El punto le cayó bien a los dos

FEDERAL "B": ALL BOYS IGUALO EN EL RAMON TURNES ANTE LINIERS DE BAHÍA BLANCA

El Auriazul empató sin goles ante Liniers de Bahía Blanca. En el complemento, Matías Boto le atajó un penal a Mauro Olivi y minutos después el arquero visitante Facundo Huiriqueo hizo lo mismo ante Rubén Pérez.
All Boys de Santa Rosa empató ayer sin goles como local ante Liniers de Bahía Blanca, en el marco de la séptima fecha de la Zona “A” de la Región Pampeana Sur del Torneo Federal “B” de fútbol, y dejó pasar la chance de acercarse al líder, Huracán de Ingeniero White, que había perdido el sábado y al que visitará en la próxima jornada.
El Chivo bahiense terminó con diez, por la expulsión del arquero Lucas Partal, luego de cometerle penal a Jerónimo Gutiérrez. La acción desde los doce pasos tuvo como protagonista excluyente a Facundo Huiriqueo, que le atajó el remate a Rubén Pérez.
Previamente, en el arranque de la segunda etapa, Liniers también contado con un penal. Y allí apareció, como en toda la tarde, la figura del arquero santarroseño Matías Boto, para atajarle el remate a Mauro Olivi.
All Boys no la pasó nada bien en el estadio Doctor Ramón Turnes, más que nada en la primera etapa, y sino se quedó con las manos vacías fue por Boto. El “Loco” fue clave para que el Auriazul mantenga el arco en cero ante un rival que siempre pensó en el arco contrario con el tridente ofensivo conformado por Olivi, Julio Acosta y Ezequiel Miralles, el mejor de la visita.
Al conjunto dirigido por Ignacio Archieri le costó hacer pie en el campo de juego y recién en la segunda etapa, cuando Liniers ya jugaba con diez, contó con las mejores chances para quedarse con la victoria. Sin embargo, y como se dio el desarrollo del partido, el Auriazul puede valorar el empate.
Liniers tardó 7 minutos en generar peligro sobre el arco defendido por Boto. Olivi desbordó por derecha, Miralles no alcanzó a darle de lleno, el rebote le quedó a Acosta, pero tampoco pudo definir claro.
El Auriazul apuraba la transición en la zona media, donde la visita dejaba sus espacios, y perdía rápidamente la pelota o abusaba de largos pelotazos, que caían en los defensores de Liniers.
El Chivo ganaba constantemente con Miralles, que dio muestras de su experiencia y desde sus pies generaba el mayor peligro. Una buena combinación entre el tridente ofensivo de la visita, terminó con un centro de Miralles, que conectó débil de cabeza Acosta, desde una posición inmejorable.
Antes del cuarto de hora, una pelota en cortada de Olivi ubicó en soledad a Acosta, pero encontró una rápida salida de Boto. Y tres minutos después, Miralles recuperó en su campo y la puso entre líneas para Olivi. El delantero pampeano, ingresando por izquierda, quedó solo ante Boto y definió afuera.
La primera acción alboyense, de cierto peligro, se dio a los 20 minutos. A la salida de un tiro libre, Gastón Ceccani puso la pelota al medio del área y el rebote lo tomó Tomás Arzer, que de zurda intentó colocarla contra un poste.
Pasada la media hora de juego, Archieri metió mano tácticamente y puso a Gutiérrez por la banda derecha, la zona más floja de la visita, y a Arzer por izquierda. A partir de allí, el juego se emparejó en el medio y se jugó lejos de los arcos.

Penales.
A los 2 minutos del complemento, el árbitro Franco Morón marcó penal por una infracción de Boto sobre Olivi. Este mismo duelo se dio desde los doce pasos. Y allí se agigantó la figura del “Loco”, que voló hacia su izquierda y de forma espectacular le atajó el remate al atacante pampeano.
Esta situación fue como un “cachetazo” para el Auriazul, que ahí pareció despertar, y luego el ingreso de Gonzalo Turri le dio algo de aire fresco al mediocampo alboyense. En la visita, por su parte, se fue apagando el tridente ofensivo que tanto había inquietado a los defensores locales.
A los 23 minutos, Liniers quiso salir jugando desde el fondo, pero falló Mauro Martínez y Gutiérrez le robó la pelota. El atacante quedó de cara al gol, sin embargo el arquero Partal lo enganchó y le cometió penal. Morón, lejos de la acción, sancionó la pena máxima y le mostró la roja al “1” visitante. Todo a pedir de All Boys.
Sin embargo, el recién ingresado Facundo Huiriqueo le puso “candado” a su arco. Porque le atajó el penal, a su derecha, a “Titino” Pérez. Y luego fue clave el arquero para que Liniers se lleve un punto, al tapar dos cabezazos seguidos a Pérez y luego otro de Ceccani.