La judoca Paula Pareto se transformó en gigante

La bonaerense Paula Pareto se consagró ayer campeona del mundo en la categoría hasta 48 kilos, al derrotar a la japonesa Haruna Asami en la final del Mundial de Judo 2015, que se desarrolla en la ciudad de Astaná, Kazajistán. La "Peque", medalla de bronce en los Juegos Olímpicos Beijing 2008, multicampeona panamericana y preclasificada número 2 de su división, venció a la japonesa 2-1 por shidos.
De esta manera, la doctora Pareto se convirtió en la segunda campeona mundial argentina en la historia luego del logro conseguido por Daniela Krukower (-63kg.) en Osaka 2003, en Japón. Pareto, medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Río 2007, oro en Guadalajara 2011 y plata en Toronto 2015, se tomó revancha del subcampeonato del mundo que consiguió en Chelyabinsk, Rusia, el año pasado.
Además, la deportista becada por la Secretaría de Deporte y el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard), de 29 años, logró su quinta medalla de oro en este año: antes se subió a lo más alto del podio en el Open Panamericano de Santiago de Chile y Buenos Aires, y también en los Grand Prix de Samsun (Turquía) y Budapest (Hungría).

El camino.
En Astaná, la bonaerense había llegado a las semifinales al quedarse con el Pool C tras vencer a la vietnamita Ngoc Tu Van por un wasabi y un yuko, a la belga Charline Van Snick por shidos y a la húngara Eva Csernoviczki por ippón.
En la semifinal, la coreana Bo Kyeong Jeong (ganadora de la llave D) planteó un combate muy duro que la argentina tuvo que remontar, ya que perdía por una penalización, pero a falta de 55 segundos para el final hizo un yuko para clasificar a una nueva final en su exitosa y prolífica carrera.
El duelo en la final fue ante la japonesa Haruna Asami, bicampeona mundial en Tokio 2010 y París 2011, y una vez más la "Peque" lo tuvo que remontar por una penalización en contra apenas comenzado el combate de cuatro minutos.
Sin embargo, Pareto arremetió con todo en el minuto final ante una rival que solo intentó defender la ventaja pero no pudo aguantar y, por esa razón, recibió dos penalizaciones en contra, la segunda a pocos segundos del final, permitiendo que la argentina se consagrara campeona del mundo por primera vez en su carrera.

Soñada.
"Esta es una de las medallas más soñada para mí. Tuve muchas competencias este año, pero la más importante era este Mundial. Estoy feliz porque todo terminó de la mejor manera", aseguró Pareto tras la premiación. Aseguró que el plan de pelea era trabajar "a dos mangas" y "tratar de hacer más lances", lo que no pudo hacer, pero "salieron las sanciones para ella por falta de ataques".
Por último, Pareto deseó que su buena racha de resultados se prolongue, ya que su gran sueño es otra medalla "en los próximos Juegos Olímpicos (Río 2016)" y "si es de oro, mejor". (Télam)

"Tenacidad y esfuerzo"
El presidente del Comité Olímpico Argentino (COA), Gerardo Werthein, destacó que la judoca Paulo Pareto se consagró como "la mejor del mundo por tenacidad y esfuerzo", después de adjudicarse la medalla de oro de la categoría hasta 48 kilos en el Campeonato Mundial de Astaná, Kazajistán.
"Todos conocemos como empezó Pareto, no me sorprendió lo que alcanzó porque hace tiempo que es protagonista de todas las competencias que disputa. Es sin dudas un premio a la tenacidad y el esfuerzo. Cuando empezó vivía en San Isidro, estudiaba en La Plata y entrenaba en Capital Federal", recordó.
Werthein apuntó luego que el título de la judoca no hubiera sido posible "sin el apoyo brindado desde el Enard (Ente de Alto Rendimiento Deportivo)", organismo que calificó como "un modelo en el mundo" por su trabajo para fomentar el desarrollo de atletas becados.
"El Enard le devolvió la dignidad a los deportistas argentinos, que pasaron de no tener nada a tener lo necesario para competir. Y ‘Peque’ es un ejemplo de esto, con un enorme mérito individual también en todos estos años", reconoció Werthein, que además es vicepresidente de ese organismo.