“Jugaré mientras me dé el físico”

MANUEL CARRIZO, TRAS HABER SIDO SUBCAMPEON DE LA LIGA B DE BASQUET

“Jugar en el primer equipo de Estudiantes en el TNA fue la época más hermosa que tuve como basquetbolista y uno de mis sueños cumplidos, como también haber integrado la selección Argentina”, dijo ayer el basquetbolista pampeano Manuel Carrizo.
Carrizo se encuentra de vacaciones en Santa Rosa junto a su esposa italiana Martina y su pequeña hija Mia Haydee , luego de haber integrado el equipo Virtud Cassino de Italia, que fue subcampeón en la Liga B de ese país, cuya temporada finalizó a fines de junio.
Cassino perdió la final ante Eurobasquet Roma por 3 a 1. “Para nosotros fue una temporada muy positiva. Sinceramente hicimos más de lo esperado y perdimos con un equipo que fue mejor, pese al gran esfuerzo que hicimos”.
El alero de 35 años, al que todos llaman “Manu” y que jugó su decimaquinta temporada en Italia, se mostró satisfecho con el rendimiento que tuvo en dicho certamen, y dejó la puerta abierta para una posible continuidad en el equipo. “Quizás me quede, esto dependerá del interés del club y de la propuesta que hagan”, señaló en diálogo con LA CHUECA.
-¿Cuándo se define tu continuidad?
-Esto lo sabré dentro de 15 días. Me gustaría quedarme, pero hay que evaluarlo.
-¿Por qué siempre jugaste en Italia?
-Más que nada porque tengo el pasaporte italiano. Además es un mercado más fácil, me hice conocido y me siento cómodo en este país. Si bien he tenido otras oportunidades, como por ejemplo jugar en España o Argentina, preferí quedarme en Italia.
-¿Cuántos años más vas a jugar?
-Jugaré mientras me de el físico. Quiero retirarme en un buen nivel, y no que me tenga que ir por mi bajo rendimiento. Esto lo tengo muy claro.
-¿Has pensado en ser técnico?
-La idea de ser técnico la he descartado porque han sido muchos años de viajar, de vivir en distintos lados.
-¿Qué balance hacés después de tantos años como jugador?
-Sigo disfrutando de mi pasión, que es jugar al básquetbol. Poder hacer lo que me gusta en forma de trabajo, es un privilegio, Soy un agradecido del básquetbol.

Estudiantes.
Carrizo cada vez que regresa a Santa Rosa no puede evitar volver a entrenar en Estudiantes, la institución en la que se forma como jugador. En este club comenzó a practicar el deporte a los siete años y con el tiempo se consagró en una figura admiraba y querida por los simpatizantes.
Carrizo se ganó el corazón de los hinchas de Estudiantes cuando fue pieza clave en el primer equipo que jugó varios años en el TNA, cuando el Coliseo Celeste se mostraba repleto de público.
“Haber integrado el equipo de Estudiantes en el torneo TNA fue la etapa más hermosa que tuve como jugador. Nunca más volví a sentir esas sensaciones, algo tan lindo. El reconocimiento de la gente no tiene precio. Hoy en día los simpatizantes me recuerdan esos momentos vividos, el respeto que sentían por nosotros, que nos entregábamos todo.
-¿Qué sensación sentís cuando volvés a picar la pelota en Estudiantes?
-Me gusta ir a entrenar a Estudiantes porque ante todo soy un hincha de este club. Disfruto encontrarme con mis amigos, que también juegan o trabajan en este lugar. Además, cuando estoy de vacaciones ir a practicar me permite seguir en buena forma pensando en otra temporada en Italia.
-Como jugador, ¿te han quedado asignaturas pendientes?
-Mis sueños en el básquetbol fueron dos y los cumplir: integrar el primer equipo de Estudiantes en el que supo jugar mi padre e ser parte de la selección argentina. De lo único que me lamento es haberme lesionado en un momento clave de mi carrera, que me impidió algunas cosas. Si hubiere tenido un poco más de suerte, hubiera llegado más lejos.

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