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El Paraíso vibró con energía propia

LIGA CULTURAL: EMOTIVO EMPATE ENTRE EL ELYON Y ATLETICO MACACHIN

Bajo la lluvia, soportando el frío y desafiando una jornada en la que el país vivió un histórico apagón, El Elyon y Atlético Macachín repartieron ayer sus fuerzas y los puntos que pusieron en juego, al igualar 3 a 3 en el estadio Paraíso del barrio Los Hornos.
Por la decimosexta fecha del Torneo Oficial de la Liga Cultural de fútbol, en la Zona Norte, el elenco evangélico se iluminó durante la primera parte, en la que logró ponerse 3-1 arriba producto de los goles convertidos por Kevin Aguirre en contra, Gastón Formiglia y Federico Alvarado.
El Rojo, que había descontado en ese período inicial por un penal de Alejandro Morettini, aprovechó sus reservas energéticas en la última parte del complemento y con dos apariciones de Nicolás López lo terminó igualando.
Con este resultado, los dirigidos por Ernesto Susvielles -que terminaron con uno menos por la expulsión de Brian Andrada- no lograron salir del último lugar de las posiciones; mientras que los conducidos por Horacio Azzolini perdieron aún más terreno en la lucha por el título, de la que prácticamente se despidieron a falta de seis fechas.

Luces locales.
En una cancha pesada por la incesante llovizna -y que se fue rompiendo con el correr de los minutos-, el partido fue de ida y vuelta desde el pitazo inicial de Yair Rivarola. El árbitro, decidido a cobrar falta ante cada roce -que fueron innumerables por el inestable estado del campo-, se convirtió en protagonista durante gran parte del juego y terminó cuestionado desde los dos lados.
El mediocampo fue un sector de lucha. Poco se podía jugar. La situación invitaba a pelear por cada pelota y a llevarla rápidamente al área rival para tratar de lastimar. Los defensores rechazaban lo más lejos posible, los mediocampistas batallaban y los delanteros buscaban pescar algo, por virtudes propias o errores ajenos.
En ese ir y venir el primero en avisar fue Macachín, con un desborde de Gastón Rosales y un cabezazo de Emilio Romero. El Elyon, por su parte, golpeó en la primera que tuvo, cuando un córner cerrado de Sosa fue desviado por Aguirre en el camino y se metió en el primer palo de un Matías Pérez que se resbaló en el intento por tapar la pelota.
El trámite del partido no cambió. El Rojo se adelantó unos metros y, en otra jugada sucia, generó el empate: Franco Barontini llegó al fondo por izquierda y sacó un centro que fue bloqueado por un defensor que se tiró al piso; el árbitro entendió que fue con la mano y cobró un penal que Morettini cambió por el 1 a 1.
Todo volvió a quedar como al principio, pero los locales volvieron iluminarse para sacar una buena ventaja antes de irse a los vestuarios. A los 31 minutos una jugada preparada terminó en el 2-1: Alvarado abrió un tiro libre frontal para la sorpresiva aparición de Raúl Rincón, cuyo remate fue tapado por Pérez, y en el rebote apareció Formiglia para empujar a la red.
Un ratito después lo tuvo «El Abuelo» Sosa, con un mano a mano que perdió ante el arquero, hasta que a los 42 Alvarado anticipó a todos tras un tiro libre y clavó un cabezazo al segundo palo que cerró la primera parte.

Energías visitantes.
El Elyon saboreaba lo que podía llegar a ser su tercera victoria, en un torneo en el que necesita sumar para salir de la última posición que hoy lo condenaría al descenso. Pero las fuerzas locales se fueron apagando a medida que se cargaban las energías visitantes.
El ingreso de Agustín López Alduncín en el inicio del complemento le dio al Rojo la revolución ofensiva que necesitaba. El Pitu peleó a su modo desde que pisó la cancha y el área local se convirtió en un sector de luchas, topetazos y discusiones entre los que intentaban descontar y quienes trataban de rechazar.
La visita empezó a golpear las puertas con centros y llegadas por los laterales, mientras el local se defendía cada vez más cerca de Pedro Pregno y prácticamente se olvidaba de su pata ofensiva. Barontini, López Alduncín, Romero y Facundo Cancina tuvieron sus chances para descontar. Hasta que, pasados los 30 minutos, se agotaron las reservas de El Elyon.
Macachín todavía contaba con baterías y, entre ellos, el que más carga tenía era Nico López. El Chapulín descontó a los 38 tras recibir en el área, parar la pelota con el pecho y definir con una linda volea. Y lo empató a los 41 luego de capturar uno de los tantos rebotes generados por las luchas de López Alduncín.
El Elyon, que apenas se había acercado en ese segundo capítulo con un remate de Lorenzo Andrada, tuvo que esforzarse para aguantar con la máquina encendida en los minutos finales y así rescatar al menos un punto. Macachín, que seguía con algo de batería, lamentó haber encendido sus motores tan tarde.