Intentaron agredir y persiguieron a Villalba

ODISEA DE UN ARBITRO EN RIVERA

El árbitro santarroseño Lucas Villalba fue víctima de una serie de actos violentos tras dirigir un partido en Rivera, y aunque no llegó a sufrir lesiones físicas, sí tuvo que padecer varios intentos de agresión, tanto en los vestuarios como en la ruta, cuando regresaba a su ciudad.
El hecho ocurrió el domingo luego del partido que Independiente de Rivera igualó 1-1 con Guardia del Monte de Toay, por la Primera “B” de la Liga Cultural de fútbol. Al finalizar el juego -en el que fueron expulsados un jugador por equipo-, Villalba y sus asistentes (César Benvenuto y Antonio Strider) se dirigieron a los vestuarios, y mientras se estaban cambiando ingresaron tres personas con palos con la intención de agredirlos.
“No pasaba nada, pero nos estábamos cambiando, se abre la puerta de golpe y entran dos o tres con palos queriéndonos pegar”, relató ayer el propio Villalba, al tiempo que explicó que entre un policía y un jugador de Guardia evitaron que los violentos logren su cometido.
Ante esta situación y al ver que fuera del vestuario los violentos no se calmaban, la terna, que había viajado en el auto de Villalba, pidió a los agentes que los escoltaran unos kilómetros para poder salir del pueblo sin problemas. Así, luego de esperar una hora en los camarines, lograron salir con un móvil policial como custodia.
“Pero cuando nos están sacando nos siguen varios autos…, un Peugeot, una Amarok y otros”, recordó Villalba, quien reveló que la persecución continuó durante varios kilómetros. “En un momento me apretaron entre dos autos y adelante iba la Policía, que tuvo que parar”, agregó.
“Entonces le pedimos a un policía que viniera con nosotros, pero nos vuelven a tirar un auto encima, paramos otra vez y, cuando se baja el policía, se calmaron un poco. Igualmente, hasta el puesto caminero nos siguió una camioneta”, cerró Villalba, quien ayer volcó toda su odisea en el informe que presentó en la Liga Cultural.