Estados Unidos cumplió el pronóstico.

Estados Unidos ganó ayer su tercer oro olímpico consecutivo en baloncesto al imponerse a Serbia 96-66 en la final del torneo masculino de los Juegos de Río 2016.
Los norteamericanos revalidaron el título que ganaron en Pekín 2008 y Londres 2012, mientras que Serbia se colgó la plata.
La hazaña, que cierra de forma excepcional la carrera del entrenador Mike Krzyzewski al frente del equipo, permite también a Carmelo Anthony convertirse, en sus cuartos Juegos Olímpicos, en el primer baloncestista en colgarse tres oros olímpicos, además del bronce que ganó en Atenas 2004.

Bronce.
El seleccionado español de básquetbol obtuvo la medalla de bronce con un triunfo ajustado ante Australia por 89-88 en el Parque Olímpico de Barra da Tijuca.
España logró así la cuarta presea en su historia y la tercera en forma consecutiva luego de las conquistas en Pekín 2008 y Londres 2012, cuando fue subcampeón en ambas ocasiones, mientras que la primera fue en Los Ángeles 1984.
El éxito de España estuvo en jaque hasta el último segundo, pero se resolvió con el corte del alero Víctor Claver en la posesión de Australia, sin logros en Juegos Olímpicos, que tras la pérdida del balón quedó lejos del aro y sufrió con resignación el pitido final.

Boxeo.
El francés Tony Yoka conquistó ayer el oro de los pesos supercompletos del boxeo de los Juegos al vencer en la final por decisión dividida al británico Joe Joyce.
Un juez le dio tarjeta favorable al francés de 30-27 y otro de 29-28, mientras un tercero le votó en contra 28-29.
Yoka, de 24 años, une a su título olímpico el del campeonato del Mundo de Doha-2015.
El francés, y su novia Estelle Mossely, fueron los únicos que le dieron medallas de oro a su país en el boxeo de Río 2016.
Los bronces correspondieron al croata Filip Hrgovic y el kazajo Ivan Dychko.

Brasil le ganó a Italia.
Brasil venció a Italia por 3-0 y se coronó campeón olímpico del voleibol masculino, un triunfo que desató la euforia de una torcida que apoyó sin cesar a la canarinha durante todo el torneo.
En control de principio a fin los brasileños cerraron el partido con parciales de 25-22, 28-26 y 26-24, dejando a Italia una vez más en las puertas de la gloria olímpica.
“Es campeón”, el grito ensordecedor de una hinchada brasileña que lloró la derrota de sus meninas en cuartos de final y que recobró la alegría con el equipo del mítico Bernardinho.
De cero a mil en un segundo, el partido arrancó a toda velocidad con Italia bien plantada en el bloqueo.
Los brasileños necesitaron varios puntos para entrar a jugar a la par del ritmo frenético de la azzurra y Osmany Juantorena aprovechó para dejar marca a lo largo y ancho del campo.
Pero Brasil respondió, Bruno salvó dos pelotas imposibles y despertó a su equipo y a la torcida que gritó cada punto local como si fuese el último.
Más fallos de los italianos en el saque, Lucarelli inspirado en ataque y primer set para los anfitriones por 25-22.
La historia se repitió en el inicio del segundo parcial, Italia tomó la delantera con buenos saques de Ivan Zaytsev. Wallace respondió quemando la carpeta y con la ayuda de Lucas en el bloqueo frenaron a Italia.
Fulminantes remates, bloqueos brutales y un saque directo para darle a Brasil el segundo set 28-26.
Confiados y con dos sets en el bolsillo arrancaron los brasileños el tercer juego, pero Italia quería su primera medalla de oro y plantó pelea.
Con la torcida al borde del éxtasis, Wallace arremetió en la red, Bruno puso el toque perfecto y sin darse cuenta Brasil cerró el set 26-24 y la medalla de oro tras dos finales perdidas en Pekín y Londres ya era auriverde.

Dinamarca, en handball.
El seleccionado dinamarqués de handball destronó ayer en el estadio ‘Arena del Futuro’ al representativo francés, bicampeón olímpico, por 28-26 y obtuvo la medalla de oro en los Juegos.
El elenco dinamarqués, tres veces subcampeón del mundo y con dos títulos europeos, afrontó por primera vez una instancia definitoria a nivel olímpico y cortó la mala racha ante los ‘galos’, quienes lo habían superado en ocho de las últimas nueve ocasiones en las que se enfrentaron.
La gran figura del cotejo fue el lateral izquierdo danés Mikkel Hansen, actualmente jugador de París Saint Germain (Francia) y dos veces considerado el mejor del mundo (2011 y 2015), con sus ocho anotaciones.
“Aún no me lo creo. No le ganábamos a Francia desde hacía mucho tiempo y ellos no habían perdido ninguna final. Esto representa todo para Dinamarca”, celebró el campeón Casper Mortensen.
En consecuencia, Dinamarca le marcó el final a la mejor racha de un plantel en esta disciplina, después de las ocho consagraciones en forma consecutiva para los franceses, quienes ganaron dos en Juegos Olímpicos, tres en mundiales y tres certámenes continentales.
Previamente, Alemania se impuso sobre Polonia por 35-31 y completó el podio en el handball.

Gimnasia rítmica.
La Federación de Rusia volvió a subir a la cima del podio en la competencia por equipos de gimnasia rítmica. El país lideró la fiesta en la Arena Olímpica de Río el último día de disputa de los Juegos.
Con el oro, el segundo de Río 2016, la Federación de Rusia conserva la soberanía absoluta en el deporte que perdura desde Sídney 2000. Desde entonces, solamente las atletas rusas han ganado en gimnasia artística, con un total de diez oros seguidos: cinco en pruebas individuales y otros cinco por equipos. (Télam)