El Depo volvió a ganar y ya es líder

LIGA CULTURAL: PARTIDAZO ENTRE MAC ALLISTER Y ANGUILENSE POR LA SEPTIMA FECHA

El equipo santarroseño se impuso por 5-4 en un juego que tuvo de todo y cuya figura fue Lucas Rodríguez. El Fantinero jugó casi todo el partido con uno menos por la temprana expulsión de Cejas. Hubo quejas de ambos bandos por el arbitraje de Macchi.
Deportivo Mac Allister y Deportivo Anguilense ofrecieron ayer un partidazo. En el estadio del Depo, el juego terminó 5-4 para el local, que jugadas parcialmente siete fechas del Torneo Oficial de la Liga Cultural de fútbol, quedó como líder de la Zona Norte junto a All Boys, que venció en el clásico a Atlético Santa Rosa por 3-1 (ver página 25).
Juan Gutiérrez, Lucas Rodríguez en dos oportunidades, Antú Hernández y José Azcárate marcaron los goles para Mac Allister. Juan Cardonatto en dos ocasiones, Roberto Cobos de penal y Ariel Olguín, también desde los doce pasos, anotaron para Anguilense, que terminó con dos hombres menos por las expulsiones de Santiago Cejas en el primer tiempo y José Miramontes en el complemento.

Lo mejor.
El primer tiempo en la cancha ubicada a la vera de la ruta 5 fue de lo mejor que se ha visto en los últimos tiempos en el fútbol local: velocidad, precisión, lujos, jugadas asociadas y goles de alta factura.
Mac Allister, potenciado desde la llegada de los mellizos Tenca y Antú Hernández, salió decidido a presionar a su rival, tratando de evitar el buen juego que Anguilense suele desplegar en el medio por intermedio de Roberto Cobos, Santiago Cejas y compañía.
Esa decisión de cortar el juego visitante en tres cuartos de cancha dio sus primeros frutos a los 7 minutos, cuando Lucas Rodríguez recuperó la pelota cerca del área rival luego de una buena presión de Antú Hernández y Lucas Carrasco, y luego de hacer la pausa justa cedió para Gutiérrez, quien de primera sacó un zapatazo que se clavó en un ángulo. Golazo.
El Fantinero sintió el impacto, le costó romper el asedio rival y casi sufre el segundo tanto en contra luego de una pelota parada que peinaron en el camino y Raúl Alomo logró contener en dos tiempos cuando acechaba Gutiérrez.
Todo parecía encaminarse a favor del local, que con Rodríguez encendido y un conjunto de compañeros que se mostraban a todo momento para transformarse en sus socios, mantenía el ritmo inicial y lo acompañaba con una precisión que pocas veces es compatible con ese vértigo.
Sin embargo, Anguilense fue más práctico y en pocos minutos dio vuelta la historia. A los 12 lo empató, cuando tras un córner Gabriel Morales peinó la pelota en el primer palo y por el segundo apareció Cardonatto para empujarla. Y a los 14, luego de otra pelota parada (nuevamente Cobos, esta vez de tiro libre), lo ganó: Luciano Roo salió mal y el balón le cayó a Matías Sepúlveda, que remató y le pegó a Cardonatto para desviarse a la red.
El encuentro tuvo, dos minutos después, otro punto de inflexión, aunque en ese caso se trató de una expulsión y no de un gol. Tenca Hernández le hizo un impecable caño en la mitad de la cancha a Cejas, éste detuvo al volante local con un manotazo al pecho, y el árbitro Paolo Macchi le mostró la rioja directa al entender que se trató de una agresión y no de una falta como para frenar el avance rival, algo que hubiera merecido una amarilla.
Mac Allister no paró. Como un tiburón que huele sangre, fue a buscar a su presa, con Rodríguez dibujando por todo el frente de ataque y con mucha gente pasando por los laterales escalonadamente, como para converger en centros a los sectores desde donde se lastima.
Por esa vía lo igualó a los 22 minutos, cuando Carrasco sacó un centro genial a la carrera y el cabezazo de Gutiérrez se encontró con una espectacular atajada de Alomo, quien sin embargo no pudo ante el rebote que tomó Rodríguez para lograr el 2-2 parcial.
Ya era un partidazo, pero faltaba más, mucho más. El medio seguía siendo un lugar de paso, porque la visita, aún con uno menos, cada vez que la recuperaba salía disparada hacia el arco rival. Y el local insistía poniendo mucha gente en ataque.
A los 34 llegó el tercero de Mac Allister con una gran definición de Antú Hernández, quien bajó la pelota con el pecho en el segundo palo luego de una escalada de Matías Bornes por la derecha, y con sutileza la tocó por encima de Alomo.
La respuesta no tardó en llegar y fue mediante una contra que manejó el ingresado Ezequiel Rodríguez -entró por Morales para equilibrar el medio ante la ausencia de Cejas-, quien cedió a la derecha para Sepúlveda y el remate del delantero pegó en un ángulo.
El Fantinero se dio cuenta de que una nueva remontada era posible, y aprovechando los únicos minutos en los que local aflojó en la presión, logró adelantarse, metió un par de pelotas en el área y llegó al empate. A los 43 Sepúlveda recibió el balón de espaldas al arco, Azcárate lo tocó desde atrás, el delantero exageró el contacto y Macchi marcó un discutible penal. Cobos marcó para el empate y se fueron a los vestuarios.

Más acción.
El complemento comenzó con el mismo ritmo que había terminado la primera parte, como si el descanso no hubiera existido. Y a los 2 minutos Mac Allister volvió a golpear, cuando Gutiérrez recibió por izquierda y sacó un buen centro que Azcárate capitalizó por el segundo palo.
Una vez más con la ventaja de su lado, el Depo intentó apaciguar el juego con mayor tenencia en el medio, y por momentos lo logró ante un Anguilense que comenzaba a sentir el desgaste por jugar con uno menos. Sin embargo, en el ADN de este Mac Allister está el “ser vertical”, principalmente por la característica de sus jugadores, y lo que ello tiene de ventajoso también lo puede tener de riesgoso. Y mucho más ante un rival picante como Anguilense, que a los 25, en una contra, casi lo empata, cuando Jeremías Lucero encontró a Sepúlveda y éste sacó un remate que dio en el primer palo y recorrió la línea para salir por el otro sector.
A Mac Allister le costó cerrarlo. Quizás esa sea la materia pendiente de un equipo que ha ido de menor a mayor en el torneo y que se perfila como para pelear hasta el final. Recién a los 38, ante un rival jugado, logró sacar una ventaja de dos goles, y otra vez por la misma vía: desborde por un lateral, esta vez de Antú Hernández, centro y aparición por el centro, esta vez de Rodríguez, para empujar.
Quedaban pocos minutos y Anguilense ya no tenía fuerzas, principalmente luego de la expulsión de Miramontes, que se fue por una doble amonestación aunque debería haber visto la roja directamente por la primera falta, sin pelota ante Antú Hernández.
Pero para el final quedaba una emoción más, como para darle un último color a un partido lleno de matices. Y fue a través de otro penal discutible, tras una aparente falta sobre Sepúlveda que Olguín cambió por gol. El cierre llegó con muchos cuestionamientos a Macchi desde los dos sectores, y con la certeza de que Mac Allister, a este ritmo, es candidato a pelear el campeonato.

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