“El que no estudia no llega”

ROBERTO PASSUCCI REALIZO PRUEBA DE JUGADORES PARA BOCA

Decenas de adolescentes comprendidos entre las categorías 2002 y 2007 participaron ayer de una práctica que fue seguida muy de cerca por el ex volante central de Boca. La actividad estuvo organizada por la Peña Roberto Mouzo de General Pico, que preside Dante García.
GENERAL PICO – El ex volante central Roberto Passucci, enviado por Boca Juniors, realizó ayer a la tarde una prueba de jugadores que se desarrolló en el estadio Volcán del Barrio Pacífico del Club Atlético y Cultural Argentino de esta ciudad. El captador de talentos observó a jóvenes comprendidos entre las categorías 2002 y 2007, en una jornada que se inició poco después del mediodía y que se extendió hasta bien entrada la tarde.
En diálogo con LA ARENA, el ex “cinco” xeneize destacó la importancia que el estudio en la formación de los futbolistas, y dijo que en la entidad de la Ribera es un requisito indispensable mantener la escolaridad para vestir los colores del club. En el mismo sentido destacó que el futbolista que llega a Primera División, es aquel que es inteligente.
“El chico que no estudia no llega a ser jugador de fútbol, porque la cabeza es fundamental. La cabeza tiene que estar abierta, el fútbol es un juego muy difícil, de inteligencia, de lectura del juego, y eso te lo da la escuela. Boca te obliga a ir al colegio, si no querés estudiar no podes jugar en Boca. El club tiene convenios con escuelas en Buenos Aires. El estudio pasó a tener un papel importantísimo como tendría que haber sido siempre”, dijo Passucci.

Abanderado y goleador.
En el mismo sentido agregó que el jugador que llega a Primera División es el jugador inteligente, el que “se preocupa por aprender”, y en esta línea puso de ejemplo a un juvenil que meses atrás fue vendido al Inter de Milán, y que era abanderado en el colegio.
“El inteligente es el que llega, el que tiene cabeza, una buena apertura, el que entiende las cosas, el que se preocupa por aprender, el que no se olvida de los amigos y de la familia. Un montón de factores son importantes, porque las condiciones futbolísticas naturales las tienen todos, pero la cabeza no. Hay un chico que nosotros lo compramos hace unos años a (Atlético) Rafaela, Facundo Colidio, un nueve que no llegó a la Primera de Boca porque Boca lo vendió al Inter de Milán en 7 millones de euros hace unos meses. Colidio era abanderado en el colegio. Ese llegó, el abanderado, el que estudia. Para ser un buen jugador de fútbol hay que estudiar, no hay que renunciar al estudio. Hoy está muy difícil ser un buen jugador de fútbol, sólo la cabeza te resuelve los problemas”, sostuvo.

Edad propicia.
A su vez el enviado xeneize se refirió a los puestos que son más difíciles de cubrir, y a la edad adecuada para un adolescente se desarraigue de su familia para irse a vivir a la pensión de un club porteño.
“Cuesta mucho llevar a un chico a Buenos Aires. Puede ir una vez por mes o una vez cada tres meses, darle algunos partidos de liga para que juegue, para que vaya haciendo una adaptación progresiva. Por supuesto que un chico tan chiquito no va a ir a una pensión, tiene que seguir viviendo con su familia como corresponde. Nosotros hacemos la detección temprana y el mejoramiento paulatino. Ahí a los 15 años ya lo tenemos allá. La edad adecuada es cuando entran en novena. Este año fue la categoría 2003 y el año que viene será la 2004. Más o menos estamos en los 14 o 15 años”, indicó. Además agregó: “Es muy difícil conseguir arqueros y un marcador central zurdo, porque todo los seis son derechos. Cuando te dicen que patean con las dos piernas, son derechos. Nosotros necesitamos perfil zurdo, que se busca mucho. Buscamos nosotros para Boca y se busca mucho en Europa. Tratamos de buscarlos en edad chica, por eso queremos iniciar a los chicos con buena altura y con pierna zurda, y con buena pegada, y que si juegan de volante, o de diez, o de dos, se adapten a jugar de seis”, explicó.

Condiciones naturales.
Passucci además agregó que en pruebas de talentos como la que se desarrolló ayer en esta ciudad, se ve la impronta natural del futbolista, su capacidad de recepción, como así también la entrega, la velocidad de salida y la precisión en un pase. Si se detectan esas cualidades en el joven, se decide poner los ojos en él, e iniciar el seguimiento y la tarea de perfeccionamiento.
Por último indicó las posibilidades que ofrece Boca Juniors a un juvenil que llega a las inferiores del club, a la vez que agregó que en su mayoría los jóvenes quieren ser enganches o delanteros.
“Boca le ofrece una pensión, un colegio, un traslado diario al entrenamiento, le ofrece toda la indumentaria y le ofrece la capacitación en el club. Enganches siempre se encuentran, es por naturaleza, y se van mejorando con el correr de los años. Todos quieren ser nueve y diez”, dijo.