Entró en la historia al jugar en silla de ruedas el Provincial de Cestoball

Virginia Navarro tiene 15 años y el domingo cumplió uno de los grandes sueños de su vida. Luego de dos temporadas de entrenamientos y encuentros amistosos, fue autorizada por la Federación Pampeana de Cestoball (FPC) y se convirtió en la primera jugadora sobre silla de ruedas en participar de un torneo federado (el Provincial) junto a deportistas convencionales.
Defendiendo los colores de Sportivo Toay, el club que la acogió cuando la joven decidió hacer el deporte que aprendió a querer mirando a su mamá y su tía, Virginia disputó en el Club Estudiantes la primera fecha del Provincial en la categoría Mini, en la que su equipo enfrentó a Ferro de General Pico, Estudiantil de Eduardo Castex y Estudiantes de Santa Rosa.
“Fue un momento único y que no me voy a olvidar nunca”, reveló la joven deportista, nacida en Santa Rosa pero radicada con su familia en Toay. “Estoy feliz y agradecida porque me dejan hacer el deporte que amo junto a mis amigas de toda la vida”, agregó Navarro, que fue autorizada a último momento después de dos años de lucha de parte de su club para que le permitan jugar.
Desde que comenzó a formar parte de los planteles de Sportivo Toay, hace dos temporadas, Virginia participó de muchos encuentros, incluso a nivel nacional (en Embalse Río Tercero), donde se convirtió en una jugadora más del cestoball argentino.
Pero le faltaba el reconocimiento como federada y la posibilidad de entrar a la cancha en un torneo oficial, algo que ocurrió este fin de semana luego que la Federación aprobara su solicitud y adecuara algunas reglas para que ella pueda estar.
“Me sentí como una más y se lo agradezco a todos. Cuando empecé, llegar a esto parecía imposible, pero todo se puede si se hace con esfuerzo”, comentó la jugadora toayense, que aspira “a llegar aún más lejos” en su deporte.
Finalmente, Virginia admitió que a partir de ahora se siente “un poco referente” de todas las chicas que tienen algún tipo de discapacidad y que quieren hacer deportes junto a sus amigos, y se entusiasmó con que este sea al puntapié inicial para un “deporte más inclusivo” en todo el país.

Sobre la hora.
Una de las responsables directas de este momento único que se vivió en el cestoball pampeano y nacional es Marta Pérez, entrenadora de Sportivo Toay, que estuvo luchando hasta último momento para que Virginia pudiera jugar.
“Fue un momento histórico y de emoción para todos. Realmente fantástico”, dijo Pérez al referirse a la jornada del domingo, y admitió que hubo reuniones hasta horas antes del encuentro para lograr la habilitación.
En ese sentido, la entrenadora explicó que hubo que reglamentar algunas cuestiones específicas para que el juego sea fluido (delimitaron un círculo para la zona de tiro y permitieron una demora en los cambios), pero aclaró que “las demás no tuvieron que adaptarse a Virginia, sino que ella se adaptó como una más, desde que comenzó a jugar hace dos años”.
“Perdimos todos los partidos”, dijo entre sonrisas. “Pero para todos fue un día especial. Virginia se emocionó por la hinchada y porque entendió que era la primera en el país, y realmente vivimos un momento único por el que luchamos mucho. Ahora hay que seguir adelante”, concluyó.
Entre los pasos que siguen, uno de los objetivos a corto plazo es conseguir una silla de ruedas adaptada especialmente para hacer deportes y que le permita a Virginia moverse con más comodidad, porque hasta ahora ha utilizado una silla de calle, que es más pesada, tiene mayor tamaño y puede llegar a provocar alguna lesión.