sábado, 21 septiembre 2019
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El que mejor se adapta, gana

LIGA CULTURAL: BELGRANO VENCIO A PENALES Y SIGUE ESCALANDO

¡Qué difícil es jugar en la cancha de la Colonia Penal! A pesar de los diferentes esfuerzos de los responsables por acondicionar el piso, es prácticamente imposible llevar la pelota, pararla en un tiempo o jugar a un toque. El terreno está muy desparejo y ayer lo sufrieron propios y extraños, porque fueron innumerables las situaciones en que jugadores de Deportivo Penales y General Belgrano quedaron pateando el aire, rechazando con la canillera, poniendo en peligro la pelota por un control largo o hasta tropezando por algún desnivel.
El que mejor supo adaptarse fue el Tricolor, que golpeó en los momentos clave y de esa manera se quedó con un triunfo más que importante para su intención de clasificar a próximo Torneo Provincial de fútbol.
Ramiro Fredes a los 46 minutos de la primera parte y Luis Guiñazú a los 23 del complemento marcaron los goles para el equipo dirigido por Dante Jacobi, que desde que agarró las riendas sumó tres triunfos consecutivos y se acomodó en el cuarto escalón de la Zona Norte de la Liga Cultural, a cuatro unidades del líder del Apertura, Deportivo Rivera.
Emiliano Duprat, de penal, descontó a los 39 de la segunda parte para el Carcelero, que no puede salir de los últimos lugares y empieza a complicarse de cara al futuro.

Van y vienen.
«No hay que complicarse en las salidas porque la cancha está fea», pareció ser la indicación. Y de uno y otro lado no dudaron en rechazar lo más lejos posible de su arco siempre que pudieron tomar la pelota de lleno, porque cuando llegaba picando era imposible pegarle sin «pifiarla».
Como si tuviera un conejo adentro, el balón tomaba vida propia cuando corría por las bandas y se convertía en una especie de tesoro difícil de obtener. Además, de los dos lados se comprometían poco por intentar mejorar el espectáculo, por lo que no fue raro escuchar el típico «laaa, qué partido malo», cayendo desde la tribuna cuando promediaba el primer tiempo.
Las corridas de Fredes, algún control con giro de Franco González, una o dos apariciones de Duprat y nada más. Eran las únicas acciones que alimentaban las esperanzas de ver algo diferente a un ir y venir incesante de la pelota, sin dueño y casi siempre sin destino cierto.
Recién a los 39 minutos se dio la primera situación clara, paradójicamente en los pies de Giuliano Guinchinao, uno de los que más sufrió el mal estado del piso. El volante ofensivo del Tricolor (hasta allí frustrado porque no podía hacer su juego) enganchó en el área rival y sacó un remate que tapó el arquero Juan Machado y luego Cristian Godoy envió al córner.
No hubo mucho más, excepto algunas aproximaciones por el aire en jugadas de pelota parada. Y de una de ellas llegó el gol de Belgrano a los 46: tiro libre, rechazo corto y remate de Agustín Olmos totalmente desviado, pero Martín Larrea recupera la pelota, la mete en el área y Fredes la empuja a la red.
Todo Penales se fue a los vestuarios protestando por una supuesta posición adelantada de Larrea; mientras Belgrano se retiró al descanso sabiendo que había golpeado en el momento justo.

Más abierto.
El segundo tiempo fue algo más vistoso. El partido se abrió con el resultado y los dos empezaron a llegar un poco más, porque Penales se adelantó y Belgrano aprovechó sus espacios.
En el Tricolor creció la figura del «Chino» González, aguantando todo lo que le tiraron desde el fondo y descargando para las llegadas de Fredes y Jonathan Campbell. Además, el ingreso de Gabriel Morales terminó de abrir a la defensa local, porque hasta allí Franco Seibel se había hecho un festín rechazando de cabeza.
Un par de pelotas paradas acercaron a Penales (la más clara fue un cabezazo de Juan Manuel Domínguez que se fue cerca), pero el que golpeó otra vez fue Belgrano. Iban 23 cuando Guiñazú arremetió luego de un lateral, se llevó la pelota con el cuerpo luego de un rebote y al ingresar al área definió para el 2 a 0.
El trámite no cambió demasiado. El Carcelero fue a buscar con más gente y el Tricolor contó con más espacios para las contras. El descuento llegó a los 39 con un penal que Larrea le cometió a Domínguez (agarrón) y Duprat transformó en el 1-2.
Penales estuvo cerca del empate con un remate de Franco Pundang luego de un rebote, pero ya no tuvo tiempo. En el descuento Belgrano tiró la pelota bien lejos de su arco -no sea cosa que un mal pique derive en una complicación- y terminó festejando con su gente un nuevo triunfo; el tercero en forma consecutiva.