El condimento que le faltaba a la final

EL SUPERBIKE ARGENTINO PROMETE UNA DEFINICION APASIONANTE DEL TITULO EN EL AUTODROMO DE TOAY

El cordobés Ribodino, escolta en el certamen, clasificó segundo y hoy largará en primera fila. “Buba” Ramírez, puntero con dos unidades de ventaja, se cayó en los entrenamientos, se golpeó mucho y tuvo que clasificar con una moto prestada.
La definición del campeonato de Superbike Argentino, la categoría más importante del país en el motociclismo de velocidad, tuvo ayer un penúltimo capítulo que siguió agregándoles condimentos a un final aún abierto, por lo que se espera un cierre electrizante esta tarde en el Autódromo Provincia de la Pampa.
Luego de una temporada de lucha a casi 300 kilómetros por hora en las diferentes pistas del país, el show del Superbike arribó a Toay con un mano a mano furioso entre el experimentado Ariel “Buba” Ramírez (MG Bike Yamaha Racing), líder con 89 puntos, y el joven Luciano Ribodino (Kawasaki ZP Racing Team), escolta con 87, pero en la clasificación previa de la última final del año las diferencias prácticamente se esfumaron.
Es que el porteño Ramírez, de 43 años, volvió a caerse ayer en una de las tandas de entrenamientos (ya había sufrido un accidente el viernes) y literalmente destrozó su moto, además de golpearse muy fuerte en una rodilla y un tobillo.
El equipo Yamaha trabajó a destajo tratando de solucionar los inconvenientes mecánicos y, ante la destrucción de la máquina de “Buba”, decidieron utilizar la moto de su compañero de equipo, Ulices Cavaccini, a la que equiparon con nuevos elementos y la dejaron a punto apenas instantes antes del comienzo de la clasificación de ayer.
Ramírez, que había esperado reposando entre algodones y hielo, apenas se pudo incorporar por los dolores, lo ayudaron a calzarse el traje y a subirse a su “nueva” Yamaha, y en medio de una ovación salió a girar para al menos marcar un tiempo.
De todas maneras, el piloto nacido en Villa Urquiza quedó muy lejos de los de punta (a más de 6 segundos) y le abrió la puerta del campeonato a Ribodino, que tuvo una jornada casi ideal marcando el segundo mejor tiempo y asegurándose un lugar en la primera fila para la final de hoy.
El joven nacido hace 23 años en San Francisco quedó a apenas 196 milésimas de su compañero de equipo, el también cordobés Andrés González, quien en su debut en la máxima categoría (la fecha pasa se coronó campeón en la 600 Super Sport y ahora dio el salto) hizo la pole con un registro de 1m.21s.383/000 para recorrer los 4.184 metros del trazado toayense.
En ese contexto, mientras los números siguen favoreciendo a Ramírez (largará la final de hoy con dos puntos de ventaja), la realidad está del lado de Ribodino, que además tendrá a su compañero González para cuidarle las espaldas si fuera necesario.

El camino correcto.
“La clasificación fue muy buena. No estábamos bien en los entrenamientos, pero el equipo fue buscando un mejor rendimiento, nos jugamos a hacer una prueba grande para la clasificación y por suerte encontramos el camino”, resumió ayer Ribodino luego de la prueba clasificatoria y de cara a la última final del año.
“No tengo la moto al ciento por ciento, pero mejoramos mucho con respecto a las tandas de entrenamiento, fuimos tirando juntos con Andrés (González), logramos una vuelta rápida, bajé mi tiempo y quedamos primero y segundo”, agregó el cordobés, que a lo largo de toda la jornada fue mirando de reojo lo que ocurría con Ramírez, su contrincante en la lucha por el título.
“Mi cabeza está en el campeonato, no en ganar la carrera. Mi rival por el campeonato no tuvo suerte, tuvo dos caídas, se golpeó, destrozó la moto y está corriendo con una moto prestada, lo que me favorece a mi por el campeonato. No hizo una buena clasificación y nosotros podemos largar en primera fila y al lado de mi compañero de equipo, lo que es una buena ventaja”, analizó Ribodino, quien no había nacido cuando hace 28 años Ramírez daba sus primeros pasos en el motociclismo.
“Realmente no sé como está él (por Ramírez), pero es un momento complicado. Si me pusiera en el lugar de él, estar golpeado, destruir una moto y media, no debe ser fácil de sobrellevar. Pero tiene mucha experiencia y hay que ver qué pasa en la carrera; ir tranquilo, pensar en el campeonato, contar con buenas señas de boxes para ir viendo cómo están los rivales…”, explicó el hoy gran candidato a quedarse con la corona.
“Esperemos que mañana (por hoy) pueda terminar el día con todo el equipo contento. Vamos a hacer todo lo posible para lograr el campeonato”, cerró Ribodino.