Jugando con el Burrito

Ariel Arnaldo Ortega, uno de los máximos ídolos de la historia de River Plate, visitó ayer Santa Rosa para jugar un partido con los hinchas y dejó algunas pinceladas de su categoría plasmadas en la cancha del Club General Belgrano, donde un buen número de simpatizantes se acercó para disfrutar de la jornada.
El Burrito llegó a la capital pampeana invitado por la Agrupación Siempre con River, conformada por un grupo de amigos hinchas del Millonario, y disputó un encuentro con algunos simpatizantes que previamente se habían inscripto para estar dentro del campo de juego.
Desde temprano, decenas de hinchas del club de Núñez empezaron a poblar una de las plateas del estadio Nuevo Rancho Grande, con banderas, bengalas y muchas ganas de disfrutar de una jornada rojiblanca. Una réplica de la Copa Libertadores de América y un puesto de venta de camisetas, banderas y gorras acercaba aún más a los hinchas del Millonario al estadio Monumental.
Pasadas las 19.30 comenzaron los cánticos, siempre con el Burrito como protagonista y levantando las banderas de River, que en los próximos días disputará una de las finales mas importantes de la historia ante Boca Juniors, en la que definirán al campeón de la Copa Libertadores 2018.
Antes de la llegada de Ortega a la cancha del Tricolor, un grupo de integrantes de la escuela El Rincón de Todos, que trabaja con personas con discapacidad intelectual, disputó un mini partido con el que logró entretener a los simpatizantes.

A jugar.
El ídolo riverplatense, de 44 años, llegó alrededor de las 20 al club y tras un breve paso por los vestuarios saltó al campo de juego, donde recibió una ovación de parte de los hinchas que lo estaban esperando.
El jujeño, con la camiseta violeta de River, fue directamente hacia el círculo central, participó del sorteo de capitanes y empezó a jugar con aquellos hinchas que habían adquirido el derecho a estar en la cancha. Al finalizar el primer tiempo se cambió de bando, se puso la casaca original con la banda roja y continuó el partido.
Sin moverse mucho más allá del círculo central, excepto por alguna aproximación al área, Ortega tiró algunas paredes, hizo un par de pases largos y mostró su clase al patear un penal contra un palo y al meter un golazo de emboquillada.
Al final, el Burrito saludó a los hinchas desde la cancha, se sacó una foto con los chicos de El Rincón y dejó el estadio, evitando el contacto con la prensa y con gran parte de los propios simpatizantes. La jornada finalizaba con una cena en la que los hinchas iban a agasajar al ídolo, que fue un fenómeno como jugador pero que no se mostró muy adepto a este tipo de encuentros.

El Rincón en acción
Los integrantes de la escuela El Rincón de Todos, que contiene a personas con discapacidad intelectual, brindaron su show en la previa de la llegada de Ariel Ortega a la cancha de Belgrano, destacándose el festejo en modo Mbappé de Seba Rodríguez. Al finalizar el partido principal, el Burrito se sacó una foto con los deportistas santarroseños.