El Rojo, con ayuda rival

En un partido intenso, Independiente de Doblas se alzó ayer con un triunfo casual por 1-0, que a su vez continúa postergando las ambiciones Campos de Acha, al disputarse la séptima fecha en el Torneo Apertura en la Zona Norte de la Liga Cultural de Fútbol.
A los 35 minutos de la segunda etapa, el hábil jugador local José Arcuri -colaborando en la defensa- quiso desviar una jugada de riesgo para la valla local, pero dirigió la pelota hasta la red de su propio equipo.
Al finalizar el cotejo, cuando se desataba una tenue llovizna, el agua no pudo ocultar las lágrimas del jugador, que fue el primero en abandonar el escenario deportivo, acongojado por el error que le costó a su equipo, por lo menos un punto para sumar en la tabla de posiciones, donde todavía permanece en el último lugar.
Precedido por una importante experiencia adquirida en torneos de mayor nivel, en forma indiscutible Independiente se mostró superior durante gran parte del cotejo. Pero Campos le jugó de igual a igual.
Sobresalió la recuperación del juego por lo bajo, evitando los pelotazos que en muchas ocasiones pueden perjudicar el objetivo de la conquista y desvirtúan el deporte propiamente dicho.
En el marco de esa superioridad, que se mostró con mayor velocidad y coordinación en el conjunto visitante, las llegadas al área contraria sirvieron en buena manera para que el joven arquero Raúl Sejas demostrara sus condiciones, en varias ocasiones acompañado por una sólida defensa, que se impuso ante figuras de la talla de los delanteros Gehl, Guerra y Pacheco.
Dentro del equipo local, Diego Astrada -que tuvo incumbencia en dos de los goles recibidos en el partido del domingo anterior ante Belgrano- se mostró como queriendo devolver una deuda, por si alguien lo hubiera creído culpable de aquella mala tarde. Se desplegó por todo el espacio, con alternativas de gol, aunque ese propósito no fue posible.