Evangelista sin un lugar

ONCE JUGADORES REGRESARAN A BOCA Y SOLO UNO SEGUIRIA

El defensor santarroseño, hoy a préstamo en Atlético Tucumán, es uno de los futbolistas que a fin de mes volverán al Xeneize, aunque otra vez debería buscar un lugar en otro equipo. De los que regresan, Barros Schelotto sólo se quedaría con Cristaldo.
El defensor santarroseño Fernando Evangelista, que a fin de mes debe volver a las filas de Boca Juniors, tendría que buscarse nuevamente un lugar en otro equipo como en los últimos años, debido a que el entrenador del Xeneize, Guillermo Barros Schelotto, sólo evaluaría la permanencia de uno de los once jugadores que regresarán luego de sus préstamos en otros clubes.
Además de Evangelista, el 1º de julio volverán a Boca Franco Cristaldo, Andrés Chávez, Nicolás Colazzo, Andrés Cubas, Agustín Bouzat, Tomás Pochettino, Leandro Marín, Nicolás Benegas y Gonzalo Castellani.
De todos ellos, el entrenador solo evaluaría la permanencia del volante Cristaldo, que viene de estar a préstamo en el madrileño Rayo Vallecano, de la segunda división del fútbol de España. El juvenil, de 20 años, quien debutó con Rodolfo Arruabarrena como DT en 2015 y que hizo inferiores en Boca, podría llegar a ser una variante para el “Mellizo” en la mitad de la cancha.
En el caso de Evangelista, está a préstamo en Atlético Tucumán desde 2014 y el 30 de este mes tendría que volver al Xeneize, dueño de su pase, porque se vencerá su vínculo. Sin embargo, es uno de los nombres que Barros Schelotto le había dado a la dirigencia para volver a negociar con otro club.
El lateral santarroseño, de 25 años, tendría así grandes chances de seguir en el Decano tucumano, donde es muy querido luego de lograr el ascenso en 2015 y haber sido parte de la campaña histórica de esta temporada, en la que participaron de la Copa Libertadores de América por primera vez en su historia.
Además, en el segundo semestre Atlético participará de la Copa Sudamericana (por su tercer puesto en la fase de grupos de la Libertadores) y Evangelista, como pieza clave para el equipo de Pablo Lavallén, sería uno de los jugadores que los tucumanos intentarían mantener en el plantel con un nuevo vínculo.
El defensor, surgido del Deportivo Mac Allister, se terminó de formar en las divisiones inferiores de Boca Juniors, club en el que llegó a debutar en Primera División en 2012, de la mano de Carlos Bianchi. Luego tuvo un paso a préstamo por Unión de Santa Fe, antes de llegar a Atlético Tucumán, con el que logró la continuidad que lo consolidó en la máxima categoría del fútbol argentino.

El resto.
Otro de los que debe volver a Boca es Chávez, quien se fue a préstamo al club San Pablo y en algún momento se pensó que podría entrar en una negociación por el pase definitivo de Ricardo Centurión, pero ahora -según su representante Fernando Hidalgo- tendría ofertas de clubes importantes del exterior.
Además, Cubas, volante mimado por Guillermo en la primera parte de su trabajo en Boca, luego de la llegada de los colombianos Wilmar Barrios y Sebastián Pérez fue dejado de lado por el técnico y se fue al Pescara de Italia, donde jugó apenas cuatro partidos. Ahora, según allegados al volante, varios clubes de la Argentina iniciarían tratativas por su pase.
También vuelve Castellani, quien jugó de titular el primer partido de este torneo ante Lanús, donde Boca perdió por 1 a 0, y eso frustró por esos días su pase a la entidad Granate, que volvería a la carga por el volante luego de su paso por Defensa y Justicia.
En otro orden, a Centurión, Axel Werner, Fernando Tobio y Jonathan Silva se le vencen sus préstamos y el club tendrá que tomar una decisión sobre su futuro. En cuanto al atacante, quien pertenece al club San Pablo y es un jugador importante para la estructura de Barros Schelotto, todavía la dirigencia de “xeneize” no tomó ninguna determinación, según señaló en estos días el presidente Daniel Angelicci.
Por Centurión, que rindió muy bien futbolísticamente pero mostró numerosos problemas personales que lo hicieron aparecer varias veces en los medios, Boca tendría que abonar 6.200.000 dólares.
Werner, del Atlético de Madrid, y Silva, del Sporting de Lisboa, están a préstamo sin cargo y tendrían que volver a Europa si Boca no hace una contraoferta que interese a los clubes dueños de sus pases. El panorama se cierra con Tobio, que tiene que regresar a Palmeiras de Brasil, y por quien es muy difícil que Boca pague su pase definitivo, valuado en 2.200.000 euros.