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El City gritó campeón

FA CUP: POLEMICA ENTRE JUGADOR Y DT

Manchester City, con la presencia de los argentinos Sergio Agüero y Nicolás Otamendi, obtuvo ayer la Copa de la Liga de Inglaterra, al superar en el encuentro final a Chelsea por 4 a 3 en la definición con tiros penales, luego de igualar sin tantos tras 120 minutos de juego.
El partido se llevó a cabo en el mítico estadio de Wembley, en Londres, y en Chelsea ingresó otro argentino, Gonzalo Higuían, en el tiempo suplementario; su compatriota, el arquero Wilfredo Caballero, estuvo en el banco de los suplentes.
Los 90 minutos reglamentarios fueron parejos y concluyeron 0 a 0, por lo cual se debió llevar la serie a 30 de tiempo suplementario, pero la paridad no se modificó y llegaron los penales.
Desde los doce pasos, fue más preciso Manchester City y se quedó con el triunfo y el título, tras ganar por 4 a 3, tanda en la que Agüero macó el segundo penal.
Manchester City, conducido por Pep Guardiola, había llegado a esta final tras dejar en el camino a Oxford United, Fulham, Leicester y Burton Albion.
Chelsea, por su parte, donde el entrenador italiano Maurizio Sarri está en la cuerda floja, había eliminado sucesivamente a Liverpool, Derby County, Bournemouth y Tottenham.
Ambos equipos estaban empatados con cinco títulos, por lo que Manchester desequilibró la paridad y ahora los «ciudadanos» están a tan solo dos de los ocho de Liverpool, máximo triunfador del certamen inglés que se inició en 1960.

No salgo.
El partido quedó marcado por una situación que se dio dos minutos antes de ir a los penales. Al atajar un disparo de Agüero, el joven arquero español Kepa Arrizabalaga (24 años) sufrió un calambre y se quedó tendido.
Pero cuando iba a ser sustituido por Willy Caballero, el español se negó a abandonar el terreno de juego, en una situación increíble que duró más de dos minutos, en los que el técnico del Chelsea Maurizio Sarri y su segundo Gianfranco Zola pedían desde la banda a su jugador que se retirara.
Kepa se negaba a marcharse mientras esperaba Caballero, a quien el DT quería incluir por sus virtudes para atajar penales. El enfrentamiento llegó a un punto en el que Sarri hizo amago de marcharse a los vestuarios, visiblemente molesto con el comportamiento de su jugador. Al final, Kepa se quedó y participó en los penales. Atajó uno, pero su equipo perdió.