabía que alrededor me estaban mirando y tenía que ser el ejemplo en ese sentido. Por eso nunca me gustó faltar a los entrenamientos”, dijo en diálogo con LA CHUECA.

Alvear, su club y su lugar.
En el repaso de su carrera, dio cuenta de sus comienzos en Belgrano de Santa Rosa, desde donde llegó a Alvear FBC, en principio con la idea de jugar una temporada, sin saber que encontraría en el pueblo norteño, su nuevo lugar en el mundo.

“Me quedan miles de recuerdos y más allá de que haya pasado momentos buenos y malos, siempre a todo le sacas algo positivo. Lo más lindo que me dejó el fútbol son los amigos y el cariño de la gente que es impagable. El fútbol me hizo conocer otras provincias, otros pueblos y me tocó llegar a Alvear. Yo pensé que iba a ser sólo por un año y terminé por venirme a vivir”, contó.

En el Torneo Provincial 2008, Urreaga fue parte del equipo de Belgrano de Santa Rosa que, con un gol en el quinto minuto de adicionado en el estadio Rancho Grande de Villa Alonso, eliminó del certamen al Azul que dirigía Mariano Scrimiaglia. En la instancia siguiente, el Tricolor cayó en la final ante Ferro de Alvear en los penales. El mismo técnico, se lo llevó en la temporada siguiente, y en enero de 2009 arribó a Intendente Alvear.

El Azul apostaba fuerte a ganar el torneo local y a romper la racha de tres títulos liguistas consecutivos conseguidos por Ferro de Alvear. “Poly” sabía que el proyecto era ambicioso, y por eso no dudó en sumarse junto al arquero Raúl Alomo y al delantero Fernando “Nani” Muñoz.

Un ciclo de oro.
“El proyecto fue armado por Mariano, que venía de dirigir a Alvear FBC en un Provincial en el que había perdido la semifinal con Belgrano. Se puso a armar un equipo competitivo, y yo sabía que Alvear FBC quería ser campeón, porque Ferro (de Alvear) venía de ganar tres torneos. Tuvimos la mala suerte de que ese equipo no ganó el Apertura y Mariano se tuvo que ir, pero esos jugadores ganaron el título, que fue producto de un comienzo de Mariano y de la conclusión de Alfredo Sauro”, contó.

Tras la obtención del torneo liguista en la temporada 2009, luego llegó la consagración en el Provincial, ante All Boys de Santa Rosa en una final que fue suspendida. En 2010, el club obtuvo otra vez la doble corona, y repitió en el ámbito liguista en 2011, 2012 y 2013. En 2016, el Azul repitió Liga y Provincial (ganado ante Unión Deportiva Vértiz), con lo cual “Poly” obtuvo nueve títulos en una estadía de diez años en el club, en el que llegó hasta la capitanía y a convertirse en uno de los máximos símbolos de esta época dorada. En esta década defendiendo la camiseta de Alvear FBC, también sumó varias temporadas en el Torneo Federal “B” y una final del Torneo del Interior.

Lejos del fútbol.
Ya asumido como un ex futbolista, no piensa en el corto plazo seguir ligado al fútbol, sea dentro del cuerpo técnico, como dirigente o como jugador dentro de la liga de Veteranos.

“Por lo menos hoy, no me veo trabajando en un cuerpo técnico, por muchas cosas. La mayoría de los chicos que están jugando son amigos míos y más allá de que hay que diferenciar las cosas, los conozco desde hace muchos y no podría estar con ellos. De dirigente no me voy a meter porque hay que meterle mucho tiempo a la comisión. El esfuerzo que hace la gente que lleva adelante una institución es muy grande y no puedo dedicarle tiempo”, contó.
Ni siquiera está por ahora en sus planes, conformar un plantel del Torneo de Veteranos de la Liga Pampeana de Fútbol, en el que entraría en la categoría Senior.

“Se lo toman muy en serio y a esa edad es para disfrutar, para jugar con amigos, y no quiero ir y ver que se pelean y se tratan mal con los árbitros. Es más, no voy a jugar fútbol cinco. Me gustaba cuando iba a divertirme con mis amigos, porque en serio jugaba los domingos”, sostuvo.

Por último marcó que todos estos años, en los que el fútbol fue su trabajo, se perdió muchos eventos familiares, aunque cosechó “el cariño de la gente” por los clubes en los que estuvo.

“El cariño de la gente es impagable. El cariño y el respeto es lo mejor que me ha dado el fútbol, y es más importante que cualquier título. El reconocimiento es lo más lindo que me ha dado”, finalizó.