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El pampeano que con 66 años continúa corriendo en bicicleta

CARLOS BERG, EL CORREDOR QUE SIGUE DANDO BATALLA

Carlos Berg aseguró que el ciclismo mejoró su estado físico y le aportó fortaleza mental. Dijo que sus logros más importantes fueron las medallas que ganó en campeonatos argentinos y los amigos que sumó en la vida. El domingo se disputa una carrera en su homenaje. 

Carlos Berg tiene 66 años. Desde los 33 que compite en carreras de ciclismo, un deporte al que se acercó para atenuar los tres atados de cigarrillos que se fumaba por día y se apasionó hasta estos días.

Berg sigue compitiendo en pruebas locales y en distintos puntos del país. Además de correr, se convirtió en constante colaborar del ciclismo provincial, y fue quien le tendió una mano a jóvenes pedaleros que luego se destacaron a nivel nacional.
El ciclismo homenajeará a Berg este domingo. Será en la cuarta fecha del Campeonato de Verano, a llevarse a cabo desde las 12 en la avenida Luro de Santa Rosa.

«La verdad que fue una sorpresa que hagan una carrera en mi homenaje. Me pone contento», dijo Berg, en diálogo con LA CHUECA.
Berg recordó que un catamarqueño fue quien lo acercó al ciclismo, y que a los cuatro meses de comenzar a pedalear debutó en una competencia. «Arranqué en el ciclismo como un hobby, porque fumaba tres atados de cigarrillos por día. Tenía que mejorar mi salud, bajar de peso. Al poco tiempo me gustó tanto que sentí pasión por este deporte.

El ciclista agregó que con ciclismo mejoró su estado físico, pero también le aportó fortaleza mental. «Me dio una disciplina de vida, me enseñó un montón de cosas, quizás como ningún otro deporte. Con el ciclismo crecí en muchos sentidos, como en el aspecto mental. Fui más fuerte. Además me dio muchos amigos.

-¿Qué siente cada vez que agarra la bicicleta?
-Es ciclismo es mi pasión, por lo tanto cada vez que me subo a una bici soy feliz. Siento casi la misma adrenalina del primer día.

-¿Alguna vez pensó en no correr más?
-A veces me he preguntado si vale la pena seguir, y si no sería mejor dejar. Pero cuando se acerca una carrera me doy cuenta que sigo con las mismas ganas. Cuando uno no tiene el éxito esperado las fuerzas merman un poco, pero me levanto y sigo andando.

-¿Cuál es el mejor recuerdo que tiene en lo deportivo?
-Lo más lindo que me pasó corriendo fueron las dos medallas de plata y una de bronce en distintos campeonatos argentinos de ruta y pista. Y la asignatura pendiente fue no poder ganar una medalla de oro. Lo mismo me siento orgulloso con lo que he conseguido.

Pasan los años y Berg no puede dejar de salir a pedalear. «Hoy en día me pasa los entrenamientos Julián Barrientos desde España. Me acuesto pensando en la rutina que tengo que hacer al otro día. Me acompaña Hugo Ferreyra. Como dije, el ciclismo me dio una disciplina».

«Por el momento no pienso abandonar. Este año tengo que disputar las carreras que se realicen en nuestra provincia, y salir con el grupo que he formado con Carlos Widmer y Gustavo Robilotta a disputar competencias en distintos puntos del país, como el Argentino a llevarse a cabo en mayo, en Concepción del Uruguay. Con estos muchachos nos llevamos bien, aprendimos a convivir y disfrutamos lo que hacemos», dijo Berg.

Apoyo a los jóvenes.
Berg siempre se ha destacado por ser una persona solidaria con el ciclismo provincial, colaborando en las carreras y apoyando a jóvenes que luego cumplieron destacados desempeño a nivel nacional.

«Siempre me gustó apoyar algunos chicos. Comenzó cuando junto a Juanjo Besi le dimos una mano a Sebastián Entraigas, Alejandro Aimar y Hugo Iglesias. Luego seguí Elías «Chuky» Pereyra, Dani Díaz y Román Mastrángelo, quienes vistieron la camiseta de mi empresa (Agua y Soda Carlitos)», contó Berg.

Berg explicó que siempre pensó que estaba en deuda con el ciclismo, y que de alguna manera tenía que devolver algo de lo que había recibido. «Sentí que ayudando a chicos con pocos recursos para poder competir en un alto rendimiento era una manera de devolver lo que había recibido. Es otro de los aspectos que me hizo feliz este deporte. Fueron momentos muy lindos lo vivido con jóvenes competidores».

Un duro golpe.
La muerte de Elías Pereyra fue un duro golpe para Berg. «Siempre se lo dije a mi familia y a sus padres, que «Chuky» era mi hijo deportivo, y me sentía orgulloso de lo que había alcanzado. Hoy no puedo creer que él no esté más. Para mí es algo imposible».

Berg sigue viajando a San Juan, en donde Pereyra perdió la vida tras un entrenamiento. Fue el 20 de julio de 2016. «Los días 20 suelen ser tristes. Cuando voy a San Juan prefiero evitar las gigantografías que han puesto con su foto. Nosotros, las personas mayores, nunca pensamos que vamos a despedir a un joven, la vida nos prepara para otra cosa».

Foto: Facebook